Desde 2010, la Secretaría de Salud de Jalisco destina más de 41 millones de pesos anuales para los empleados comisionados por el sindicato, lo que representa una sangría para la dependencia que hoy encabeza Antonio Cruces Mada. Por medio de la Ley de Transparencia, Proceso Jalisco obtuvo información sobre los gastos y beneficiarios, entre los que destacan: el propio líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, mientras que algunos facultativos dobletean.
En los últimos seis años, la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) tuvo una sangría de 250 millones 676 mil 380 pesos por el pago a 133 empleados del gremio comisionados por su sindicato, de acuerdo con una solicitud vía Ley de Transparencia.
Algunos de ellos –59– vienen haciéndolo desde 2009, apoyados por los líderes sindicales, comenta Édgar Rosas Maldonado, director de Recursos Humanos de la SSJ.
Proceso Jalisco solicitó vía Transparencia la lista de comisionados con goce de sueldo por año en el periodo mencionado. Uno de ellos es el doctor Jesús Lepez Ponce, actual secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, quien ha estado comisionado durante seis años.
Así, mientras la SSJ ha destinado más de 41 millones de pesos cada año para los privilegiados sindicalistas, personal eventual del Hospital Materno Infantil Esperanza López Mateos se quejan porque, sostienen, no les pagan. Ese problema, dijeron en días pasados, se repite en los hospitales regionales, con el personal que cubre incidencias.
“Creo que hay una crisis al interior de la Secretaría de Salud”, señaló la diputada emecista María del Consuelo Robles Sierra, presidenta de la Comisión de Salud en el Congreso estatal.
Para 2017, la SSJ ejercerá un presupuesto de 12 mil 976 millones de pesos, 25% más que este año. Robles Sierra se muestra sorprendida porque, asegura, algunos rubros fueron modificados.
Su colega federal Rosa Alba Ramírez Nachis, secretaria de la Comisión de Salud en el recinto de San Lázaro, también abordó el tema de las licencias sindicales. Son excesivas, dijo, y afectan de manera directa a la población que requiere de los servicios de salud públicos.
Un sindicato boyante
Aparte de las elevadas sumas que paga a los comisionados, la SSJ también aportó 15 millones de pesos para el fomento y desarrollo de actividades de capacitación profesional de los trabajadores que tienen licencia, según la información que aparece en la página web de la dependencia.
Además, según el documento actualizado a 2013, la dependencia encabezada actualmente por Antonio Cruces Mada apoyó al sindicato con 55 millones de pesos anuales para el fomento de actividades sociales, culturales y deportivas, que entregó en dos exhibiciones semestrales. El sindicato recibe otros 50 millones para el Programa de Convivencia Infantil de Verano para los hijos de los trabajadores.
El pago al personal sindicalizado proviene del ramo 33, aunque el Diario Oficial de la Federación señala que ese recurso está programado para infraestructura como pavimentación de calles, alumbrado público, drenaje y alcantarillado.
Según el subdirector Rosas Maldonado, el pago de la nómina de SSJ es federal, todos los recursos provienen del ramo 33.
En su más reciente revisión de cuentas públicas, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) dio a conocer las irregularidades en el manejo de los recursos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud 2014.
En Jalisco, la SSJ pagó remuneraciones a 60 servidores comisionados al sindicato cuyas funciones son “diferentes a los objetivos del fondo”, según la ASF; también benefició a 236 trabajadores con “medidas de fin de año” (un estímulo adicional al aguinaldo), un concepto ajeno a los nombramientos temporales, y omitió presentar los contratos de otros 121 empleados y remuneraciones a otros tres comisionados sin contar con la autorización correspondiente de la Secretaría de Salud federal.
Una propuesta legislativa
Ante la concentración de médicos en la zona metropolitana de Guadalajara, la diputada Robles Sierra propone una ingeniería en la SSJ, para redistribuirlos en los hospitales regionales de la entidad.
Durante un recorrido por las clínicas de Tepatitlán, La Barca, El Grullo y Magdalena, ella detectó que en algunas hay sólo cuatro consultorios y 10 médicos, mientras que otras no tienen ningún facultativo.
“La Secretaría de Salud debería sentarse con ellos y replantear sus contratos colectivos. Nosotros hemos visto cómo un médico ingresa al sistema y es asignado a determinado hospital regional. Al cumplir seis meses, según el contrato colectivo de trabajo, solicita su cambio”, detalla la legisladora local.
Su colega federal, Alba Ramírez, también pidió información al Instituto Mexicano del Seguro Social, al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y a la Secretaría de Salud sobre los trabajadores comisionados, pero ninguna de las dependencias le había respondido hasta el cierre de edición.
Juan Víctor Manuel Lara Vélez, coordinador de la carrera de medicina de la Universidad de Guadalajara (UdeG), habla de otro factor que postra al sector salud: las contrataciones. Dice que son pocos los médicos generales egresados de las universidades públicas y privadas los que se integran al mercado laboral al concluir su carrera.
La SSJ no contrata más de 3% de los egresados de medicina, más bien integra su personal con los estudiantes desde internado, residentes o de quienes hacen su servicio social. En ellos descansa buena parte de lo que es la atención asistencial de la dependencia, sostiene el investigador.
En 2018, cuando se jubilen 34 mil facultativos, una cifra elevada, el sistema de salud tendrá una fuerte sacudida, si consideramos que entre 2012 y 2016 sólo fueron 16 mil 400. “Eso nos pone en una situación todavía más preocupante porque hay que suplir esas plazas”, advierte.
Para ese año en los hospitales civiles, sobre todo el Juan I. Menchaca, saldrá un buen número de doctores y si bien hay personal para suplirlos, el problema será de índole administrativo, precisa Lara Vélez. Y aclara: “Aun cuando contamos con recursos de calidad, de formación profesional, el problema son las contrataciones, pues no sabemos si habrá suficiente presupuesto para ello”.
Los dobleteros
La lista de comisionados que recibió Proceso Jalisco omite los nombres de Benjamín Becerra Rodríguez y Daniel Ojeda Torres, quienes cobran sin trabajar.
Becerra Rodríguez es director del Hospital Fray Antonio Alcalde y tiene dos plazas; en la nómina de la SSJ aparece como comisionado al sindicato, con un sueldo de 18 mil 535 pesos actualizado a la primera quincena de noviembre; en el mismo lapso también cobró 49 mil 450 pesos en el nosocomio que dirige, dependiente de la UdeG.
Ojeda Torres, exdirector del Instituto Jalisciense de Salud Mental (Salme), cobró 18 mil 597 pesos la primera quincena de noviembre como médico especialista “A”, de acuerdo con la página de Transparencia del hospital.
Además, hasta el pasado 24 de noviembre –fecha de actualización de los datos en el portal de Transparencia del ISSSTE– era empleado activo en ese instituto.
Flavio Humberto Bernal Quezada, delegado del ISSSTE en Jalisco, confirmó que Ojeda Torres labora en el instituto: “Trabaja con nosotros de lunes a viernes, desconozco si está comisionado o tiene otra plaza, porque conmigo se desempeña en sus labores de las 8:00 a las 16:00 horas de lunes a viernes. Más, no sabría decirle”.
Sobre otros dos facultativos que hace varios años colgaron la bata para irse como comisionados sindicales: Rosalío de Jesús Hernández Navarro y José Ascención López Salazar, Bernal Quezada dijo desconocer si trabajan en el ISSSTE u otra dependencia. Sin embargo, según el sistema de Transparencia, López Salazar tiene otro sueldo de 23 mil 480 pesos como coordinador de Servicios de Cirugía en el instituto.








