Ecuador Tv, Canal 7

Ecuador es uno de los países de América Latina en donde llegó más tarde la televisión pública.  La primera señal de este tipo corresponde a Canal 7 del Estado.  Surgió en 2007 como proyecto y se instauró en 2008 protegida por la nueva Constitución del país.  Ocho años más tarde, ha logrado consolidar su espacio en el cuadrante con repetidoras que cubren las 24 provincias, y llegan hasta los poblados más remotos de la accidentada y diversa geografía ecuatoriana. El único que puede considerarse nacional por su alcance, por sus contenidos, por el servicio público que presta a la ciudadanía.

El actual gerente general de TV Ecuador, Xavier Lasso Mendoza, nos proporcionó un amplio panorama de los objetivos, programación y forma de operar del canal. Él es el cuarto gerente de la emisora y está al frente desde hace 8 meses. Fue representante de Ecuador en la ONU y ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno de Rafael Correa.  Trabajó en los medios televisivos privados con programas de opinión.

La televisora cuenta con un presupuesto de 20 millones de dólares anuales que provienen de dos fuentes: la fiscal aporta 17.5 millones y la autogenerada suma los 2.5 restantes.

“Es insuficiente, aunque no se puede obtener mucho más dinero por la vía propia porque yo no voy a salir a venderle a McDonald’s, Coca-Cola, Kentucky o similares por lo que representan y porque no es el objetivo de una televisora pública,” señala Lasso en entrevista.

“Tenemos una guía editorial, ésta consiste en primar la veracidad por sobre la velocidad. No se difunde nada que no sea verificado, y si no da tiempo pues no sale, aunque los demás ganen la nota. Y hay otros tres elementos que configuran la información, responden a las preguntas qué, cómo y desde dónde, es decir se hace explícita la postura del enunciador.  Nosotros estamos claros de que nos situamos en la revolución ciudadana, apoyamos al gobierno de Correa y criticamos al neoliberalismo.  Eso no lo hacen los medios privados, nunca dicen cuál es su planteamiento ideológico, se muestran como si fueran neutrales, cuando no lo son.”

¿Cuál es su concepto de medios públicos?

“El primordial por el cual me rijo es asumir que no estoy frente a consumidores sino a ciudadanos, ese principio hace el contraste con los privados.  Hay otros, tenemos un Consejo Ciudadano de los Medios que ha sido escogido de una lista de personas independientes, seleccionadas solamente según sus méritos. Buscamos una programación de calidad y una cobertura universal.

“El porcentaje de programación propia es muy alto, tres segmentos de noticias al día, programas para niños, de opinión y análisis. Completamos la parrilla con lo que compramos a productores independientes, o les encargamos los programas, el pago es bajo pero nos conviene a ambos. También apoyamos la producción de cine. Por ejemplo estamos colaborando con una película sobre el terremoto de abril que se llama 56 segundos, que es lo que duró. Tenemos al aire un programa con Argentina, con el periodista Víctor Hugo Morales, quien cubre las campañas en Argentina, Bolivia, Brasil. Tenemos convenios con televisoras públicas de América Latina, con Canal 22 de México, con Argentina, con Uruguay. Transmitimos productos de la BBC, de National Geographic, que sí nos cuestan.  Así como películas que resultan onerosas, pues por una pasada podemos gastar hasta 2 mil 500 dólares. No he salido a ningún mercado a comprar series.

“Tenemos un horario protegido que llega hasta las 10 de la noche. Durante éste hay mucho rigor en lo que difundimos de tal manera que la familia esté tranquila, sepa que en esta franja no habrá nada que pueda alterarla, dañar a los niños. Defendemos este proyecto porque defendemos la democracia.

“No estamos en pos del rating, no nos regimos por éste. Rompimos con IBOPE pues no es fiable. Nuestra audiencia, según otro tipo de estudios de audiencia, llega a alcanzar los 4 puntos. Sin embargo, lo que nos interesa es llegar al público tratándolo como formado por personas inteligentes, si nos ven que sea porque contribuimos a mejorar la vida social.”