Señor director:
Leyendo, y analizando, hasta donde nos da nuestro entender las informaciones de sus reporteros en Veracruz y Puebla, no se puede menos que avizorar el porqué de la situación tan denigrante en que nos encontramos económicamente en el país, pues quizá, salvo honrosas excepciones, todo es lo mismo. Igual Chana que Juana, Pepa o Paquita, PRI o PAN, verde o amarillo.
De veras, no me explico cómo hemos aguantado tanto latrocinio. Saqueos, fraudes, abusos de toda laya. Y si todo eso se sabe gracias a medios como Proceso, ¿es que ninguna autoridad, dizque legal y constitucional, aplica justicia? A la única conclusión que puede llegarse es que, desde la raíz hasta las más altas esferas de gobernantes, sirven al mismo dueño. Este es el poder corrupto que como sanguijuela chupa la sangre noble del pueblo.
¿Por qué somos tan apáticos, tan conformistas o, de plano, tan agachones? Por mucho menos que eso, en España, en Centro y Sudamérica altos funcionarios y “nobles” han sido enjuiciados y aun encarcelados, pero en México ni pensarlo. Al contrario, vienen acá a seguir haciendo sus “negocios de viudas” vía bancos o constructoras, que es lo más lucrativo dada la complicidad de malos mexicanos, traidores, esbirros de sus propios hermanos connacionales. ¿Hasta cuándo nacerá en México el grito !Podemos¡… Para no copiar a los españoles, debemos decir ¡Debemos!
Volviendo al tema de los reporteros de Proceso, pocas o casi ninguna de sus informaciones acerca de las corruptelas de funcionarios públicos han sido refutadas con hechos verídicos; han sido, sí, cuestionadas o dizque aclaradas, pero siempre los autores han expuesto de dónde han conseguido los datos, casi siempre de fuentes oficiales.
Sólo en el caso de Laura Bozzo le falló al reportero, pues nos entusiasmó falsamente anunciando que podría ser expulsada del país por haber aprovechado la tragedia que causó un evento climático en Guerrero para ostentarse como rescatista y benefactora de la zona afectada. Hasta la fecha, todavía hay masoquistas que la ven, la oyen y hasta la aplauden. (Carta resumida)
Atentamente:
Maestra Claudia Solano Cruz,
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL,
Colegio de Bibliotecología y Ciencias de la Información








