Vuelve Joe Satriani con su guitarra cósmica

En entrevista, el músico neoyorquino recuerda su experiencia de hace dos años con el público de la Ciudad de México, y quedó encantado. Ahora inicia aquí su gira por América Latina para presentar con su cuarteto las 15 piezas de su reciente álbum Shockwave Supernova. De sangre italiana, el virtuoso improvisador de vuelos de jazz, rock duro, progresivo o blues, habla de su trayectoria, de su oficio de constructor de guitarras, y hasta de su repudio a Donald Trump.

Ídolo de rockeros mexicanos y profesor respetado en el universo guitarrístico, regresa a nuestro país el neoyorkino Joe Satriani con su cuarteto, arrancando su gira latinoamericana Surfin’ To Shockwave Tour 2016 para celebrar tres décadas de exitosa trayectoria el 1 de diciembre, en el Teatro Metropólitan.
“Hace dos años que toqué en la Ciudad de México y la pasé muy bien; entonces pensamos que sería muy buen punto de partida comenzar esta nueva gira sudamericana, ya que los fans mexicanos derrochan energía. Será la positiva piedra de toque para el resto del tour, esta década me ha encantado ir a tu país para presentarme cuando me piden ir”, declaró Satriani (Westbury, 15 de mayo de 1956) telefónicamente a Proceso, desde San Francisco, California, Estados Unidos.
“Estoy seguro de que van a adorar nuestra presentación, voy con Bryan Beller en el bajo; Marco Minnemann en la batería; Mike Kenneally tocando teclados y guitarras conmigo. Es una banda increíble con la cual tocaré piezas de mi carrera a lo largo de quince álbumes, así que será un espectáculo excitante y movido.”
Reconocido tallerista, maestro de Steve Vai y fabricante de guitarras para la firma Ibanez, Joseph Satch Satriani, de sangre italiana, presentará las 15 piezas de su reciente álbum Shockwave Supernova, distribuido por la disquera Sony Music Entertainment.
–¿Qué se siente ser uno de los guitarristas virtuosos de mayor influencia y actualidad?
–Pues mira, yo nunca me he considerado de esa manera. Me levanto por las mañanas y lo primero que pienso es que voy a tocar guitarra mejor que el día anterior (ríe). Me pongo a escribir nuevas cosas y trato de pasarla lo más divertido posible expandiéndome desde mi interior, soy el típico guitarrista que se pasa la vida entre cuerdas y trastes del instrumento.
No existe un estilo donde Satch Satriani se halle fuera de lugar: a gusto lo hallamos improvisando vuelos de jazz, rock duro, progresivo o blues.
–¿Quiénes son sus artistas favoritos de blues?
–Buenísima la pregunta, pero harto difícil de responder, pues el blues es un género que data de un centenar de años y ha tenido grandes músicos y espléndidos guitarristas. Curiosamente yo conocí el blues gracias a Jimi Hendrix, Jimmy Page y Eric Clapton. Mi hermano John fue quien me dijo que ellos habían sido marcados por los geniales Robert Johnson, Muddy Waters, John Lee Hooker, Lightnin’ Hopkins y Buddy Guy, quien todavía sigue en el blues, inmediatamente todos esos discos pusieron mi mente a girar.
“Supongo que por mi edad (cumplió 60 años el verano pasado) vine a llenar un hueco del blues acústico que se remonta al siglo XIX y se electrificó en los sesenta y setenta cuando empecé, para agarrar la guitarra acústica y la eléctrica tras esa segunda generación de blusistas.”

No a Donald Trump

–¿Cómo se siente tocando en vivo a diferencia de las grabaciones?
–Yo siempre trato de que sean experiencias únicas. Como sabes, a menudo he sacado un montón de álbumes en vivo, no soy ajeno a ello. Todo artista del presente conoce que cada noche de concierto es como grabar un álbum en vivo, pues nos están filmando; pero cuando llego al estudio de grabación me pregunto qué es lo que puedo hacer distinto para dar frescura a un disco novedoso, de tal modo que los fans vivan una experiencia fuera de serie y se claven a escucharlo una y muchas veces más, debido al sonido privativo del estudio de grabación en cuestión.
“Recientemente he trabajado letras para rolas de Sammy Hagar (de Van Halen), y en Chickenfoot hemos hecho muchas colaboraciones escritas de piezas musicales. Chickenfoot básicamente es una banda que compartimos con Mark Anthony y Chad Smith, no sólo hacemos arreglos sino versos entre todos. A Sammy por lo general le doy unas palabras base que abran pauta a temáticas de fondo que él desarrolla bien, su experiencia de rocker es vasta.”
Ha visitado en diversas épocas el club Cabo Wabo de Hagar en Baja California Sur, “pero nunca vamos a pescar o a nadar, sino que nos la pasamos tocando rock en su bar Cabo Wabo de San Lucas, acaba de ser su cumpleaños el pasado 13 de octubre y no pude ir allá a festejarlo con él porque he estado muy ocupado trabajando para esta gira de Shockwave Supernova”.

Personalidad y sentimiento

–¿Qué tal la política, señor Satriani? ¿Hillary Clinton o Donald Trump?
–Creo que Donald Trump está completamente loco de remate. Yo espero con toda mi alma que pierda las elecciones y desaparezca del mapa, ojalá se retire a vivir muy lejos de aquí.
–¿Le preocupan los problemas sociales? ¿Qué puede hacer un músico para convertir este mundo en un lugar menos frívolo y más habitable?
–Sabes, de chamaco yo pensaba que algún día crecería, sería adulto, y que en el futuro todos los problemas del mundo se acabarían. Que todo ser humano comería, no habría hambre, existiría generosidad, bienestar social y que en la Tierra reinaría el amor entre las personas.
“Es tan decepcionante comprobar que hoy, cuando he traspasado la edad de sesenta años, veo la existencia de un mundo igual de violento y caótico del mismo modo que lo era cuando tenía catorce. En el mundo, hay más bien maldad; pero pienso que todos deberíamos dar lo óptimo de nosotros a nuestros semejantes para congeniar y vivir en jubiloso día a día.”
–¿Planea tocar sus obras con una gran orquesta sinfónica?
–Quizás. No me quiebro la cabeza pensando en eso, mis amigos músicos lo hacen y yo amo la música clásica, adoro las orquestas en todas sus variantes; sin embargo no me enloquece escuchar una guitarra eléctrica con filarmónicas. Soy más de oír la versión por sintetizadores, ya que las orquestas son enormes y tan dinámicas que requieren de más aire. Una eléctrica va mejor con batería y bajo, respira mejor así como una orquesta por sí sola…
“¡Pero qué estoy diciendo… si yo mismo he utilizado en mi repertorio una orquesta sinfónica completa!”
–Ha diseñado varias guitarras, ¿cuál es su favorita?
–En la que estoy trabajando ahora. Desde 1987 he hecho unos 70 modelos para la casa fabricante Ibanez (pronuncia aibánez), y perdón si lo digo mal pero cada vez que me oyen decir “Ibáñez” me miran raro; unas con cuerpo blanco de las cuales brota un sonido tremendamente intenso. El año que entra sacaremos otra que me gusta por el modo como Ibanez trabaja los 24 trastes… Continuamente estamos mejorando la calidad de los instrumentos y sus hermosos diseños, por casi 30 años he sacado un chorro de modelos con mis iniciales JS, que ya perdí la cuenta cuántos hemos fabricado…
Cortés, Joe Satriani remata:
“Sentimiento en una cosa y técnica en otra. Pongámoslo así: a ti y a mí nos encanta la música, aunque si agarramos un oboe no podemos meterle sentimiento porque no poseemos la técnica para tocarlo. La técnica es el puente y te permite transmitir sentimientos.
“Es como ustedes los periodistas: si van a escribir un artículo el vocabulario que usen es de importancia vital. Lo mismo sucede con el lenguaje del músico. Si tienes la técnica para tocar oboe pero no tienes mucho qué expresar, ¿de qué te sirve? No es un dilema entre técnica contra sentimiento, en realidad se trata de personalidad. Sin personalidad, la técnica de un músico sale sobrando.”