Los cambios no se ven

La promesa de Enrique Alfaro Ramírez de convertir el Centro Histórico de Guadalajara en el “más bonito de México” no se ha cumplido. El emecista lleva ya 13 meses como alcalde y el sitio se ha convertido en un cascarón de casas abandonadas; ahí abundan los grafitis, calles maltrechas y comercios ambulantes, aunque, dicen los vecinos, la inseguridad es lo más preocupante.

El emecista Enrique Alfaro lleva 13 meses al frente del ayuntamiento tapatío y aún no le cumple a sus gobernados la promesa de convertir el Centro Histórico.
En octubre de 2015, Alfaro habló de prohibir el ambulantaje en nueve polígonos del primer cuadro de la ciudad y recuperar esos espacios. Y cuando se le cuestionó sobre los plazos, dijo que los cambios serían paulatinos, pero los resultados se verían en diciembre siguiente.
Sólo cumplió a medias. Sobre el control del ambulantaje, por ejemplo, es común ver a comerciantes vendiendo sus mercancías a escondidas; peor aún, a veces bajo la complacencia del ayuntamiento (Proceso Jalisco 599).
Y en materia de seguridad, a pesar de ser uno de los sitios más concurridos, en el Centro Histórico se registraron tres privaciones ilegales de la libertad, 40 robos a negocios, a 86 transeúntes, a 29 tiendas de autoservicio y otro tanto de robos de vehículos particulares durante los primeros nueve meses, según las averiguaciones previas registradas por la Fiscalía General del Estado.
En ese periodo también se acumularon 76 denuncias por lesiones dolosas, 48 por narcomenudeo, 14 por robo a interior de vehículos, cinco a cuentahabientes, así como seis por violación. En el primer semestre no hubo robo de motocicletas en esa zona, pero de julio a septiembre se presentaron cuatro denuncias por ese delito. En septiembre se interpusieron dos querellas; una por robo a vehículo de carga pesada y otra a una escuela.
Diana Zarzoza Romero, quien transita todos los días por el centro, comenta: “La inseguridad es terrible, fui perseguida por un borracho por dos cuadras. Tampoco sacas el celular porque en tres segundos te lo vuelan. Hace unos días, por ejemplo, vi en la parada de la ruta 616 a un borracho asaltando a un señor de la tercera edad”.
Según la encuesta publicada por el periódico Mural el 30 de septiembre pasado, 44% de los tapatíos consultados declaró que el desempeño de la actual administración de Alfaro en materia de seguridad era mala/pésima, mientras que 31% dijo tener una percepción buena/excelente.

Estética urbana maltrecha

En las calles aledañas a la avenida Juárez, como López Cotilla, Morelos y Enrique González Martínez, se concentran antros y bares muy concurridos por jóvenes. Algunos incluso han sido clausurados por permitir el ingreso a menores y por la venta de drogas.
Según la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara, la zona centro tiene 380 comercios afiliados, aunque no precisa cuáles son los giros. En la avenida Juárez, entre sus cruces con Calzada Federalismo y 16 de Septiembre hay más de 40, de los cuales la mitad se dedican a la venta de ropa y calzado, cinco expenden comida china y el resto son bares y restaurantes.
Muchos residentes han optado por mudarse y son pocos los inmuebles que conservan su fisonomía original. Don Jerónimo Grazcinzcas cuenta que remodeló una finca antigua en los cruces de las calles 8 de Julio y Morelos, pero se arrepintió porque, dice, poco después se construyó un bar justo a espaldas de su casa. Hoy tiene problemas con los grafiteros y con la gente que frecuenta ese antro; algunos, dice, incluso se orinan en la fachada de su casa.
Los vecinos se quejan de la Dirección de Obras Públicas de Guadalajara por avalar la apertura de negocios, pues sólo piden a los solicitantes fotos del predio (interior y exterior), espacios colindantes y un dictamen de uso de suelo.
Dicen que el 24 de marzo último el ayuntamiento aprobó el Reglamento de Gestión y Desarrollo Urbano de Guadalajara. En el anterior Reglamento para la Zona denominada como Centro Histórico, Barrios y Zonas Tradicionales de Guadalajara, según el artículo 39, el Comité de Dictaminación del Centro Histórico era el encargado de otorgar los permisos en esa zona; hoy ya no existe.
El reportero buscó información sobre los trámites para promover el rescate de espacios urbanos en el Patronato del Centro Histórico, Barrios y Zonas Tradicionales de la Ciudad de Guadalajara. El personal de la dependencia respondió que el único autorizado para hacerlo es su director, Rodrigo Tostado Rodríguez, quien no se encontraba en ese momento.
Ante el deterioro del asfalto en las calles del Centro de Guadalajara por el aforo vehicular, el pasado 13 de octubre Alfaro anunció un programa de repavimentación en una zona de 47 mil metros cuadrados, que incluye calles como Belén, Mariano de la Bárcena, Hidalgo y Jesús García, en el cual se invertieron 18 millones de pesos.
Consultados al respecto, varios peatones se quejan por los problemas derivados de la construcción de la Línea 3 del Tren Ligero: caos vial, modificación de rutas de transporte público y cierre de vialidades como el cruce de 16 de Septiembre y Avenida Juárez.
Grecia Hernández Santana, conductora de Radio Universidad de Guadalajara, activista en temas de movilidad y habitante de la zona, admite que “la mayoría de los vehículos circulan por vías alternas, lo que ha deteriorado muchísimo el pavimento”. Lo grave, dice, es que unidades circulan a velocidades no permitidas, lo que es un riesgo para los peatones.
Pese a esas y otras contingencias, como la inseguridad y la prostitución en los alrededores del Parque Morelos o el mercado San Juan de Dios, Hernández Santana se precia de vivir en el Centro. Sin embargo, lamenta el estado ruinoso de algunas casas antiguas.

Culpa compartida

Para el presbítero Tomás de Híjar Ornelas, cronista de la Arquidiócesis de Guadalajara, las instituciones gubernamentales comparten culpas por la desgastada fisonomía del Centro Histórico.
–¿A qué se debe ese deterioro estructural? –se le pregunta.
–La poca o nula operatividad de una legislación que armonice a las entidades involucradas: federal (Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos), estatal (Ley de Patrimonio Cultural del Estado de Jalisco y sus Municipios) y municipal (Reglamento para la Zona Denominada como Centro Histórico, Barrios y Zonas Tradicionales de Guadalajara).
“Esas disposiciones están redactadas de tal modo que es más fácil dejar que un inmueble de relevancia patrimonial se venga abajo a modificarlo y mantenerlo en pie.
–¿Por qué otros municipios sí conservan su fisonomía original?
–Se cuentan con los dedos de las manos. Las cabeceras municipales que han recibido el título de “pueblos mágicos” son la excepción, pero más por el empeño de personas que de instituciones. En el caso de la ciudad de Zacatecas, por ejemplo, Federico Sescosse Lejeune dedicó su vida a la conservación de la ciudad.
–¿Existen programas implementados actualmente para darle una mejor vista al Centro Histórico?
–Se supone que ese es el cometido del recién promulgado Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano del Área Metropolitana de Guadalajara.
Por otro lado, la Comisión Edilicia del Centro, Barrios Tradicionales y Monumentos de Guadalajara proyectó que el Centro Histórico y los barrios tradicionales tapatíos –Atemajac, Huentitán, Tetlán, San Andrés, Oblatos y Mezquitán, entre otros– se convirtieran en zonas ideales para “vivir, visitar e invertir”.
Sin embargo, tan sólo en el Centro Histórico se multiplicaron las licencias municipales para giros de venta de bebidas alcohólicas, comenta el entrevistado.
Cuando el priista Aristóteles Sandoval Díaz estuvo al frente del ayuntamiento tapatío se emitieron 178 permisos para venta de bebidas alcohólicas. Con su sucesor Ramiro Hernández García creció a 438 en el primer cuadro de la ciudad.
Hoy se contabilizan mil 49 locales con ese permiso en toda la ciudad. Se desconoce la cantidad de permisos emitidos por la administración del emecista Alfaro en el Centro Histórico.
Acerca del compromiso de Alfaro de tener el centro más bonito del país, la regidora del PRI en Guadalajara, Ángeles Arredondo Torres, comenta que el alcalde incumplió muchas de sus promesas, según su primer informe de actividades.
“Tenemos un Centro sucio, inseguro y aún en el tema del comercio ambulante sólo han favorecido a aquellos vendedores con quienes pueden lograr beneficios directos. No es un Centro Histórico de primer nivel como lo ofreció Alfaro en campaña”, según la regidora.
Con respecto a los bares, acompañada de colonos del Centro Histórico, Arredondo Torres presentó el pasado 19 de octubre una denuncia contra comercios que tienen licencia de restaurante y funcionan como bares, pues funcionan hasta la madrugada e incluso violan los reglamentos de uso de suelo.
“El problema con Enrique Alfaro es que no conoce la ciudad y eso ha hecho que ataque algunas de sus tradiciones. Si a esto le sumamos que modificó el emblema del ayuntamiento, la verdad es que muestra un desconocimiento total.”
Según la regidora, la relación con él ha sido complicada. “Es autoritario, misógino y nunca toma en cuenta a la oposición. Todos queremos trabajar a favor de Guadalajara, pero desgraciadamente todas las aportaciones que hacemos se desechan. Él solo no puede solucionar los problemas de la ciudad”.