Por los millones de pesos obtenidos en los últimos años, podría decirse que Raúl Vargas López y Héctor Raúl Pérez Gómez, titular y exdirector de los hospitales civiles, respectivamente, son dos exitosos profesionistas. Sin embargo, una investigación de Proceso Jalisco revela que ambos amasaron sus fortunas gracias a que laboraron en dos o tres dependencias de manera simultánea con la anuencia de las autoridades. No sólo eso; Pérez Gómez adquirió una finca que le costó mucho más de lo que ganó en los últimos tres años.
En los últimos tres años, Héctor Raúl Pérez Gómez no sólo fungió como director de los hospitales civiles de Guadalajara, también se desempeñó como profesor e investigador titular C en la Universidad de Guadalajara (UdeG), cargos por los que obtuvo jugosos dividendos: 4.7 millones de pesos.
Esa suma es notablemente menor a los 6 millones 700 mil pesos que pagó al exfutbolista y director técnico argentino Rubén Omar Romano Cachia por la adquisición de una residencia de lujo en el condominio zapopano Pontevedra. La transacción se realizó el 13 de abril de 2015.
Según la escritura 31544 levantada ante el notario número 15, Samuel Fernández Ávila, la finca se ubica en avenida Acueducto 5151, a un costado de Puerta de Hierro, en uno de los fraccionamientos más exclusivos de la ciudad.
Pérez Gómez y su esposa, la psicóloga Esther Cisneros Quirarte, indica el documento, desembolsaron esa cantidad por la propiedad ubicada en el lote 13, Manzana C, letra C, y pusieron como beneficiarios a sus hijos Esther Montserrat, Héctor Alonso y Aranzazu.
De 475.62 metros cuadrados, la casa quedó inscrita ante el Registro Público de la Propiedad y Comercio semanas después, el 31 de julio, y se le asignó el folio 2030385, así como la cuenta predial 8292. En el ayuntamiento de Zapopan se le otorgó a los nuevos dueños otro número de cuenta catastral: el 14244885.
Conocidos del matrimonio Pérez Cisneros comentan que el director general de los hospitales civiles invirtió al menos 3 millones de pesos en la remodelación del inmueble, según les dijo él mismo cuando visitaron la finca.
Pérez Gómez obtuvo su licenciatura en la UdeG como médico cirujano y partero, así como una especialidad en infectología, una maestría en ciencias médicas y un doctorado en investigación clínica con orientación en medicina.
Además, es profesor investigador en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS); miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 1 y del Sistema de Investigadores Instituciones de Salud y cuenta con un “perfil deseable” del Programa de Mejoramiento del Profesorado (Promep).
En el apartado experiencia laboral, su currículo destaca que fue jefe de la División de Servicios Paramédicos del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde de 2002 a 2006. A partir de ese año y hasta el 30 de abril de 2010 fungió como director de ese nosocomio. Al día siguiente ya era rector del CUCS, donde permaneció hasta el 6 de marzo de 2013.
Cuando el priista Aristóteles Sandoval Díaz tomó posesión como gobernador, aceptó la propuesta del entonces rector general de la UdeG, Marco Antonio Cortés Guardado, y nombró a Pérez Gómez como director general de los dos hospitales civiles, en sustitución de Jaime Agustín González Álvarez.
Cheques y propiedades
Según la nómina de la casa de estudios consultada vía Transparencia, la primera quincena de 2007 Pérez Gómez percibió 7 mil 336 pesos netos; la siguiente se elevó a 14 mil 808; en otras palabras, aquel mes cobró 22 mil 144.
Los meses posteriores sus cheques quincenales no rebasaban los 10 mil pesos. Sin embargo, a partir de mayo de 2010, cuando fue nombrado rector del CUCS, sus emolumentos se incrementaron a 31 mil 46 pesos quincenales.
De acuerdo con los cheques publicados en la página de Transparencia de la casa de estudios consultados por Proceso Jalisco, en 2013 Pérez Gómez cobró 521 mil pesos netos; el año siguiente la suma descendió a 370 mil 398; en 2015, a 335 mil 37, y en lo que va de este año, a 253 mil 150. Total: 1 millón 479 mil 646 pesos.
En ese mismo periodo, el académico Pérez Gómez también recibió su sueldo como director general de los hospitales civiles. Según el portal de Transparencia del nosocomio, en 2013 obtuvo ingresos netos por 998 mil 448 pesos; en 2014, 805 mil 992; en 2015, 793 mil 272, y este año, 650 mil 320.
Por lo que atañe a sus propiedades, según el Registro Público de la Propiedad, Pérez Gómez y su esposa son dueños de un predio de más de 730 metros cuadrados en Tlajomulco, que compraron junto con el matrimonio conformado por Roberto Pérez Martínez y María de los Ángeles Gómez Arrezola el 24 de octubre de 2002. Su costo fue de 51 mil 572 pesos.
No obstante, fue registrada hasta el 23 de enero de 2003 con el número de escritura 34001, clave predial 8980. En el ayuntamiento de Tlajomulco tiene la clave catastral número D65 F7572005. El predio forma parte de la parcela 50 Z1 P1/6 que pertenecía al ejido de Santa Anita, cuya extensión era de tres hectáreas y se ubica en camino al Cónico, colonia San Agustín.
Pérez Gómez también tiene una residencia en el fraccionamiento Santa Isabel, a un costado de Colinas de San Javier. Por su alta plusvalía, los tapatíos lo llaman el Beverly Hills de Guadalajara. El inmueble se ubica en San Gonzalo 2124, cerca de avenida Patria. De acuerdo con la cuenta predial 1114262290 y la catastral 12014H2-134-0016-0003, tiene un valor estimado en 2 millones 576 mil 400 pesos.
Sin embargo, en una consulta a páginas de bienes raíces en internet, este semanario detectó que, según su extensión y acabados, las viviendas se cotizan entre 11 y 28 millones de pesos. Las superficies más pequeñas son de 475 metros cuadrados, las más grandes miden mil 119.
Los empleos de Raúl Vargas
Hace varias semanas, este semanario publicó un reportaje en el que detallaba la forma en que algunos directivos de los hospitales civiles, como Raúl Vargas López, mejoraron notablemente su nivel de vida, mientras los quirófanos carecen de jabón.
Uno de los trabajadores declaró incluso que Vargas López “llegó en un vocho y al cabo de unos meses (al frente de la dirección del nosocomio) ya traía auto de lujo” (Proceso Jalisco 622). Vargas, quien hoy es el dirigente estatal del PRD, envió una carta a la redacción en la cual asegura que desde hace 16 años dejó la dirección general del Hospital Civil y que no llegó en un Volkswagen.
Sin embargo, aunque él dejó de fungir como encargado de los nosocomios, regresó a cobrar en la nómina de la dependencia como asistente de dirección a partir del 1 de noviembre de 2012. Su sueldo bruto era de 27 mil 298 pesos mensuales.
Vargas asumió como asistente al día siguiente de terminar su encomienda como diputado local por el PRD en la LIX Legislatura, que se inició en enero de 2010. Personal del nosocomio refiere que “el galeno” Vargas López iba pocas veces al hospital, aunque en teoría debía cubrir un horario de ocho horas diarias. Y aunque el 8 de noviembre de 2014 fue electo dirigente estatal del PRD, Vargas siguió cobrando como asistente de dirección.
De acuerdo con el portal del PRD, su actual representante estatal cobró completa la primera quincena de noviembre: 30 mil 652 pesos, y siguió haciéndolo hasta la primera quincena de diciembre de 2014. Si se suman sus percepciones del hospital y del partido que representa, Vargas recibió 88 mil 602 pesos brutos.
Su influencia en el partido va más allá. En varias ocasiones académicos de la UdeG como el profesor Carlos Antonio Delgadillo, integrantes del Frente Autónomo Universitario y del Colectivo de Reflexión Universitaria, han declarado a este semanario que la excandidata del PRD a diputada federal Natalia Juárez Miranda ha obtenido cargos y privilegios en la UdeG –entre ellos una beca para hacer un posgrado en España– en virtud de su relación con Vargas López, integrante del Grupo Universidad que lidera el exrector Raúl Padilla López (Proceso Jalisco 394 y 513).
Más todavía: como profesor e investigador titular C, del departamento Clínica de Reproducción Humana de la UdeG, Vargas cobraba 13 mil 488 pesos quincenales, según la página de Transparencia consultada por la reportera. Además, la universidad le otorga otro cheque de 10 mil 880 pesos quincenales por “estímulo académico nivel VI”.
Vargas fue el primer director general de los hospitales civiles (1997-2001) como Organismo Público Descentralizado. El propósito fue evitar la intromisión del primer gobernador panista, Alberto Cárdenas Jiménez, en el manejo administrativo de la institución.
En su edición 265, Proceso Jalisco informó que especialistas del propio nosocomio realizaron un análisis interno y detectaron que el Grupo Medicina –integrado por Leobardo Alcalá, Raúl Vargas y Samuel Romero– convirtió la institución en su caja chica.
En esa ocasión entregaron un documento a la redacción de este semanario en el cual se lee: “El estilo de gestión impuesto por el doctor Vargas consistió en repartir beneficios económicos en forma discrecional, a partir de compensaciones y bonos semestrales producto de los ahorros del capítulo 1000 generados, por ejemplo, de las inasistencias del personal y los premios de productividad no alcanzados, los cuales se encontraban previamente programados en el operativo anual; éstos los entregaba directamente en su oficina a su libre albedrío.
“Otra forma de compensar las lealtades era directamente permitir el enriquecimiento de los mandos medios y superiores al incorporarlos a los padrones de proveedores, también otorgando beneficios económicos en efectivo, producto de la corrupción generada a partir de la subrogación de servicios, sobre todo de los laboratorios y de los servicios de Imagenología.
“Las grandes bolsas provenían de la extorsión a los proveedores, quienes directamente pagaban 10% del costo de la facturación, esto a través del doctor Víctor Lara, jefe de Facturación.”
Según los firmantes del documento, las irregularidades no fueron detectadas debido a que Vargas contrató “con un extraordinario sueldo” a la funcionaria de la Contraloría Estatal, Martha Montaño. Ella se encargó de ocultarlas, dijeron.








