El efecto Schmidt

Dirigentes de MC, PAN y PRI se muestran preocupados por las revelaciones posteriores a la captura de Sergio Kurt Schmidt, por los presuntos nexos de algunos de sus militantes con él. Todos buscan deslindarse de él, mientras el fiscal Eduardo Almaguer Ramírez insiste en que la investigación no tendrá sesgos partidistas… Por lo pronto, ya salpicó a todos.

El arresto de Sergio Kurt Schmidt Sandoval, El Pistola, presunto operador financiero del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), causó un “efecto negativo” en los partidos Movimiento Ciudadano (MC), Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI).

Los líderes de MC afines a Alfaro rechazan haber pactado con la delincuencia para llegar a las alcaldías de la zona metropolitana en los comicios de 2015. Hugo Luna Vázquez, expresidente del partido y jefe de gabinete de la administración de Alfaro, niega que su organismo haya recibió financiamiento de González Márquez o del Pistola.

El funcionario también desestima los señalamientos sobre las presiones ejercidas por el detenido a dos regidores de la administración de Ramón Guerrero, El Mochilas, en Puerto Vallarta en septiembre de 2013 para que Fandango –una empresa de espectáculos en la que el presunto operador financiero del CJNG mostraba interés– recibiera 6.3 millones de pesos procedentes de recursos federales.

Schmidt Sandoval fue visto junto a Alfaro Ramírez en 2009, cuando tomó posesión como alcalde en Tlajomulco. En 2012, durante la campaña electoral de Andrés Manuel López Obrador, el mismo personaje reapareció en Lagos de Moreno en el cierre de campaña de Alfaro como candidato al gobierno de Jalisco, cuando el contrincante del PRI era Aristóteles Sandoval Díaz.

Al año siguiente, en septiembre, El Pistola acudió a la alcaldía vallartense, encabezada por Guerrero. Fue a presionar por un pago relacionado con el festival Fandango; incluso hay un video en el que se observa cuando discutía con la regidora Susana Mendoza Carreño en la oficina del secretario general del ayuntamiento, Antonio Pinto.

Alfaro rechaza tener nexos con El Pistola: “Lo vi con diputados federales del PRI, haciendo gestiones en el Congreso de la Unión; con senadores del PRI, y con Abel Salgado, con quien tenía una relación de amistad muy cercana.

“Lo digo categóricamente: El gobierno que yo encabezaba (en Tlajomulco) no tenía la referencia de que el señor Sergio Schmidt estuviera vinculado a actividades de esa naturaleza. Una cosa es que vaya a un evento tuyo público y abierto, y otra cosa es que se pretenda generar un vínculo de otra naturaleza”, comenta.

Por su parte, Luna Vázquez niega que en 2013 haya presionado a Mendoza Carreño y al regidor Humberto Gómez Arévalo por el caso Fandango, e insiste en que los señalamientos contra los principales líderes de la corriente alfarista son parte de una campaña para tratar de detener el avance de MC de cara a las elecciones de 2018.

El colaborador de Alfaro rechaza también que su partido haya recibido financiamiento para la campaña de 2015 por parte de personas ligadas al crimen organizado.

El capítulo Vallarta

Roberto Ascencio, quien fue síndico en Vallarta durante la administración del Mochilas, enumera algunas de las empresas que ofrecían servicios a Fandango: Promotora Cultural y Gastronómica; Iluminación y Desarrollo Visual; Comercializadora Oriente Pacífico, así como el particular Miguel Laurel, especializado en asuntos de iluminación.

El espectáculo Fandango era promocionado por la empresa Promotora Cultural y Gastronómica de México, cuyos socios son Manuel Díaz Preciado y Ubaldo Lozano Medina. Los recursos federales etiquetados fueron promovidos por el priista Salvador González Reséndiz, hijo del exdirigente priista Rafael González Pimienta, quien fue alcalde de Vallarta de 2010 a 2012.

Mendoza Carreño comenta a Proceso Jalisco que desconoce si había negocios entre Alfaro Ramírez y Schmidt Sandoval, pero apunta que enfrentó muchas de las presiones en la administración del Mochilas, las cuales quedaron documentadas en videos y en actas de cabildo.

Ella y otros regidores se oponían al pago de los 6.3 millones de pesos al Pistola, etiquetados por el Congreso de la Unión para Fandango (Proceso Jalisco 616).

Mendoza comenta al reportero que por aquellas fechas recibió presión directa de Luna Vázquez y marcaje personal del entonces alcalde Guerrero para que se aprobara la liberación de ese recurso.

En el acta de cabildo de la sesión del 2 de noviembre de 2013, el regidor emecista Humberto Gómez Arévalo le recriminó al alcalde por haberlo relegado en temas relacionados con la Comisión de Cultura, que él presidía.

La exregidora insiste que ella y Gómez Arévalo fueron presionados y amenazados por oponerse a la entrega de los 6.3 millones de pesos. Gómez Arévalo desapareció el 15 de enero de 2015.

Mendoza confía en que la investigación que se abre contra Schmidt Sandoval sirva para ahondar en las indagatorias sobre la desaparición de Gómez Arévalo.

Cuando el priista Sandoval Díaz llegó al poder, en marzo de 2013, su correligionario González Reséndiz fue nombrado subsecretario de Administración estatal y presidente del Comité de Adquisiciones y Enajenaciones del Poder Ejecutivo.

Entre 2010 y 2015, el funcionario otorgó al menos ocho contratos por 409 millones 11 mil 797 pesos a Comser de Occidente, una empresa surtidora de alimentos relacionada con El Pistola. La mayor parte de ellos fueron entre 2013 y 2015, según informó Reporte Índigo en su edición del 31 de agosto pasado.

González Reséndiz, quien hoy es secretario de Organización del PRI, es recordado en Vallarta por la venta ilegal de 21 predios que formaban parte del patrimonio municipal; además, otorgó 3 mil 219 licencias de construcción en su periodo como alcalde, es decir, más de 400 licencias al mes (Reporte Índigo, 14 de marzo de 2013).

Tanto él como su padre, quien hoy es diputado local, tienen gran influencia sobre Sandoval Díaz. Fueron ellos quienes recomendaron a Jesús Gallegos Álvarez como secretario de Turismo, quien fue asesinado a una semana de asumir el cargo.

Sacudimiento en el PAN

Al interior del PAN, la captura del Pistola reactivó el proceso de expulsión del exgobernador Emilio González Márquez, a quien la dirigencia estatal del partido increpa por el apoyo al emecista Alfaro Ramírez para que llegara a la alcaldía de Guadalajara en los comicios del 7 de junio de 2015, comenta al reportero el dirigente estatal de ese organismo, Miguel Ángel Martínez Espinoza.

–De comprobarse algún asunto ilícito de González Márquez, ¿la dirigencia que usted encabeza lo defendería? –se le pregunta.

–Por supuesto que no. Nuestro compromiso y el del presidente nacional del PAN (Ricardo Anaya) es combatir la corrupción con los de dentro y con los de fuera (del partido).

Según el entrevistado, el proceso de expulsión de González Márquez lo promovió el Comité Directivo en Guadalajara en mayo de 2015, pero corresponde resolver al Comité Ejecutivo Nacional del partido.

“Todo está en manos de la Comisión Nacional de Orden y Disciplina –dice–. De acuerdo con la ley de partidos, debe haber una sola instancia para resolver los casos de disciplina interna. En el caso del PAN esa instancia es nacional, por lo que se le turnó el expediente (de Emilio González Márquez) hace algunos meses.

“Si de las averiguaciones que están haciendo la Procuraduría General de la República eventualmente se desprende algún hecho que involucre la comisión de un delito por parte de algún miembro del PAN, el partido lo expulsará.”

Sobre los vínculos de panistas con El Pistola, Martínez Espinoza asegura que se sabe de uno o dos miembros destacados del partido; ellos deberán explicarlo a la opinión pública de manera convincente.

Habla también sobre la relación del Pistola con personales de MC. “A mi juicio se establece una relación de evidente vinculación de este personaje (Schmidt Sandoval) con el partido Movimiento Ciudadano. Ahí sí hay –dice– una relación con Enrique Alfaro, con Ismael del Toro (exalcalde de Tlajomulco y actual líder de MC en el Congreso) y con Ramón Guerrero (exalcalde de Vallarta y actual diputado local).

Además, “el hijo (de Schmidt Sandoval) estuvo en la administración de Del Toro y en el ayuntamiento de Guadalajara; su madre renta incluso un edificio a las autoridades de Tlajomulco; estuvo también implicado en el festival Fandango en Puerto Vallarta. Todo eso evidencia que sí hay una relación más estrecha de lo que se quiere reconocer”.

Tras la captura del Pistola, el titular de la Fiscalía General del Estado, Eduardo Almaguer Ramírez, declaró que éste conformó una red de vínculos con políticos y empresarios. Ellos le ayudaron a acumular poder en los últimos años, justo cuando era visto como el enlace con el CJNG.

“En los últimos 25 años logró tejer una red de intereses que dañaba en el estado, el marco jurídico y el estado de derecho”, dijo el fiscal tras la captura del Pistola; no descartó que González Márquez sea llamado a declarar. También declaró a los medios locales que la fiscalía no realiza una investigación con sesgos partidistas.

Schmidt Sandoval solía reunirse con el presentador de noticias de Televisa Guadalajara José Antonio Fernández, quien el pasado 29 de agosto admitió en el programa En Plural que al menos tuvo cuatro encuentros en los que le ayudó a agendar visitas al penal de Puente Grande.

Asimismo se le vio al menos en una reunión con el presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco, Felipe de Jesús Álvarez Cibrián, quien es criticado por eternizarse en el cargo gracias a una red de tráfico de influencias. El ómbudsman lo niega.

Personas cercanas a la dirigencia del PRI Jalisco aseguran que El Pistola incluso pretendió regalar una camioneta blindada a la exdirigente del PRI nacional Beatriz Paredes Rangel, pero ella la rechazó.