BOGOTÁ.- El líder opositor venezolano Henrique Capriles afirmó que el presidente Nicolás Maduro está llevando a su país a una confrontación en su empeño por postergar todo lo posible un referendo revocatorio en el que los ciudadanos decidan si debe o no continuar en el cargo.
Capriles asegura que el gobernante y sucesor de Hugo Chávez busca crear escenarios de “destrucción” y culpar a la oposición de eventuales estallidos de violencia.
“Ese es el mismo guión que hemos visto durante todos estos años de la mal llamada revolución. Pero todos los venezolanos sabemos de dónde viene la violencia y no vamos a caer en su juego”, señala el dirigente de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en un cuestionario que respondió por escrito a Proceso.
De acuerdo con Capriles, quien como candidato presidencial de la MUD se enfrentó a Maduro en los comicios de 2013, “lo que pase en nuestro país será culpa de un gobierno que quiere aferrarse al poder a toda costa”.
El dirigente opositor ha encabezado la campaña de la MUD para que el Consejo Nacional Electoral (CNE), dominado por el gobierno, convoque a un referendo para revocarle el mandato a Maduro.
El organismo electoral tardó dos meses en validar las firmas presentadas por la MUD para activar el proceso hacia el referendo, y aunque el pasado lunes 1 reconoció que esa coalición opositora logró recaudar las rúbricas necesarias (el 1%) para dar ese paso, dejó en suspenso la continuación del procedimiento.
El CNE debe instalar en todo el país centros automatizados para que los ciudadanos que quieran el referendo acudan a colocar su firma y huella digital electrónica. Si la MUD logra que al menos el 20% de electores inscritos (unos 4 millones) estampen su rúbrica, el organismo deberá convocar al referendo revocatorio.
Pero el CNE se resiste a dar una fecha para realizar la consulta en los centros automatizados.
Capriles asegura que “no se trata de si el CNE o Nicolás Maduro y su cúpula aceptan el referendo revocatorio o no. El revocatorio es un derecho político que tenemos los venezolanos para cambiar a una autoridad que consideremos que no está haciendo bien su trabajo”.
Pero está seguro de que “ellos van a seguir poniendo trabas”.
La idea del gobierno es que esa consulta se realice en 2017, pues así Maduro sería sustituido por el vicepresidente en caso de perder la votación.
Si el referendo se lleva a cabo este año y lo pierde, se tendrían que convocar nuevas elecciones. Y todas las encuestas indican que la mayoría de los ciudadanos se pronunciaría en las urnas por la salida del presidente del poder.
Maduro ya dijo que “el referendo revocatorio será el próximo año, y punto”. El CNE, que le es incondicional, sostiene que la fiscalía debe investigar a mil 326 personas que supuestamente usurparon identidades en la etapa de recolección del 1% de las firmas requeridas para activar el proceso para el referendo. Esto retrasaría aún más la realización de la consulta.
Voceros del gobierno incluso afirman que el Tribunal Supremo de Justicia, considerado un apéndice del Ejecutivo, podría declarar anticonstitucional ese referendo por las supuestas irregularidades de la oposición en el proceso de recolección de firmas.
Capriles advierte que una medida de ese tipo sería “temeraria, como echarle gasolina al fuego”.
El gobierno, dice, “juega con la paciencia del pueblo en momentos en que están dadas las condiciones para un estallido social”, y “no queremos que esto reviente”.
En las semanas recientes miles de venezolanos han protagonizado protestas por la falta de alimentos y por la resistencia gubernamental al referendo revocatorio. La policía ha respondido con represión.
Capriles, quien la semana pasada encabezó en Caracas y Maracaibo masivas manifestaciones para exigir al CNE que deje de poner trabas al referendo, sostiene que con el uso de la fuerza la cúpula chavista demuestra que el único camino que le queda para mantenerse en el poder es “buscar la confrontación y dilatar todo lo que pueda las soluciones democráticas”.
De acuerdo con el dirigente opositor, la crisis económica y la decisión de Maduro de aferrarse al cargo a pesar de que según las encuestas ocho de cada 10 venezolanos quieren que se marche, han puesto a Venezuela “en una situación que puede explotar en cualquier momento”.
El excandidato presidencial de la MUD señala que “la única vía para lograr el cambio es a través del revocatorio: ese es el diálogo”.
Representantes del gobierno y la MUD intentan establecer un diálogo con la intermediación del expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero. El primer punto de la MUD en la propuesta de agenda que ha entregado al expresidente español es la realización del referendo revocatorio.
Maduro exige un diálogo “sin condiciones”, pero basado en una agenda muy general que Capriles considera una “maniobra dilatoria del presidente para ganar tiempo”.
Lo que Maduro busca, sostiene el dirigente opositor, es “evitar que los venezolanos vayan a las urnas porque sabe que va a perder”.








