Señor director:
La administración del doctor Enrique Fernández Fassnacht, director general del Instituto Politécnico Nacional, se está caracterizando por mantener funcionarios nefastos, como Raúl Contreras Zubieta Franco, coordinador de Comunicación Social, quien con toda impunidad sigue cometiendo un sinfín de abusos y tropelías contra el personal.
Tengo 24 años de servicios ininterrumpidos en el IPN, con total integridad al realizar mi trabajo y con un expediente limpio. Actualmente curso la licenciatura en turismo en el propio instituto, pero ahora soy una víctima más de acoso, hostigamiento y amenazas laborales.
Acudí a la Defensoría de los Derechos Politécnicos, y como respuesta el acoso en mi contra aumentó. Recurrí a Ignacio Arvizu, secretario particular del director general, y no quiso escucharme; a Felipe Antúnez, secretario general de la Sección 11 del SNTE, quien dijo que sí me apoyaba, pero no dijo cuándo. Continuaron el acoso y las agresiones por parte de Contreras Zubieta y su equipo de confianza, entre quienes destacan Mareli Yong, encargada de Acuerdos; Guillermo Cruz, jefe de la División de Difusión –quien además usurpa funciones como jefe de Servicios Administrativos sin contar con nombramiento oficial–; Araceli López, Georgina Pacheco y Cristina Cázares, quienes se ostentan como encargadas de áreas estratégicas de la coordinación y tampoco tienen nombramiento oficial.
El pasado 1 de julio me fue entregado un oficio de cambio de adscripción a la ESIA Zacatenco –sin que yo lo solicitara y lugar donde no tienen conocimiento oficial del mismo– firmado por Contreras Zubieta, quien no tiene la facultad ni el poder para realizar ese cambio, pues eso le corresponde a la Dirección de Asuntos Jurídicos del IPN.
Además, el 5 de julio Contreras Zubieta envió un oficio al secretario general, Julio Mendoza Álvarez, a quien le miente diciéndole que yo ya no trabajo en esa área, hecho del cual no he sido notificada por la autoridad competente, como lo marca la normatividad del instituto.
Dirigí un documento al doctor Fernández Fassnacht, a la Secretaría de Educación Pública, a la Secretaría de la Función Pública, a la Dirección General de Atención Ciudadana de la Presidencia de la República y a 13 instancias más. Es importante comentar que por su comportamiento, Raúl Contreras ya tiene varias quejas interpuestas ante las mismas instancias. Me pregunto: ¿realmente sí lo protege Enrique Fernández Fassnacht, o a qué se debe tanta impunidad?
Atentamente,
Mónica Fuentes








