Emparentar el finlandés Klaus Härö su drama fílmico con México

La odisea del legendario esgrimista estonio Endel Nelis (1925-1993), perseguido por la policía secreta de Stalin, ha sido llevada al cine por el escandinavo Klaus Härö en la cinta El último duelo, que estrena a mediados de mes en salas de arte Cinépolis. Vía Skype desde Finlandia, Härö expresa: “Aunque lo que pasó en la Estonia de 1952 no es la situación que ahora viven ustedes en México, se relaciona mucho. Este relato fílmico aborda el miedo. La gente tiene miedo de decir lo que piensa porque sabe que podría ser asesinada”.

El cineasta finlandés Klaus Härö, conocido por su largometraje del 2009 Cartas al padre Jacob, espera que su reciente película El último duelo (The Fencer) “motive a los mexicanos ante los tiempos violentos que enfrentan, ya que la historia retrata el miedo y cómo enfrentarlo”.

Desde su país, vía Skype, Härö completa su mensaje en entrevista:

“Ojalá y las personas de México logren alguno de sus sueños que por miedo no hayan alcanzado.”

Manifiesta que no le gusta crear filmes en torno al “todo es hermoso en la vida y todo va a salir bien”, como suele suceder en las cintas de Hollywood, “a mí me agrada retratar situaciones con las cuales la gente vea por qué vale la pena vivir o sacrificar la propia vida”.

El último duelo, rodada en 2014 en Haapsalu, Estonia, se ubica en 1952. En el argumento, un joven campeón de esgrima llamado Endel Nelis, tras haber sido forzado a formar parte del ejército alemán es buscado por la policía soviética. Regresa a su ciudad natal, donde trabaja como maestro de educación física. Y aunque le cuesta trabajo comunicarse con los pequeños de la escuela, decide enseñarle a sus alumnos la mayor de sus pasiones: la esgrima. Los niños cada vez pasan días más difíciles con la dura realidad de la posguerra; pero se entusiasman por ese deporte y participan en una competencia en Leningrado de donde huyó Endel, quien deberá resolver entre seguir con ellos o salvarse.

Härö, quien en cuatro ocasiones ha representado a Finlandia en pos del Óscar, apunta que le hubiese encantado venir a México para el estreno comercial de El último duelo el próximo 15 de julio en salas de arte Cinépolis:

“Para un director es muy importante acudir al lanzamiento de su película para ver las reacciones. Por ejemplo, cuando la proyectamos en mi país, Finlandia, y en Estonia, las personas salían llorando y a otras se les veía conmovidas. La verdad, el filme ha tenido una gran respuesta.”

–Como en sus anteriores largometrajes, de nuevo aborda el tema de la guerra. ¿Por qué ahora Estonia?

–La trama se sitúa en la época de la Segunda Guerra Mundial. Estonia, que es un país muy pequeño, ha sido invadida por diferentes naciones, primero por Alemania, luego por Rusia y después, otra vez por Alemania.

“El personaje principal se hallaba en el lugar y el tiempo equivocado, ya que los nazis lo obligaron a pertenecer a su ejército y cuando los rusos invadieron Estonia, cualquiera que haya pertenecido a la tropa alemana era un enemigo potencial. Ese es el gran dilema de nuestro Endel Nelis: no era libre de su pasado, a pesar de que ya habían transcurrido diez años…

–¿Qué puede ofrecer su largometraje a los mexicanos quienes enfrentan la violencia del narco y la corrupción e impunidad de los políticos?

–Aunque lo que pasó en Estonia no es la situación que ahora viven ustedes en México, se relaciona mucho. Este relato fílmico aborda el miedo. La gente tiene miedo de decir lo que piensa porque sabe que podría ser asesinada.

La mayoría de las veces el ser humano no enfrenta los miedos, dice, “sólo arriesga su vida cuando está en peligro alguien que uno quiere, y eso le pasó a Endel cuando vio que los niños podrían hacer algo más; entonces él renuncia a sí mismo y desea apoyar a esos pequeños, a pesar de que su vida corre un gran riesgo.

“Cuando haces una historia como ésta acerca de algunos países opresores, te das cuenta que eso ha sucedido siempre. El hecho de la guerra que presento sobre Estonia ocurrió hace muchos años pero el tópico es bastante actual. En muchas naciones la gente todavía tiene miedo de expresarse. El filme se refiere no sólo sobre el temor, sino cómo uno lo enfrenta y logra resolverlo para crear cosas, lo cual se convierte en algo muy bello, no obstante vivir en una era profundamente oscura.”

El reparto lo integran Märt Avandi (como Endel), Úrsula Ratasepp y Liisa Koppel. El guión es de Anna Heinämaa y la fotografía, de Tuomo Hutri.

Un proyecto “muy loco”

Härö nació el 31 de marzo de 1971. Sus otras películas son Elina (2002), Mother of Mine (2005) y The New Man (2007). Menciona que El último duelo es una producción de Finlandia, donde también participan Alemania y Estonia.

“Este proyecto estuvo muy loco porque yo no hablo estonio, a pesar de que soy el director. Es una cinta harto importante porque se refiere a Estonia  de los años cincuenta, cuando todo mundo tenía pavor de la represión por parte del bloque soviético en Europa del Este.

“Estaba trabajando en otra idea y de pronto me llegó el guión. Al tiempo que lo leía, pensaba que estaba frente a un filme muy importante e ideal para mí. Es un filme maravilloso con muchas enseñanzas y se ve cómo el personaje central va creciendo.”

Resalta que la película ha obtenido “muy buenos comentarios” por parte de los críticos, “fue bien recibida en Finlandia y después empezó a dar la vuelta a todo el mundo, lo cual ha sido muy bueno ya que estuvimos nominados para el Globo de Oro y el Óscar”. Dice con ánimo:

“Este largometraje nos ha retribuido más de lo que esperábamos.”

–El filme se basa en un personaje real. ¿Quién fue Endel Nelis?

–Después de leer el guión, investigué sobre Endel y me di cuenta de su importancia no sólo en la historia de Estonia sino para el esgrima. Él ya murió (en 1993)… En la vida real construyó en esa pequeña ciudad de Haapsalu un pequeño club de esgrima, el cual aún sigue funcionando por su hija Helen.

“De allí han salido y salen muchísimos medallistas de oro olímpicos u otras competencias mundiales. De empezar como club chiquito en el que nadie creía se convirtió en uno grandioso y reconocido internacionalmente. Gracias a este filme ha habido un renacimiento de este personaje, Endel Nelis, y se logró construir una nueva sala de armas mucho mayor y más moderna.”

Finaliza refiriéndose que no es la primera vez que trabaja con niños y que para esta película tardó un año el casting:

“Es muy bueno laborar con ellos. Únicamente hay que escogerlos bien, no es sólo elegirlos por el look adecuado o la edad apropiada, es algo mucho más complejo. Los buscamos por Alemania, Estonia y hasta en Estados Unidos. El pequeño debe poseer la habilidad para entrar al personaje, sentirlo y creerlo para poderlo proyectar…

“Muchos de los que participan en la cinta son de diferentes clubes de esgrima; pero los cuatro niños y niñas más importantes los encontramos por un casting en videos. Cuando terminamos de filmar y vi la película, estaba muy sorprendido por todo lo que proyectaban estos pequeños, se sentía todo muy real. Pero eso yo no lo puedo lograr, como director simplemente consigo decirles ‘haz esto y haz lo otro’, mas no puedo provocar las lágrimas. Eso es algo que el actor debe saber transmitir.”