Señor director:
Le agradeceré publicar en la sección “Palabra de Lector” la siguiente carta, dirigida a Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador electo de Veracruz:
Estimado Miguel Ángel:
El pasado 21 de junio usted concedió una entrevista telefónica al periodista Mario Malpica, del noticiero A Tiempo; ahí señaló: “El penal de Allende, de la ciudad de Veracruz, fue clausurado porque se encontraba bajo control del crimen organizado, y no como se decía, que había sido desalojado para la filmación de una película”.
Este comentario me hace pensar que usted conoce a fondo el grave problema en que vivimos más de 20 mil internos en los penales veracruzanos. En todos es lo mismo: navegando en un mar de corrupción con dos poderes, el oficial y el fáctico, quedan en medio las víctimas: los internos y sus familiares. Lo he vivido desde 2008, cuando ingresé al cereso de Coatzacoalcos, donde Los Zetas tenían el control y el poder, por encima del director. Fue la herencia que le dejó Fidel Herrera a Javier Duarte: ser gobernador a cambio de cuidarle la espalda de los fraudes que había cometido.
El 3 de enero de 2011, cuando apenas había recibido el poder como gobernador Javier Duarte, el suscrito y un grupo de internos denunciamos en Proceso todos los abusos cometidos por el grupo criminal contra los internos: golpes, torturas, extorsiones, secuestros, cobros de talachas, venta de alcohol y droga, ejecuciones simuladas como suicidios.
Además señalamos que el “doctor” Herrera había vendido el territorio veracruzano a Los Zetas, y el control de la Procuraduría General del Estado, Seguridad Pública y la Dirección General de Prevención y Readaptación Social, todas ligadas a la Delincuencia Organizada, para que Los Zetas pudieran “trabajar” con toda impunidad. Y como garante de esa impunidad, la PGR, que desde 2010 –cuando le comenzamos a informar de todo lo que sucedía en el cereso Duport Ostión, de Coatzacoalcos– hasta hoy no ha iniciado ninguna investigación.
Sabemos que la PGR sólo actúa por consigna: cuando terminó de “gobernar” Fidel Herrera había 14 denuncias… y siguen pendientes.
Espero que usted, ya como gobernador, reactive estas denuncias contra él, y se agregue una por genocidio, por haber actuado contra su pueblo, con miles de crímenes, secuestros, ejecuciones disfrazadas de suicidios en los penales, con la complicidad de los ministerios públicos.
Del 3 de enero de 2011 hasta hoy lo que ha cambiado son los “actores”. Aquí el “líder” de los mafiosos es un exsicario de Los Zetas en Alvarado, Jordi Sedano García, Pánfilo, quien cuenta con la colaboración de custodios amafiados con la delincuencia organizada. Uno de ellos es Félix Fararoní, quien con engaños me entregó a los mafiosos que me encerraron en las áreas de la tortura. Soy hipertenso, soy adulto mayor de 67 años, estuve a punto de sufrir un infarto.
El presidente Enrique Peña Nieto tiene conocimiento de todo lo anterior. La procuradora Arely Gómez también, pues se le hizo una denuncia pública; así también Roberto Gil, presidente del Senado, y quien tiene los nombres de todos los involucrados es el comisionado de Seguridad Nacional, Renato Sales Heredia.
Hemos buscado apoyo internacional por conducto de la CIDH y del embajador de Estados Unidos, porque en Veracruz el estado de derecho está vulnerado y los derechos humanos son una falacia. (Carta resumida)
Atentamente,
sociólogo Filiberto Luis Rodríguez Pérez








