Visión de México en los años 30

El autor francés Patrick Deville tiene el proyecto de crear 12 novelas que traten hechos destacados de la modernidad. Hasta el momento ha escrito cinco narraciones:

Pura vida (2004), cuyo asunto es el aventurero norteamericano William Walker, que fue presidente de Nicaragua; Ecuatoriana (2009), acerca de varios exploradores, entre ellos Brazza, fundador de la República del Congo; Kampuchea (2011), referente al naturalista francés Henri Mouhot, quien en sus investigaciones sobre las mariposas descubrió los templos de Angkor en Camboya; Peste & Cólera (2012), relativa al bacteriólogo Alexander Yersin, descubridor del bacilo de la peste; y en estos días apareció la novela Viva (Ed. Anagrama. Col. Panorama de narrativas No. 921; Barcelona, 2016. 242 pp.).

En Viva Deville realiza una profunda investigación centrada en la década de los años treinta, sobre los personajes de León Trotski y Malcolm Lowry en México. A partir de ella narra los contactos que el político ruso estableció con intelectuales, artistas y activistas como Diego Rivera, Frida Kahlo, el boxeador Arthur Cravan, Augusto Cesar Sandino y B. Traven, entre otros. Igualmente cuenta fragmentos de su pasado como cabeza del Ejército Rojo y la persecución que sufrió por parte de Stalin.

También describe el ambiente en que vivió Malcolm Lowry en Oaxaca, Cuernavaca y Acapulco, las difíciles relaciones con su esposa, el alcoholismo en el que cayó y el difícil e intenso proceso de escritura de la novela Bajo el volcán. Además el relato incluye las maneras en que el propio Deville se documentó, los viajes a lugares en donde ocurren los acontecimientos y sus opiniones sobre lo ocurrido y el momento actual.

Viva es una novela en que Deville muestra las obsesiones de artistas y políticos por transformar el mundo. Los creadores logran dejar una impronta a través de su arte que modifica percepciones e invita al establecimiento de otras relaciones. A su vez los dirigentes vía la acción buscan el cambio, pero se enfrentan a posiciones diferentes. En algunas ocasiones logran imponerse, otras son derrotados.

El entramado de personajes y hechos que logra Deville es espléndido, aunque hay algunas imprecisiones históricas y una sobrevaloración del papel de Trotski en la revolución rusa, al presentarlo como una víctima e ignorar el papel autoritario que tuvo hacia los grupos anarquistas, liberales, democráticos… o su responsabilidad en la brutal represión de Kronstadt, como lo denuncia Volin en su libro La revolución desconocida.

Sin embargo, Viva es una historia penetrante que logra captar el espíritu idealista de una época.