Germán Canseco, fotógrafo de Proceso, víctima de robo en su domicilio

Entre las 03:00 y las 05:00 horas del viernes 24, desconocidos entraron al domicilio de Germán Canseco, de donde sustrajeron tres computadoras, equipo fotográfico y tres discos duros donde el fotorreportero de Proceso almacenaba su historial gráfico, su trabajo de 20 años. Quienes entraron subrepticiamente ignoraron otros objetos de valor que había en la vivienda.

Forzaron la chapa de la puerta principal del edificio donde vive Canseco, en la colonia Acacias de la Ciudad de México, e ingresaron por la puerta de la cocina de su departamento, sin que él se percatara de la intrusión.

Canseco acudió a la agencia del Ministerio Público de la delegación Benito Juárez a levantar el acta correspondiente, pero antes de tomarle su declaración, personal de la Procuraduría capitalina les pidió a policías investigadores acudir al domicilio del fotógrafo de Proceso a tomar fe de los hechos.

El trabajo más reciente del reportero gráfico ha sido la documentación de la labor de los grupos de búsqueda de desaparecidos, con los diferentes grupos creados por familiares y activistas en Guerrero, Veracruz y Morelos.

En 2008 Germán Canseco fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo por la serie fotográfica con que se ilustró “El inframundo”, de Patricia Dávila, un dramático reportaje sobre los picaderos de heroína en Ciudad Juárez, Chihuahua, publicado en la edición 1653 de este semanario.

De su experiencia en el inframundo de los picaderos –casas de adictos que las rentan por una gota de heroína para que otros se inyecten también–, Germán Canseco contó que un buen número de los adictos que vio eran migrantes: quienes no lograron cruzar la frontera, se engancharon en la droga, se quedaron ahí: “Fue mi oportunidad de decir, con ese trabajo, que se debe hacer algo más contra las adicciones”, resaltó.

Trabajos suyos han sido publicados en los periódicos El País, de España, y Der Spiegel, de Alemania; en las revistas mexicanas Hola, Quién y Etcétera. Otras imágenes tomadas por él fueron utilizadas para ilustrar el libro Julio César Chávez: Adiós a la gloria (Grijalbo-Mondadori, 2000) y varios libros más de coyuntura política.

Ha recibido reconocimientos en la V Bienal de Fotoperiodismo, el galardón Fotoprensa México 2001-2002 a la calidad de la obra de la frontera sur; dos menciones honoríficas en el concurso “Rostros de la Migración”, de la CNDH, y mención honorífica en el Premio Fernando Benítez 2008. (Rosalía Vergara)