Isadora

La tradición clásica de la danza, es decir el ballet como lenguaje dancístico entre los principales aspectos que la constituyen así como la expresión corporal basada en la estética y la espectacularidad de las representaciones, ha sido transmitida con entrega a varias generaciones de niñas durante dos décadas en el centro formativo Isadora de la ciudad de Xalapa, Veracruz.

La institución, que lleva el nombre de la bailarina emblemática de la etapa moderna de la danza, cuya aportación fue rebelarse contra los cánones del ballet al realizar por ejemplo movimiento expresivo en lugar de pasos sistematizados –encarnando incluso una suerte de Antígona en la hstoria de la danza–, fue la iniciativa educativa de la bailarina y exactriz de televisión Norma Yolanda López, quien fundara ese centro en 1996 conduciéndolo hasta hoy como “la única escuela formal de danza clásica” en esa demarcación.

López, formada en la Academia Mexicana de la Danza del INBA que comandaba la maestra Josefina Lavalle, sustrae la figura de Isadora Duncan como un símbolo de la pasión por el movimiento, razón por la cual eligió su nombre para el centro.

Las conquistas educativas de este espacio se han visto reflejadas, de acuerdo con palabras de la directora, en varias alumnas pequeñas que han destacado dentro de esta tendencia artística por su dominio del lenguaje clásico, que es característico de obras tradicionales como El cascanueces, de los coreógrafos europeos Marius Petipa y Lev Ivanov.        

La historia reciente de este tipo es la niña Almudena Izquierdo, quien habiendo comenzado sus estudios de danza clásica en este centro fue invitada a participar como bailarina principal al hacer el protagónico de Clara de esa obra coreográfica basada en el cuento de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann durante la temporada decembrina 2015 de la Compañía Nacional de Danza en el Auditorio Nacional.

Actualmente, ella misma está matriculada en la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea del Centro Nacional de las Artes de la Ciudad de México para continuar su formación académica.

Asimismo, las alumnas Mariana Soberanes  y Laura Alicia Feregrino ingresaron, respectivamente, al Brooklyn Youth Ballet y Escuela Nacional de Ballet de La Habana.

En Xalapa no existe precedente educativo de este orden de iniciación a la cultura del ballet. El centro, que recibe las asesorías técnicas de exfiguras del Ballet Nacional de Cuba como lo son Caridad Martínez y Miriam González, es el primero en asumir ese compromiso de catapulta de alumnos con proyecciones académicas en la tendencia clásica de la danza.

–¿Les ha afectado el contexto actual de la ciudad de Xalapa en la realización de su trabajo?

–Afortunadamente estamos al margen. Somos una población escolar en su mayoría infantil y juvenil que no es blanco de perturbaciones.

La conmemoración local por los veinte años del centro contempla un par de presentaciones el sábado 25 del mes corriente en el Auditorio del Sindicato Nacional de Maestros de Xalapa, en la que participarán las “isadorianas”, como las llama la directora al referirse a su amplia comunidad escolar.