Motivado por la muerte de Jorge Reyes en el 2009, el periodista Ricardo Bravo se dio a la tarea de mantener vivo el legado de difusión de este importante músico mexicano, con la edición en ese entonces de la recopilación Recuerdos del Futuro (vol.1), en donde se reúnen trabajos del mismo Reyes, Humberto Álvarez, Tremo y Nexus, 25 entre muchos otros.
Con su disquera Histeria Colectiva lanzó más de una docena de títulos de etno rock, etno electrónica y música prehispánica, y hace poco tiempo, con el apoyo de Terraza Records, la serie Etno: Ohtli Nenemi (el camino recorrido, en náhuatl), una recopilación de dichos trabajos en dos volúmenes con un total de 18 temas.
Wicholly Broders, Zompantli, Juan Carlos Portillo, Jorge Reyes y el precursor del género Luis Pérez están incluidos en la colección que contiene temas producidos fundamentalmente en esta década, salvo la pieza Tláloc de Jorge Reyes y Francisco López que data de 1991, pero que fue editada formalmente en México hasta el año pasado por Ricardo Bravo, quien comenta sobre la colección:
“Ordené en forma cronológica lo que habíamos hecho respaldando a esta fusión de los sonidos provenientes de los instrumentos prehispánicos y el rock, la electrónica o la música experimental, e incluso el jazz, tomando en cuenta que teníamos algunas reediciones. Se buscó integrar piezas representativas de cada disco, basándonos sobre todo en la respuesta positiva que hubieran tenido por parte de la gente que sigue este movimiento.”
La obra que ilustra esta colección es del artista plástico y músico poblano Alberto Farrera, quien fue integrante del grupo 9 Ojo de Reptil. Su estilo basado enteramente en el arte prehispánico son códices contemporáneos y obras basadas en literatura, rituales y deidades del México antiguo, a base de tinta china sobre amate. Dice Bravo al respecto:
“Fue ideal contar con una muestra de su obra para ilustrar estas compilaciones, ya que parten del mismo principio del que surgen las piezas, además de que él ha sido parte de esta historia musical.”
El movimiento de la música prehispánica o etno tiene a estos notables exponentes y lamentablemente en México es complicado acercar al público a éste género. Los esfuerzos como los de Discos Histeria Colectiva y Terraza Records son de aplaudirse pues aun a sabiendas de que el género es difícil de posicionar, su labor es más antropológica, de difusión, preservación y documentación que comercial. Concluyó Bravo:
“Estos acoplados son una buena forma de empezar a conocer lo que se está presentando, ya que no se trata sólo de ‘apoyar a artistas que están haciendo un rescate de una herencia cultural muy importante’, sino creaciones con un destacado nivel de calidad que, principalmente, buscan consolidar este movimiento como algo permanente. Creo que el potencial es enorme, a pesar de que claramente estamos fuera de lo que buscan actualmente los medios, incluso los dedicados a la música alternativa.”








