Desde la década pasada se conocían las andanzas de Jorge Enrique Castillo Díaz, El Coco, pero una conversación que el operador del gobernador de Oaxaca, el perredista Gabino Cué, tuvo con la priista Beatriz Rodríguez Casasnovas hace varias semanas, exhibe las corruptelas del círculo de poder en esa entidad. Según él, las elecciones estatales se definirán por el dinero invertido en ellas, y no por lo político. Proceso consultó documentos en los que se observa el modus operandi de este singular personaje durante los últimos años.
En una plática telefónica, Jorge Enrique Castillo Díaz –operador del gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, y de José Antonio Estefan Garfias, candidato de la coalición PAN-PRD a la gubernatura de ese estado– le soltó a la priista Beatriz Rodríguez Casasnovas: en la campaña electoral oaxaqueña “el dinero va a ser el centro de la atención en lugar de lo político”.
Y añadió: “Estos 300 (mil pesos) que me pides, yo te los procuro el miércoles”. Rodríguez Casasnovas le contestó: “No te preocupes, te iba a pedir 50 (mil) más, no porque los quiera… tenemos que dar aguas, tenemos que dar juguetes para el día de mayo a las patrocinadoras”.
La conversación entre El Coco y La Titis, como se conoce a Castillo Díaz y a Rodríguez Casasnovas, fue grabada a principios de mes y subida a internet el jueves 12. Dos semanas después, el jueves 26, La Titis se unió a la campaña de Estefan Garfias.
Según información bancaria consultada por Proceso, El Coco dispone de 7 mil 401 millones 127 mil pesos repartidos en 26 cuentas bancarias de Bancomer, Scotiabank y HSBC abiertas entre 2010 y 2014. En ellas, él y una red de prestanombres aparecen como titulares y beneficiarios.
El dinero de los integrantes de la coalición PAN-PRD en Oaxaca no sólo será el centro de la atención de los votantes oaxaqueños, sino también de la justicia mexicana y estadunidense. Según cables confidenciales del Departamento del Tesoro de Estados Unidos obtenidos por El Financiero, las autoridades de ese país abrieron investigaciones sobre los flujos de dinero de Cué Monteagudo, Estefan Garfias y Castillo Díaz en bancos del país vecino.
El martes 17, El Financiero informó que las cuentas bancarias del Coco se dispararon entre septiembre y diciembre de 2015. En ese periodo, pasaron de 14 millones 380 mil dólares a 24 millones 430 mil; mientras Estefan Garfias tenía 27 millones 790 mil dólares en su cuenta del Broadway Bank, destacó el rotativo.
El 24 de septiembre de 2015 las autoridades estadunidenses notificaron a la Procuraduría General de la República (PGR) sobre estas investigaciones por supuestas violaciones a la Ley contra Prácticas Corruptas en el Extranjero, destacó El Financiero.
Esta notificación se sumó a la denuncia interpuesta por Benjamín Robles Montoya en abril de 2015 ante la PGR. El senador perredista con licencia y actual candidato a la gubernatura del estado por el Partido del Trabajo aseveró que Castillo Díaz desvió hasta 2 mil millones de pesos a través de empresas que defraudaron los programas de cocinas comunitarias y del Seguro Popular.
La autoridades tienen abiertas dos averiguaciones previas al “consultor político y empresarial” por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita, delincuencia organizada y operaciones ilícitas, registradas en los expedientes UEIORPIFAM/160/2015 y UEIORPIFAM/260/2015, según los documentos obtenidos por Proceso.
Cercano a Diódoro Carrasco Altamirano –gobernador de Oaxaca de 1992 a 1998, secretario de Gobernación durante el sexenio de Ernesto Zedillo y actual secretario de Gobierno del gobernador de Puebla, el panista Rafael Moreno Valle– y a sus delfines Cué y Estefan, Castillo Díaz ganó el mote de “vicegobernador” de Oaxaca en la administración de Cué, de quien incluso fue representante en la Ciudad de México.
En dos ocasiones, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) le congeló recursos millonarios en distintas cuentas bancarias por adeudos al fisco. En 2007, las autoridades tributarias le aseguraron 27 millones 101 mil pesos; en febrero de 2015 otros 64 millones 375 mil.
Los operadores
De acuerdo con los documentos consultados por este semanario, Castillo Díaz construyó una red de empresas y prestanombres en los últimos años, gracias a la cual amasó cantidades multimillonarias.
Hasta enero de 2015 fungió como administrador único de Secartsa Constructora e Inmobiliaria, una empresa que él fundara en Puebla el 15 de noviembre de 2006 junto con el contador Sergio Castro López, Adriana Gutiérrez Díaz y Noé Arturo Sánchez Ramos, según las escrituras de la empresa registradas en la Oficina Registral y Catastral de Puebla bajo el folio mercantil 36483, de las que Proceso tiene copia.
Castro López fue asesor y operador financiero del exgobernador Ulises Ruiz Ortiz. En 2010, la PGR y el SAT le imputaron los delitos de evasión y defraudación fiscal, fraude genérico y enriquecimiento ilícito. El contador se esfumó, por lo que en 2012 las autoridades mexicanas solicitaron a la Interpol que emitiera una orden internacional de aprehensión en su contra.
Hasta enero de 2015, Castro López todavía era dueño de 250 acciones de Secartsa Constructora e Inmobiliaria.
En diciembre de 2007, Castro López y Sánchez Ramos registraron la empresa outsourcing IDN Consultoría de Negocios, que fue señalada por el SAT por emitir facturas apócrifas y elaborar “esquemas fiscales agresivos” de manera fraudulenta, con los que desviaron cerca de 5 mil millones de pesos.
Castillo Díaz tiene también a Juana Vizuet Martínez como una de sus operadoras. Ella aparece en los directorios de varias empresas, como Caballero Mc Lean y Asociados –la cual tiene una cuenta bancaria en Bancomer, de la que son beneficiarios Castillo Díaz y Vizuet–, así como en la outsourcing Development Human Wealth.
Con oficinas en Santa Fe, esta última empresa opera en Guerrero, Sonora, Nuevo León, Sinaloa, Guanajuato, Oaxaca, Veracruz y otros estados; también dispone de una oficina en Panamá, de la que Vizuet es representante legal.
En los registros públicos consultables en línea, Vizuet aparece como gerente de operaciones en la empresa Alta Dirección Empresarial Santa Fe, dirigida por el polémico abogado y empresario Víctor Manuel Álvarez Puga, a quien el SAT señaló en febrero de 2014 por la presunción de haber emitido facturas apócrifas.
Oriundo de Chiapas, Álvarez Puga es, junto con su hermano Alejandro, socio fundador del despacho fiscalista Álvarez Puga & Asociados, con el que prestó servicios a gobiernos estatales y empresas transnacionales. El despacho fue investigado en 2010 por la PGR, el SAT y el IMSS por los supuestos delitos de fraude y evasión fiscal, y Víctor Manuel enfrenta una averiguación previa por blanqueo de capitales.
Según el New York Times, Álvarez Puga adquirió un departamento en el condominio exclusivo Time Warner de Nueva York, justo encima de los que compraron los familiares del exgobernador de Oaxaca José Murat Casab, entre ellos su nuera Ivette Morán –la esposa de Alejandro Murat, actual candidato a la gubernatura del estado– y Melissa Alcántara, hija de Aurora Alcántara Rojas, la esposa del exmandatario.
Otra operadora de Castillo Díaz es Graciela Adriana Díaz Rodríguez, representante legal de la empresa Naca-Box Construcciones, que obtuvo contratos con el gobierno de Oaxaca en la renovación de obras públicas. También es socio de la empresa Andrés Fernando Tapia Solís, quien obtuvo, a su nombre y no al de una firma, la concesión de tres obras carreteras en Oaxaca en 2014, por un monto total de 2 millones 484 mil pesos.
Cuentas millonarias
Entre 2010 y 2014, varios amigos del Coco abrieron cuentas bancarias de las que él se benefició.
Ese es el caso de Jorge Guillermo Ramírez Bolaños y Claudia Montserrat Calleja Gómez, dos arquitectos oaxaqueños; Miguel Carranza Guasch, asesor de comunicación estratégica en el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca el año pasado –se destacó por amenazar a un columnista crítico local–, así como las hermanas Alejandrina y Graciela Adriana Díaz Rodríguez.
Según los documentos bancarios, El Coco abrió cinco cuentas a su nombre en Bancomer en junio de 2010, así como en marzo, julio y agosto de 2014. El monto acumulado en este banco se elevó a mil 738 millones 230 mil pesos.
En Scotiabank, el operador oaxaqueño abrió otras seis cuentas en octubre de 2012, abril y junio de 2013, así como en abril, mayo y noviembre de 2014, en las que transfirió 74 millones 892 mil pesos. En cuatro de ellas puso como beneficiarios a Carranza Guash, Ramírez Bolaños y a Díaz Rodríguez.
Y en HSBC fue titular de dos cuentas, por un monto acumulado de mil 594 millones 131 mil pesos.
Su hermano Antonio Castillo Díaz abrió la cuenta 2766324231 en Bancomer el 2 de julio de 2014, vinculada con la cuenta 2767120038, de Jorge Enrique Castillo Díaz. En esta última se juntaron 380 millones 920 mil pesos.
Lo mismo hizo Graciela Adriana Díaz Rodríguez en marzo y en mayo de 2014: abrió cuentas en Bancomer y HSBC vinculadas a cuentas que pertenecen al Coco. En ellas se acumularon 820 millones 945 mil pesos y 820 millones 653 mil, respectivamente. Un mes después, el 24 de junio, abrió la cuenta 2766122721, de la que Castillo Díaz es beneficiario 100%. Esta vez, el monto depositado alcanzó 720 millones 320 mil pesos.
A su vez, Alejandrina Díaz Rodríguez, Carranza Guash, Ramírez Bolaños y Calleja Gómez abrieron nueve cuentas, de las que Castillo Díaz era el único beneficiario.
En total, las cuentas bancarias relacionadas con Castillo Díaz en los tres bancos acumularon 7 mil 401 millones 127 mil pesos.








