Periodismo en línea
Florence Toussaint
El periodismo en línea se expande rápidamente, en algunos casos el surgimiento de medios informativos que transitan por la red se incrementa debido al control gubernamental sobre los medios críticos y en función de la escasez de recursos para seguir publicando en papel. La tendencia a mercantilizar la palabra hace casi imposible que un medio que no es propiedad de un consorcio multimedia o esté diversificado en varios sectores de la economía, sobreviva y prospere.
Conforme el mundo periodístico mexicano se ve acosado por la violencia proveniente de los delincuentes organizados, de los cárteles de la droga, del gobierno, de las trasnacionales la salida más viable ha sido trasladarse a internet. Con ello se gana en libertad y se sustituye el soporte físico por uno inmaterial. Se gana así una visibilidad global sólo limitada por el idioma. Esto no significa que el periodista individual pueda ahora vivir tranquilo y hacer su labor sin que se le persiga, pero si podrá ocuparse según sus convicciones sin el temor de ser despedido o perder el empleo, porque se cierre la fuente de trabajo.
Pese a sus inconvenientes, internet ha prestado un servicio loable a los periodistas. En México el surgimiento de por ejemplo sin embargo.com ha abierto una ventana para la publicación de reportajes que hubiesen sido censurados en otros medios. También ha proporcionado una plataforma para investigaciones reporteriles a fondo.
Carmen Aristegui y su equipo, luego del cierre del programa de radio en MVS, jugará todas sus cartas en la nueva edición en línea que antes era sólo complementaria del espacio noticioso en radio.
Mundialmente, los descubrimientos acerca de la corrupción, los malos manejos financieros, el espionaje a los ciudadanos, temas vedados en los medios tradicionales, se lograron gracias a la existencia de la red y, por supuesto, de periodistas organizados deseosos de develar secretos del poder político y económico.
Un caso emblemático ha sido el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) que ha dado lugar a las informaciones sobre políticos, hombres de empresa, artistas y directores de cine, entre otros personajes, con negocios en paraísos fiscales cuyo principal beneficio es el no pagar impuestos y saltarse las regulaciones de sus países. El descubrimiento llamado Los papeles de Panamá consta de 11.5 millones de documentos, 46 veces lo que ha obtenido Wikileaks –y por lo cual su fundador Assange permanece confinado a la embajada de Ecuador en Londres–. Los 376 periodistas que trabajaron el caso en sigilo tardaron 11 meses en procesarlos para que sus 109 medios, entre ellos Proceso, los difundieran al unísono.
La propia naturaleza lábil de internet ha permitido que mediante rastreo de emails, de documentos, de archivos adjuntos se den a conocer hechos antes ocultos a la mirada del público. La organización de los informadores ha hecho el resto. l








