Para su autor, el cineasta Luis Kelly, quien además es fotógrafo, su libro Poder asesino, de 294 páginas, “es una película impresa”, y está basado en una serie de hechos delictivos sucedidos a lo largo de más de medio siglo en el país, tanto de asesinatos como desapariciones, tortura, fraudes, el vínculo del Estado con el narcotráfico, la corrupción en múltiples ejemplos y la ambición de poder de los gobernantes, con “la intención de empujar a los lectores a la reflexión, al cuestionamiento y a la recuperación de nuestra memoria”. Y de reconciliar lo impreso y lo electrónico.
La cruda realidad de México nutre a la nueva novela gráfica interactiva Poder asesino, del cineasta y fotógrafo Luis Kelly: los desparecidos, la tortura, los asesinatos de periodistas, las masacres de activistas, la impunidad, la corrupción, el fraude, los femenicidios, el vínculo del Estado con el narcotráfico, el lavado de dinero en los bancos y la ambisión de poder de los gobernantes, entre otros conflictos.
El también guionista precisa en entrevista que “Poder asesino es un espejo de la actualidad con la intención de empujar a los lectores a la reflexión, al cuestionamiento y a la recuperación de nuestra memoria”.
El autor incursiona en este formato de ficción, basado en hechos y personajes existentes. El volumen, editado por Trilce Ediciones y que ya se encuentra en librerías, está inspirado en la estética de la popular historieta mexicana para adultos El libro vaquero, a decir de Kelly.
Aclara que la lucha por el poder no es lo que mueve a los personajes de la historia, sino que la trama se centra en el presidente Héctor Ruiz (muy parecido a Carlos Salinas), en su último año de gobierno, quien se halla dispuesto a todo, apoyado por el Ejército y los medios de comunicación, para no soltar lo que considera que es de su propiedad: el país y su gente.
El libro, de 294 páginas, se basa en el homicidio que los niños Raúl y Carlos Salinas y Gustavo Zapata cometieron con la trabajadora doméstica de la familia Salinas de Gortari en 1951; así como los asesinatos en rituales narcosatánicos en el Rancho Santa Elena, en Matamoros, que difundieron los diarios en marzo de 1989; la venganza del narcotaficante Félix Gallardo al mandar a matar a la esposa e hijos pequeños del también narcotraficante Jesús Héctor Palma apodado El Güero Palma (quien será liberado por buena conducta este junio próximo, según el portal Federal Bureau of Prisons); el asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio en 1994, y la masacre en Aguas Blancas, Guerrero, en junio de 1995.
También en la muerte en 2003 de María Elena Sañudo, esposa del entonces gobernador de Hidalgo Manuel Ángel Núñez, provocada por un cáncer que una semana después cambió a suicidio; el exsecretario de Finanzas del Distrito Federal, Gustavo Ponce Meléndez, grabado en 2004 mientras apostaba en una mesa de juego en Las Vegas; el líder de la Asamblea Legislativa René Bejarano en imágenes de periódicos de 2004 donde se compromete a interceder ante Andrés Manuel López Obrador para liberar cargos pendientes al empresario Carlos Ahumada; el anuncio en agosto de 2009 de la desaparición de la materia de Historia de México en los libros de texto de la Secretaría de Educación Pública, y la propuesta del expresidente Felipe Calderon de cambiar de nombre al país.
Lo sorprendente es la parte interactiva. Con un dispositivo movil (tableta o celular) se descarga la aplicación “layar”, para escanear las páginas impresas del libro y ver el contenido tecnológico: animación, videos, información, poemas y música.
Kelly filmó Calacán (1986), entonces una cinta infantil innovadora, y el documental Alex Lora: Esclavo del rocanrol (2004).
Una película impresa
Kelly define a Poder asesino:
“Es una película impresa. Al principio me tardé cinco años y en ese tiempo pensé poner los videos y animaciones en un DVD, luego pretendí mostrar las notas de periódico, pero me di cuenta de la interactividad, y logré crear un mediometraje donde las secuencias brotan de los cuadros del libro, de los fotogramas, porque se ve totalmente la página y los cuadros comienzan a cobrar vida con el móvil. Se realizó un mediometraje porque no se podía lograr un largometraje. Surgieron 20 cápsulas de un minuto, veinte clips de un minuto, y se introdujeron en la novela.
“Esto de la tecnología le da otro nivel de lectura. La tecnología abona a favor del lector porque lo lleva por muchos niveles de la narrativa. Es una nueva ventana para la imagen en movimiento, no diría que para el cine, pero sí para la imagen en movimiento. Sin embargo, la novela se sostiene sola, se puede leer toda sin accionar la parte interactiva, y al final se pueden ver los fotogramas sin problema, los cuales son un apoyo semántico para esta pieza que se llama libro.”
Cree que de esta manera se reconcilian el libro y la tecnología:
“Muchos prefieren leer un libro impreso, para palpar las hojas, otros opinan que ya hay que leer en electrónico y que así son más baratos los libros. Existe todo un conflicto de intereses de si debe ser electrónico o impreso. Yo admito que logramos que se reconcilien estas dos formas, y se integran a favor del lector.”
Del guión de cine
a una publicación
A Poder asesino primero lo ideó como un largometraje:
“Soy realizador y también produzco mucha fotografía fija. Subo tres imágenes diarias en www.luiskellyfotografiadocumental.com, ninguna repetida, tengo muchos años haciéndolo. Y cuando estoy en la Ciudad de México soy un lector de periódicos, reviso seis o siete y tengo la obsesión de marcarlos, de recortarlos y ordenarlos por temas. Entonces a veces sigo temas porque me surgen ideas para realizar un documental o una serie documental de televisión, en fin.
“De repente me di cuenta que tenía muchos tópicos en periódicos muy viejos, que conservo desde hace años, y me percaté que podía escribir una historia con esos sucesos. Así que armé un guión cinematográfico, entonces elegí a un personaje que es un presidente de un país y con el cual entrelacé todos los hechos. Cuando empecé a desarrollar los temas, me puse a investigar en revistas políticas, libros y eso me llevó a la hemeroteca, donde descubrí que esas páginas sobre los niños Salinas ya no existen, fueron arrancadas y me interesó más el tema. Los díarios sobre ello los encontré en hemerotecas fuera de la Ciudad de México.”
Cuenta que cuando finalizó su investigación en fotografías, videos y diarios, terminó su guión, pero en ese momento le propusieron un proyecto para una serie:
“Era sobre migrantes con el conductor y entrevistador Virgilio Caballero. Fuimos a Estados Unidos. Vivimos una temporada con los migrantes en California, Denver y Chicago. Nos quedábamos en sus casas o comíamos, eso nos dio la oportunidad de convivir más con ellos y siempre estuvo presente El libro vaquero, lo veía en todos lados. Antes se editaban más de millón y medio de ejemplares a la semana y ahora editan más de medio millón a la semana. Así que empiezo a ver que El libro vaquero aún tiene una presencia muy importante y muy natural. Lo empecé a leer y me gustó el guión que tenía de Poder asesino para hacerlo gráfico. Pensé: ‘Ésta es la imagen que debo poner, pero con otro contenido’. Y fue que se me ocurrió crear una novela gráfica.”
Empezó a trabajar con un dibujante que usa el seudónimo Estudios Fantasía:
“Fue un trabajo muy interesante. Él creaba los dibujos, hablábamos de los planos. De repente me decía: ‘Para qué más, Luis, ya con este dibujo se llena la secuencia’. Yo le argumentaba que necesitábamos más. Hicimos montaje o después recibía la pieza y la fragmentaba con la gente de diseño gráfico. Así es como construyo visualmente la novela, con la estética de El libro vaquero. Está hecho a mano, a lápiz, se entintó con tinta china, el color rojo se puso digitalmente. Hay muchas cosas de negro que hubo que remarcar. Se efectuó mucha postproducción en el diseño gráfico, y así logro hacer una película impresa, en mi opinión.”
Los conflictos
–¿Cómo fue escogiendo los temas sobre la realidad de México?
–En la novela se ve la tortura de una mujer y eso hace unos días lo acabamos de ver en las redes sociales y la televisión, donde dos miembros de la Secretaría de la Defensa Nacional torturan a una chica el 4 de febrero del 2015 en Ajuchitlán del Progreso, Guerrero, y ¡eso es lo triste, alarmante, peligroso y grave, porque la historia se sigue repitiendo! En la novela incluí conflictos de 1994 y parece que es 2015 o 2016. Los jóvenes han olvidado muchas de esas situaciones y lo que me alarma es que hemos perdido la capacidad de asombro, ya nos habituamos a ver muertos, a saber de desaparecidos, nos pasan la tortura por televisión y todo se resuelve con un “¡disculpe usted!”.
“Lo bueno es que en las redes los jovencitos han escrito sobre Poder asesino y tiene muchos seguidores, hasta trescientos mil, y uno de ellos me contó que se sorprendió mucho cuando leyó el libro y se metió a la interactividad. Que al principio pensó que era medio estúpido que el personaje principal razonara así, pero al recurrir a la información se da cuenta que sí sucedió así.”
Kelly aclara que él no inventó la historia, “son hechos reales”, incluso en la promoción del libro en las redes se acentúa:
“Todos los personajes son ficticios, superados por la realidad…”
–El personaje principal ¿puede ser Carlos Salinas?, ya que se dice que nunca ha dejado el poder…
–Pues sí puede ser…
“Ves el narcotráfico, el lavado de dinero en los bancos, la brutalidad con la que es tratada la mujer, la violencia, las desapariciones, la muerte de periodistas, y nada ha cambiado, parece que son las notas periodistas que en la actualidad se difunden. La secuencia de Agua Blancas se parece a los 43 normalistas desaparecidos, el asesinato de Luis Donaldo Colosio nos remite a que no sólo son asesinados los candidatos para la presidencia del país, sino que matan a un sinnúmero de presidentes municipales, a candidatos a gobernadores, candidatos a senadores, esto ya es algo común. Ojalá y los jóvenes lean el libro y se enteren de esta historia contemporánea, que la cuestionen, reflexionen, y ojalá eso los lleve a modificar este escenario que es muy alarmante.”
–¿Por qué inicia con el asesinato que comenten los Salinas cuando eran niños?, aunque no dice los nombres.
–Y pongo el clip de esa nota en los diarios de 1951 para descargar con el móvil. Para mí daba el planteamiento muy claro de quién es el personaje principal, cuál es su raciocinio, sus valores y la relación con su mujer, de cómo educa a sus hijos y el uso de las armas. Se ha hablado mucho de ese suceso de los Salinas. Apareció citado en la película del cómico Eulalio González Piporro, Ahí vienen los gorrones (1953), dirigida por Gilberto Martínez Solares; Frabrizio Mejía lo menciona en su última novela, Hombre de confianza. Sí, se sabe, sólo han desaparecido las páginas de los periódicos que lo publicaron, pero en la redes sociales es muy mencionado el suceso. Yo lo retomo porque es el planteamiento que nos da cómo piensan y viven estos personajes, que educan a sus hijos para ser servidos y para usar el poder, o sea, deben tener a alguien para que les dé un vaso de agua aunque ellos puedan ir por ese vaso.
Silvestre Revueltas
–En esos fragmentos téconologicos que surgen con sólo escanear el libro, usted incluye un fragmento del poema sinfónico Sensemayá, del compositor Silvestre Revueltas, y también unas líneas que este creador escribió en el Diario en el sanatorio psiquiátrico, ¿por qué?
–Porque pienso cómo él escribió que “las religiones son el consuelo de las almas simples. A esa simplicidad le llaman estar en la gracia de Dios… Los que no tenemos ni la gracia de Dios, tenemos que conformarnos con dos simples aspirinas”. Es decir, los que no creemos en Dios, sí encontramos el consuelo en dos aspirinas. Y Sensemayá me parece que es una obra que ilustra mucho la mexicanidad, es muy conocida y reconocida como una pieza mexicana. Además, Silvestre Revueltas es un personaje importantísimo en la historia del país, más bien los hermanos Revueltas fueron personajes muy comprometidos, muy rebeldes y muy anarquistas. El mismo Diario en el sanatorio psiquiátrico contiene muchos secuencias muy emotivas, a mí la que más me marcó fue la de las aspirinas, que quedó con la personalidad del candidato presidencial, otro de los personajes del libro, donde no todo es violencia, también incluyo el bolero “Mía”, de Felipe Bermejo y musica de Manuel Esperón, compuesto en 1952. Lo interpreta el Trío Soberanos.
–Es un libro sólo a dos tintas, negra y roja, ¿por qué?
–Me pareció importante el uso de pocas tintas para mostrar la violencia, y el rojo está presente porque es la sangre.
–En el libro se muestra el narcoporder, los capos fianancean candidaturas y se inmiscuyen cada ves más en la política.
–¿Qué le preocupa sobre eso?
–En el libro se menciona el caso del avión que usó Colosio durante su campaña política, que fue de una empresa del narco Amado Carrillo Fuentes, conocido como El Señor de los Cielos, los financiamientos de capos a campañas políticas, y el lavado de dinero, y no queda claro el papel de Estados Unidos, nunca hemos conocido que agarren una banda o pandilla que vende la droga allá. No conocemos las toneladas de cocaína o metanfetaminas que se consumen en esa nación, se cree que del 100 % que se produce de droga en ese país se consume un 80% . Eso genera una economía mucho más importante que la que genera México. Los narcos mexicanos venden a 16 dólares el kilo de droga y en las calles de Estados Unidos la venden en 80 o 90 dólares.
“¡Nunca hemos sabido cómo lavan el dinero!, ¿en qué bancos? Aquí muestro unas escenas de El Güero Palma con la anécdota que implica el rompimiento de su esposa y la muerte de ésta y sus hijos. Yo me pregunto: ¿Por qué Estados Unidos se quieren llevar a los narcotraficantes más importantes? Quizá para que no suelten la sopa, pero en México. Que aquí hay comandantes de la policía corruptos, se sabe; de que un gobernador ordena que se pongan retenes de lunes a domingo, menos los miércoles, se sabe, en fin; pero el plato gordo está en saber quién es el que distribuye en Estados Unidos.”
Subraya que a Joaquín El Chapo Guzmán “se lo quieren llevar porque no quieren que cuente, él con tantos años en esto debe de saber cómo está todo en Estados Unidos”.
Arguye:
“Es al revés. No es que los mexicanos no quieran que hable de a qué militares o policías les paga, para mí es el sistema estadunidense el que los quiere callar.”
–En la nueva publicación, ¿se muestra el asesinato de periodistas?
–La muerte de los periodistas ha sido una constante y los políticos casi siempre tienen que ver con la muerte de alguien, sus parejas o familiares. Casi todos han matado por su ambición, codicia, deseo de poder. La novela es muy cachonda o erótica porque todo mundo dice que el poder es una vitamina que te da un erotismo tremendo, también me fui un poco por ahí. La historia es muy cruda: hay sexo explicito, hay muerte explicita, hay violencia explicita, entonces de momento la novela te hace mover del asiento.
–¿Por qué esa estética? Las mujeres lucen un cuerpo perfecto…
–Pensé en esa estética porque es cultura popular. Hay hombres y mujeres voluptuosas, pero no había otra manera de abordar algo tan cruel y violento.
Redondea inquieto:
“Para recuperar esa capacidad de asombro planteo esta novela gráfica interactiva, teníamos que ver algo muy diferente e impactante. Ahora lo que sigue es que la lean.”
Kelly asegura que el poder es asesino, y se le pregunta:
–¿Por qué los poderosos en política y económicamente usan cada vez más la violencia?
–A la sociedad nos han instruido que lo único que vale la pena en la vida es ser reconocido económicamente, que lo único que vale la pena en la vida es la marca del reloj o del coche. Nos inculcan que la única manera para llegar al éxito es acumular dinero, y cada vez más rápido, de ahí los sicarios que son personas que viven en una situación mucho muy pobre y matan por dos mil pesos o menos. Los políticos también desean acumular dinero para ser más poderosos. Se me hace una codicia plantearse la vida de una manera muy absurda, muy estúpida, se olvida que cuando uno se muere, no se lleva nada.
“Me parece perfecto que las personas quieran trabajar y les paguen bien para poder comer tres veces al día y contar con todos los servicos, agua y luz, en fin. Todos debiéramos de vivir así; pero el salario mínimo o las nulas posibilidades de trabajar lleva a muchos a pensar en acuchillar mejor a un señor y gana tres veces el salario mensual. Entonces eso les da deseos de continuar y continuar.”
Kelly ya labora en otra novela gráfica, “La surtidora”, y en dos proyectos fílmicos, “La máscara de María” (en preproducción) y “No lo sé” (en postproducción).








