Insta a Aurelio Nuño a dialogar

Señor director:

Le pido que dé cabida en la sección “Palabra de Lector” a la siguiente carta dirigida a:

Aurelio Nuño, secretario de Educación Pública:

Le escribo preocupado por su empecinamiento en contra de los maestros con el pretexto de mejorar al sistema educativo. No sé si es motu proprio o en acatamiento a quien lo puso en ese cargo, pero la crispación del ambiente escolar ha derivado en nota roja.

El propósito de imponer la reforma educativa para mejorar la calidad del servicio se diluyó en esta confrontación. Veo nada más un secretario ensoberbecido profiriendo amenazas, descuentos y cifras de maestros cesados o encarcelados, abandonados por el SNTE y que en la indefensión realizan acciones desesperadas para defender su fuente de trabajo.

Frente a esta confrontación estéril está el coro de medios al servicio del Estado reprobando la belicosidad, no la de usted sino la de los maestros; secundada por voces empresariales como las de los Servitjes y otros que se benefician de las escuelas vendiendo productos chatarra y metiendo a sus recomendados como delegados estatales de la SEP.

Por otra parte, veo a una dirigencia del SNTE arrinconada y cobarde, incapaz de defender a sus agremiados, sumisa a usted, realizando tareas infames contra los maestros, prestándose a integrar grupos con comisionados o favorecidos para que reciban cursos que aseguren la aprobación de la evaluación con mejores calificaciones sobre aquellos maestros que sí están frente a grupos. Esta dirigencia sindical está anulada por la amenaza de seguir la misma suerte de Elba Esther Gordillo, a quien el propio sistema encumbró para servirle hasta que llegó Peña Nieto a cobrarle viejas cuentas.

Lamentablemente no fue sustituida por otra figura que mantuviera el diálogo y el acercamiento entre la disidencia y la federación en busca de soluciones, como siempre ha sido, luego de que Osorio Chong cerró sus puertas para volverse ciego y sordo, cuando en un primer momento los alentó recibiéndolos al margen de la dirigencia legal. En suma: no hay diálogo, únicamente monólogos y tambores de guerra en ambos lados. La reforma se redujo a eso.

Mientras tanto en las escuelas públicas el enfrentamiento entre evaluados y los que se resisten está a todo lo que da. Los alumnos y la calidad educativa se pierden cada día en esta confrontación. Los padres toman partido a favor de unos o de otros. Defienden al que conocen como buen maestro, evaluado o no. Los que fueron evaluados los atacan y los desprestigian con carteles en las escuelas; los que se resisten enfrentan denuncias en los medios o en los juzgados y les envía miles de policías federales a reprimirlos: ¿Son éstas sus estrategias para imponer lo que ya está fuera de tiempo?, porque este sexenio va de salida y si usted no lo sabe, el movimiento magisterial tiene 37 años de existencia.

Hay daños que no terminan. Los paros, bloqueos carreteros, las marchas seguirán con más violencia, como seguramente usted se mantendrá frente a las cámaras y los micrófonos echándole más leña a la hoguera, empeñado en que la evaluación con sangre entra, exhibiendo y dando cifras de cesados o encarcelados, exaltando a los que sospechosamente sacaron altos porcentajes, pero que son bien conocidos entre el gremio como esquiroles que viven comisionados sin trabajar.

Usted, señor secretario, que tan afecto dice ser a la evaluación: hágase una. Bájese de su macho. Intente ser un poco educador y menos político. Deje de lanzar retos ante cámaras y micrófonos. Busque el diálogo. Los tiempos no dan para más. A usted ya lo bajaron del camión que se dirige a la sucesión presidencial.

Atentamente,

Alfredo Palacios Espinosa