Acerca de “La Barbie”, aspirante a soplón De Juan Montemayor

Señor director:

Le agradeceré publicar la siguiente carta, dirigida a la reportera Anabel Hernández.

Señora Anabel Hernández: Después de saludarla y desearle que se encuentre muy bien en compañía de todos los suyos, el suscrito, en uso de sus facultades mentales, le suplica que se tome unos minutos de su valioso tiempo y que lea cuidadosamente el anexo titulado “Sentence monitoring / Computation data”, fechado el 18 de noviembre de 2015, para poder aclarar lo que se me imputa en el reportaje titulado “La Barbie”, aspirante a soplón, que se difundió en Proceso 2031 el 4 de octubre de 2015.

En primer lugar, niego categóricamente los señalamientos y le hago saber que nunca hubo colaboración de mi parte con agentes de la DEA. En segundo lugar, no estoy en libertad como se indica en la página 21.

Para comprobárselo, le adjunté el anexo mencionado, donde puede encontrar el día de la ofensa cometida, el número de caso, el juez, fecha de sentencia, los cargos y, por supuesto, el día de mi salida de prisión, que será el 27 de septiembre de 2031.

Si usted o algún lector quiere verificar si alguna persona se encuentra en una prisión federal de Estados Unidos, es muy fácil: (fbp.gov) internet, nombre y número federal, o simplemente el nombre, y sabrá dónde se halla y cuándo saldrá.

Le pido de favor que publique esta carta y los anexos; que aclare que estoy bien preso, ya que mi familia está corriendo mucho peligro, y ya no quiero más desgracias y pérdidas de mis seres queridos, ya es suficiente.

El expediente criminal que Proceso pudo consultar –como usted dice en la revista– habla de “arreglos con la fiscalía”, esto es para no ir a juicio, donde 12 personas del público deciden si uno es culpable o no.

Si te hayan culpable te doblan el tiempo que te han ofrecido, porque los haces gastar. A mí me ofrecieron 262 meses, y para no irme a juicio les firmé el acuerdo.

Entonces, por medio del licenciado Anthony Colombo (por mi parte) se hizo el Guilty Plea and Plea Agreement: n., negociación extrajudicial entre el abogado y el fiscal por la que el acusado acepta su culpabilidad en cierto grado a cambio de no ser juzgado por un delito más grave.

Todo esto fue a raíz de la Organización de Héctor Flores González, la cual originalmente tuvo problemas en noviembre del 2005 en Atlanta, y posteriormente, bajo juramento, frente a la Corte del juez Duffy, en diciembre de 2009 identificó las llamadas procedentes de México revelando los nombres de los seis participantes, a los cuales nos abrieron el famoso expediente de Atlanta, del cual soy partícipe.

Bueno, sin más por el momento, le agradezco el tiempo y esfuerzo que dedique para aclarar lo que falsamente se me imputa, ya que desgraciadamente, aquí en prisión, donde escribí esta carta (Yazoo City, MS), estaré muchos años más. Gracias por todo lo que esté de su parte.

Atentamente

Juan Montemayor

Respuesta de la reportera

Señor director:

En respuesta a la carta enviada por el señor Juan Montemayor, coacusado de Édgar Valdez Villarreal, alias La Barbie, me permito aclarar lo siguiente:

Juan Montemayor llegó a un acuerdo de culpabilidad con la fiscalía del Distrito Norte de Georgia en julio de 2013. Aceptó declararse culpable de tres cargos y la fiscalía aceptó quitarle dos, uno por lavado de dinero y otro por la venta y distribución de cocaína. Pese a la reducción de cargos Montemayor podría haber recibido una condena de cadena perpetua. Sin embargo, recibió una condena de 21 años de prisión.

Se incurrió en un dato erróneo en el reportaje publicado. Al buscar el estatus de Montemayor en el buró federal de prisiones de Estados Unidos hubo una confusión con un interno homónimo y de la misma edad que ya fue liberado.

Juan Montemayor se encuentra en una prisión de mínima seguridad en Estados Unidos pese a los tres cargos de narcotráfico por los que fue sentenciado.

La información obtenida es que en este tipo de prisiones están encarceladas personas relacionadas con delitos de cuello blanco y los internos gozan de amplia libertad. Específicamente en aquella donde se encuentra el señor Montemayor se permite a los internos la visita de familiares, amigos y socios, que cuentan además con servicio médico y dental; tienen derecho a una cuenta de ahorro en un banco privado y acceso a diversas actividades recreativas, como aerobics, clases de arte y artesanías, y a la proyección de películas. Se entiende que esto es parte de los arreglos de Montemayor con la fiscalía.

Sirva esta aclaración para el conocimiento de los lectores y como corrección de la información publicada.

Atentamente

Anabel Hernández