En Juárez, todos ganan con el pragmatismo criminal

Desde hace meses, Ciudad Juárez dejó de ser una plaza en disputa. Los grupos delincuenciales que ahí operan lograron un pacto según el cual es más provechoso actuar de mutuo acuerdo e introducir la droga a Estados Unidos sin importar a cuál cártel pertenezca. La única condición es que pague bien. Consultados al respecto, un agente de inteligencia de Estados Unidos y otro de México ilustran este singular caso de pragmatismo criminal que, según parece, beneficia a todos.    

CIUDAD JUÁREZ/EL PASO.- La plaza de Ciudad Juárez, Chihuahua, está tranquila. Desde hace meses los grupos criminales que la dominan hicieron un pacto y ahora trabajan para los cárteles que intentan pasar droga a Estados Unidos por esa zona fronteriza.

Un alto funcionario de una agencia federal estadunidense en El Paso, Texas, dice al corresponsal que en tierras juarenses grupos como La Línea –lo que queda del Cártel de Juárez– y otros narcotraficantes independientes lo mismo pasan droga al Cártel de Sinaloa que al del Golfo y las demás organizaciones que les paguen bien.

“Ya no hay pleito por la plaza”, sostiene el funcionario, quien aceptó la entrevista bajo la estricta condición de que no se revele su identidad ni la de la dependencia en la cual labora.

Y puntualiza: “Trabajan como en maquila, pues cobran una cuota por el pase de la droga y en ocasiones el derecho de piso. Pero entre los grupos criminales de Ciudad Juárez ya no hay disputa”.

En territorio mexicano, Proceso visitó a un agente de los servicios mexicanos de inteligencia para escuchar su versión sobre lo que ocurre hoy en la otrora ciudad más violenta de México y del mundo.

El entrevistado coincide con su colega estadunidense y aporta más datos: “Hubo un acuerdo hace unos meses. Los grupos criminales se repartieron la plaza (de Juárez) y comenzaron a trabajar para los grandes cárteles del país que siguen pasando droga por esta región”.

Luego de pedir también el anonimato, habla sobre la extraña pacificación de Juárez: “Todos los narcos están trabajando. Aquí en la ciudad se nota que hay bastante dinero proveniente del narcotráfico. La Línea, Los Aztecas, el Cártel de Juárez y los demás grupos independientes se repartieron pacíficamente el territorio”.

Según el agente mexicano, “nadie rebasa las fronteras de trasiego demarcadas por ellos mismos, y la Policía Municipal colabora con ellos. Ya sólo matan a quienes trastocan esas reglas criminales y a los pocos que intentan pasarse de listos con los cargamentos”.

De acuerdo con los análisis de inteligencia del gobierno de Estados Unidos consultados por el corresponsal, hace varios meses que por la plaza de Ciudad Juárez está entrando “muchísima metanfetamina, heroína y mariguana” al país vecino.

El agente federal estadunidense sostiene que el trasiego de esos tres enervantes ha crecido durante la paz pactada; incluso advierte que poca de la metanfetamina y mariguana que pasa por Juárez no es originaria de Chihuahua.

Según él, “la mayoría de la metanfetamina y heroína –incluso en estado líquido– confiscada en esta frontera es muy difícil de detectar. (No obstante sabemos que) proviene de Sinaloa, Michoacán, Jalisco, Guerrero y Morelos”.

Si bien durante varios lustros los grupos delincuenciales de Ciudad Juárez se disputaron la zona a sangre y fuego, la captura de Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy, líder del Cártel de Juárez, el 9 de octubre de 2014 en Torreón, Coahuila, y la de su presunto sucesor Jesús Salas Aguayo, El Chuyín, en abril del año pasado, cambiaron las cosas.

Las organizaciones locales “le bajaron a las ejecuciones y levantones; incluso eliminaron a los criminales que se hacían pasar por narcos y solían cometer secuestros exprés, extorsiones a la gente y a los negocios, incluso matar por encargo.

“También limpiaron a Juárez de criminales callejeros, como lo hicieron en su tiempo los hermanos Amado y Vicente (Carrillo Fuentes). Con la plaza en calma llaman menos la atención y el tráfico de drogas fluye con mayor facilidad y de todos lados. Así todos ganan”, comenta el agente mexicano.

Regresó “el jale”

En El Paso y en Juárez hay mucho dinero, presuntamente proveniente del narco, coinciden en afirmar las autoridades de ambas entidades.

Los negocios que habían cerrado en Juárez durante el sexenio de Felipe Calderón por la narcoviolencia volvieron a abrir sus puertas. Algunos incluso se ampliaron. Ahora, los bares y cantinas juarenses están nuevamente a tope a partir del jueves, como antes.

Además, se reactivó la construcción de residencias y condominios en las zonas exclusivas de la avenida Gómez Morin. Agencias de automóviles de lujo como Mercedes Benz, BMW y Porsche ofrecen sus exclusivos modelos en dólares, como si la depreciación del peso no existiera.

En Juárez hay dinero, sostiene el agente mexicano. Y expone: “Cuando la ciudad vibra y la gente sale a gastar es porque ‘el jale’ de las drogas está funcionando para todos. Se está lavando el dinero por todos lados y la gente joven que trabaja para los grupos independientes tiene que gastar; por eso sale a divertirse. Para que esto ocurra, los criminales tienen que dejar que también el resto de la población mejore económicamente”.

Los informes de inteligencia de El Paso admiten que aún se investiga a personajes importantes leales al Cártel de Juárez, subraya el agente estadunidense entrevistado por el corresponsal.

Dice que las agencias de inteligencia que dependen de los departamentos de Justicia y de Seguridad Interior identificaron al “nuevo “jefe” de esa organización. Es él, dice, quien comanda los trasiegos de droga movidos por esa agrupación.

“Ya lo tenemos identificado, pero por ahora no podemos revelar su identidad. Es un tipo joven, conocido entre los narcos, que creció en el negocio ilegal de la región.”

El agente mexicano corrobora esta versión.  “Efectivamente –comenta–, hay un mando, aunque ya no es poderoso como los de antes. La Línea se maneja aparte, aunque sin broncas con ellos; además, hay varios líderes de grupos independientes, que están conformados por jóvenes provenientes de antiguas pandillas. Algunos tienen estudios universitarios y son hábiles en el manejo de la tecnología digital e internet.

“Es joven y conocido. Eso es todo lo que puedo decir… Fíjese, aquí las cosas han cambiado tanto en los últimos tres o cuatro años que ahora en La Línea hay una mujer. Es joven y se viste como chola. Ella es la jefa de la zona del centro. Que una pandillera sea jefa indica que las cosas ya son de otra manera en Juárez y que ‘el jale’ está dejando muchas ganancias”, comenta.

Las bondades de la tregua

La frontera entre Ciudad Juárez y El Paso vuelve a ser una de las puertas más importantes para el trasiego de drogas a Estados Unidos gracias a la tregua pactada.

Los grupos criminales que la dominan aprendieron a trabajar como maquiladores para los demás cárteles del narcotráfico. Eso no sólo ha permitido que el movimiento de enervantes de sur a norte sea mayor, sino que El Paso se convierta en una de las narcobodegas más grandes de Estados Unidos.

“Sí hay mucha droga aquí en El Paso, pero no se consume aquí. Se almacena para distribuirse a varios puntos del país, al este, al oeste, a ciudades como Phoenix, Atlanta, Chicago, Nueva York, e incluso Boston. En El Paso, las autoridades locales y federales descubren una nueva narcobodega casi todos los días”, revela el agente estadunidense.

Ante la creciente demanda de metanfetaminas y heroína en Estados Unidos, los narcotraficantes de Ciudad Juárez meten los narcóticos en narcobodegas de El Paso, donde la almacenan unos tres días. Luego deben moverla para evitar que se las decomisen.

Según el entrevistado, “a mayor cantidad de drogas que entran, menor el número de confiscaciones, aunque en términos de volumen tengan características importantes. Estamos confiscando mucha metanfetamina y heroína aquí en El Paso, pero no voy a negar que también mucha no se detecta”.

Sobre los jóvenes independientes, explica que “son como los Gatekeepers (guardianes) de la frontera. La conocen a la perfección y tienen una red enorme de halcones. Ellos vigilan toda la zona limítrofe en ambos lados del río (Bravo); además, colaboran con todos los grupos criminales. Se han unido y eso los hace más efectivos”.

Las redes sociales, los teléfonos inteligentes, los drones y las tabletas electrónicas son las herramientas más efectivas de los Gatekeepers para eludir a las autoridades y facilitar el tráfico de drogas de sur a norte. El dinero proveniente de la venta de los narcóticos fluye en dirección contraria.

“Los jefes pagan bien a esos ‘soldados del tráfico de drogas’. Y como todos ganan igual, todos están contentos. Quienes no están de acuerdo son eliminados.”

El agente mexicano asegura que la tregua no significa que ya no haya encobijados o desaparecidos. Lo que pasa ahora es que ya no muere gente inocente ni se afecta a terceros. Hoy, insiste, “todos ganan, hasta las autoridades”. Tanto que muchos juarenses ya no recelan de la Policía Municipal.

“Aquí en Juárez la gente sabe que los municipales están en acuerdo con los narcos, pero prefieren eso a vivir con los riesgos de ser levantados por los criminales y por la Policía Municipal, como antaño.”

Y aunque admite que la prioridad es detener el trasiego de drogas, el pacto logrado por las organizaciones criminales en Juárez dificulta las cosas a las autoridades de ambos lados de la frontera. l