Fiel a la tradición priista, Aristóteles Sandoval hace como gobernador lo contrario de lo que prometió en su campaña electoral a cambio de votos. No sólo encabeza un gobierno oneroso, sino que dentro de éste, su despacho destaca por el incremento de sus gastos.
En el discurso quedó el compromiso de Aristóteles Sandoval Díaz de gobernar con austeridad, ya que a punto de cumplir un trienio de su mandato, el despacho del gobernador ha erogado 106.5 millones de pesos en telefonía, viajes, gasolina y gastos de representación.
Esa cantidad equivale al costo de otro hospital en la Sierra Norte de Jalisco que beneficiaría a 34 mil habitantes, a la apertura de un centro educativo como la escuela Gastronómica de la Universidad de Guadalajara, en Puerto Vallarta, o para la pavimentación de 54 calles del municipio tapatío y la construcción de nueve parques.
En marzo de 2013, Sandoval Díaz anunció a sus funcionarios de primer nivel: “Se acabaron los privilegios: quien viene, viene con vocación de servicio; viene a servir y no a servirse”. Con su plan de austeridad, compuesto por 10 acciones, pretendía generar un ahorro de hasta 600 millones de pesos durante el sexenio.
Dijo que suprimiría privilegios como autos, servicio de telefonía móvil y seguros de gastos médicos mayores para los funcionarios: “No tiene cabida en nuestro gobierno quien con un sueldo suficiente además exige que se paguen sus lujos con dinero de los ciudadanos… La telefonía celular se acabó, que cada quien pague los servicios de su teléfono celular”.
No obstante, ese mismo año el despacho del gobernador gastó en telefonía convencional y celular más de 25 millones de pesos, como se puede comprobar en la página de Transparencia del gobierno de Jalisco. En 2014 ese rubro consumió 11.5 millones más, pues alcanzó los 36 millones 588 mil 897 pesos, y en 2015 se canalizaron 26 millones 28 mil 843.
En la página de Transparencia se informa que el despacho del gobernador emite cheques a nombre de varias compañías de telefonía celular, como Telcel, Iusacell y Nextel, además de aquellas de telefonía convencional como Axtel, Avantel y Cablevisión.
Según el portal de Transparencia, el despacho del gobernador tiene una plantilla de siete personas: Marco Antonio Peña Esquivel, jefe de ayudantes; Sonia Isidro Pérez, analista especializado, y los administradores especializados José de Jesús Castañeda Martínez, María Silvia Michel Robles, Andrea Suárez González y Janette Alejandra Molina Méndez.
Sin embargo, del despacho del gobernador dependen las Unidades Administrativas de Apoyo (UDAS), encabezadas al principio de la administración por Alberto Lamas, quien después se convirtió en jefe de gabinete y luego fue enviado como representante del estado en la Ciudad de México. Ahora Marco Antonio Carvajal Guedea es el director administrativo de las UDAS y Netzahualcóyotl Ornelas Plascencia funge como jefe de gabinete.
En el mismo despacho del mandatario, el gasto en gasolina asciende a casi 8 millones de pesos hasta la fecha: en 2013 se pagaron 3.1 millones; en 2014, 3.7 millones, y el año pasado 1 millón 33 mil pesos, según la página de Transparencia.
En el mismo sitio web se informa que en los tres últimos años se emitieron 65 cheques a nombre de Alfredo Pérez Licea –quien ya no aparece en la nómina, pero se desempeñó como director administrativo– por un total superior a 5.7 millones de pesos, para gastos de representación de las UDAS.
Despacho volador
So pretexto de atraer inversiones al estado, Sandoval Díaz y sus colaboradores de primer nivel han viajado varias veces, por un monto total de casi 5.3 millones de pesos en tres años.
En particular, los viajes a Asia costaron más de 2 millones de pesos. La primera vez que el gobernador y su equipo fueron al oriente fue en noviembre de 2014. El periplo duró ocho días y su objetivo era buscar que empresas como Yakult, Honda, Fuji y Tokai Rika, entre otras, invirtieran en Jalisco.
Los funcionarios recorrieron Taipei, la capital de Taiwán, y Tokio y Osaka, en Japón, por lo que se pagaron 753 mil 788 pesos.
A su regreso, Sandoval Díaz informó que siete empresas se instalarían en el estado, algunas a partir del primer trimestre de 2015. Los acuerdos alcanzados con dichas firmas sumarían inversiones por 78.5 millones de dólares, lo cual generaría alrededor de mil 245 empleos el año pasado.
Se informó oficialmente que, entre otras empresas, la nipona Nissin Kakou, especializada en tecnologías plásticas de alta precisión para la industria automotriz, invertiría 14 millones de dólares y construiría su planta en el Parque Industrial Colinas de Lagos en el primer trimestre de 2105. No obstante, la empresa sólo invirtió 3 millones de dólares e inició la edificación de su planta en diciembre pasado (CNNExpansión 2 de diciembre de 2015).
Las otras compañías orientales que invertirían en Jalisco a principios de año son Miyasaki Seiko, Advics, Kuzeh, Matsuo Industries y Yasunaga. El 11 de junio de 2015 el gobierno del estado volvió a anunciar que esta última destinaría 32 millones de dólares e iniciaría operaciones a finales de 2017.
Un año más tarde –del 5 al 18 de noviembre de 2015– el mandatario estatal y una comitiva viajaron nuevamente a Tokio para fortalecer los lazos comerciales con aquel país asiático. En ello gastaron 1 millón 511 mil pesos en seis días.
En el documento de su tercer informe de gobierno, el gobernador revela que los países de origen de la Inversión Extranjera Directa (IED) que aterriza en Jalisco son Estados Unidos (82%), Italia (4.1%) y Suiza (2.7%). No se menciona al oriente.
Según la Secretaría de Economía, hasta el tercer trimestre de 2015 Jalisco registraba un total de mil 907.8 millones de dólares por concepto de IED, “cifra que coloca al estado como la cuarta entidad con mayor inversión extranjera captada durante los primero nueve meses, sólo detrás de la Ciudad de México, con 3 mil 914.7; el Estado de México, 2 mil 713.8, y Nuevo León, con 2 mil 318.5 millones de dólares.
A un mes de su regreso de Asia, en diciembre de 2015 el gobernador; su secretario particular, Manuel Alfaro Lozano; Lamas Flores, y el director de Asuntos Internacionales, Diego Adrián de León Segovia, gastaron 377 mil 911 pesos en una visita a París para asistir a la XXI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático de 2015, conocida como COP21.
Aunque Alfaro Lozano y Lamas Flores permanecieron el mismo tiempo, del 4 al 10 de diciembre, el segundo gastó más: 153 mil 897 pesos, contra 141 mil 243 de Alfaro Lozano. La diferencia radicó en la erogación de transporte.
Llama la atención que León de Segovia permaneció más tiempo en París, del 2 al 10 de diciembre, y su estadía fue la menos costosa: 78 mil 771 pesos.
El analista político Rubén Martín cuestionó ese viaje de Sandoval Díaz, pues en la COP21 el gobernador le atribuyó a la entidad “un liderazgo en programas enfocados en un desarrollo más sostenible”, cuando existen indicadores de lo contrario. “Por ejemplo –escribió Martín–, en la entidad se pierden poco más de 16 mil hectáreas de selva cada año, lo que acumulado a los pasados 25 años representa una pérdida de 400 mil hectáreas o una quinta parte de todas las selvas registradas en 1982, según información oficial del Instituto de Información Territorial de Jalisco”.
Otro dato que aportó en su columna “Antipolítica”, publicada en El Informador el 12 de diciembre pasado, es que la zona metropolitana de Guadalajara es una de las más contaminadas de América Latina, igual que el río Santiago.
“Lo más grave no es que el discurso del gobernador en París no sea realidad en Jalisco –añadió–, sino que dedica todo el tiempo a esos foros, cuando no ha dedicado, ni de lejos, el mismo tiempo y atención a conocer y ofrecer respuesta a algunas de las comunidades que más padecen con la devastación ambiental. Por ejemplo las poblaciones de El Salto-Juanacatlán.”
En 2015, uno de los funcionarios más paseados a costa del erario fue el director de Comunicación Social, Gonzalo Arturo Sánchez García, quien acompañó al gobernador a Tokio y Sacramento. Además, fue a Puerto Vallarta y a la Ciudad de México con un costo total de 368 mil 803 pesos.
Sánchez García suele realizar trayectos dentro del estado en avión. Por ejemplo, el 10 de marzo de 2015 endosó al erario un cargo de 6 mil 400 pesos por un viaje de Guadalajara a Puerto Vallarta. Además, en 2014 fue dos veces a Los Ángeles en menos de tres meses, lo cual generó un gasto por 88 mil 888 pesos.
Pero además, en agosto de 2013 el piloto Ricardo Ramírez Torres –adscrito al despacho del gobernador– fue a Wichita, en Kansas, para cursar una actualización en mantenimiento del avión Beech Jet 400.
Y de octubre a diciembre de 2013 los pilotos aéreos Jesús Izazaga Alvarado, Alejandro Rocha Gutiérrez, Jorge García Mirón, Luis Pedro Montiel Martínez y Juan Francisco Osorio López –incluidos en la plantilla del despacho– viajaron a Fort Worth, Texas, a un curso de mantenimiento al helicóptero Bell-412 del gobierno del estado.
También fueron a Gran Prairie, Texas, para realizar “servicios de inspección de mantenimiento de las aeronaves”. Ese año la Unidad de Transporte Aéreo del gobierno estatal gastó 938 mil pesos.
En octubre de 2014 el mismo personal volvió a Gran Prairie, Wichita y Dallas para otro curso de mantenimiento e inspección, cargando al erario 621 mil 488 pesos.
Jorge García Mirón fue uno de los mecánicos aéreos que más visitas hizo al extranjero. Pasó más de 20 días en Texas, tanto en Fort Worth como en Grand Prairie. Sus gastos en 2013 y 2014 ascendieron a más de medio millón de pesos.
El 28 de diciembre pasado, este semanario solicitó a la Unidad de Transparencia del despacho del gobernador datos sobre los gastos de su viaje a París –folio 02478315–, pero la dependencia no los ha entregado.
Lejos del bienestar
Aunque el tercer informe del gobernador afirma que mejoró el bienestar de los jaliscienses, expertos en política económica están en desacuerdo.
En rueda de prensa, en enero pasado Héctor Luis del Toro Chávez, investigador del Departamento de Métodos Cuantitativos del Centro Universitario de Ciencias Económicas y Administrativas (CUCEA) de la Universidad de Guadalajara, señaló que no se vislumbra una mejoría para Jalisco a corto plazo.
Al presentar los resultados del proyecto de investigación “Canasta básica e índice de precios al menudeo en la zona metropolitana de Guadalajara”, Del Toro Chávez explicó que la inflación en la entidad es mayor que la media nacional, lo cual provoca que los precios de los productos básicos y servicios sean más altos.
Enfatizó que hace poco más de 30 años se podía comprar 18 litros de leche con la cantidad que ahora sólo alcanza para cuatro litros, y con lo que podían adquirirse 51 kilos de tortillas hoy sólo da para seis. Esto implica que una familia de cuatro integrantes requiere de cuatro salarios mínimos (8 mil 600 pesos) apenas para obtener los productos de la canasta básica.
En consecuencia, dice el académico, para tener un verdadero “bienestar” esa familia requiere de un ingreso de ocho salarios mínimos: 16 mil 824 pesos.
Por ello, agregó, ni la homologación de los salarios mínimos ni el incremento salarial de 4% (2.94 pesos por día) sirven para hacer frente al aumento de precios de los productos de consumo básico, pues tan sólo en 2014 la zona metropolitana de Guadalajara cerró con una inflación acumulada de 9.5%.
En entrevista, el investigador del Departamento de Economía, Administración y Finanzas del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Ignacio Román Morales, considera que la economía del estado sigue estancada.
En su opinión, uno de los mayores rezagos del estado, además de la inseguridad, es que no se ve un cambio real basado en las propuestas económicas que Sandoval Díaz planteó en su campaña electoral.
“Estamos trabajando en dos planos: uno, como se dijo que se iba a trabajar, y otro como se muestra en los informes que se está trabajando. Vemos que los salarios base de cotización son más bajos que aquellos de 2012, por lo que tenemos un problema severo entre la lógica del diagnóstico que se hizo en 2013 y las cuentas que se entregan actualmente”, expone.
Recuerda que desde 2014 el Ejecutivo anunció grandes inversiones de industrias orientales. “Más allá de saber cuánta inversión llegó o no, hay que fijarse a quién beneficia. Hay que cuestionar si con esos mismos apoyos que el estado le otorga a la inversión extranjera, no se hubiera podido generar más empleo apoyando por ejemplo a micro y medianas empresas jaliscienses”.
Tras criticar que la lógica de inversión del gobierno estatal se enfoque a obtener divisas, señala que, ante la incertidumbre financiera internacional, Jalisco no muestra interés por la generación de empleos ni por la redistribución del ingreso, sino en proyectar una imagen de modernidad. l








