El deporte universitario,asfixiado

El mejor semillero de talento olímpico son las universidades. Pero en México, el deporte que se promueve desde esos centros educativos es menospreciado y maltratado. A la falta de becas o ligas se suma el hecho de que el gobierno no tiene obligación de cumplir sus ofrecimientos económicos y no aprovecha el conocimiento científico ni la experiencia didáctica de esas escuelas. El año pasado, por ejemplo, la Conade no entregó en tiempo y forma 7 millones de pesos al Consejo Nacional del Deporte de la Educación que ya estaban comprometidos para la Universiada Nacional.

El Consejo Nacional del Deporte de la Educación (Condde), organismo responsable del deporte universitario en México, padece la indiferencia del director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Alfredo Castillo: aunque no tiene adeudos ni ha sido acusado de malos manejos administrativos –como en el caso de las federaciones– recibe recursos federales a cuentagotas.

El año pasado, la Conade dejó de ministrarle 7 millones de pesos que el Condde ya tenía comprometidos con distintos proveedores de la Universiada Nacional.

Para contrarrestar esta situación, en una asamblea extraordinaria realizada el pasado 14 de enero, los integrantes del Condde acordaron que las 320 universidades públicas y privadas que integran el organismo deberán pagar 200 pesos (antes costaba entre 50 y 100) por cada atleta que participe en las competencias estatales, regionales y nacionales.

A principios de 2015, el Condde firmó un convenio con la Conade –que aún dirigía Jesús Mena– para recibir 50 millones de pesos que se ejercerían en las etapas estatales y regionales de la Universiada Nacional, en este certamen y también en la Universiada Mundial. En el primer trimestre del año, el organismo deportivo le entregó alrededor de 16 millones de pesos.

Pero a mediados de abril, cuando Castillo fue designado director, la Conade dejó de suministrar dinero sin explicación de por medio. Durante dos meses el Condde no recibió ni un peso. Castillo tampoco les concedió una audiencia a los representantes del deporte universitario del país.

La urgencia de contar con los recursos obligó al rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua (Uach), Jesús Enrique Seáñez, también presidente de la Junta de Rectores y Directores del Condde, a pedir ayuda al secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, quien intervino para destrabar el problema.

También representantes de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) gestionaron el pago ante Nuño. Por fin, en junio, a unos días del inicio de la Universiada Mundial de Gwangju, Corea del Sur, la Conade entregó casi 13 millones de pesos para cubrir los gastos de quienes participaron en esa competencia internacional.

Para 2016 no se tiene la certeza de cuánto dinero recibirá el deporte universitario ni en qué fecha.

El secretario general ejecutivo del Condde, Julio César Guedea, dice en entrevista que para la realización de las justas universitarias de este año ya solicitó a la Conade 40 millones de pesos. Según sus cálculos, el organismo que preside podría firmar el convenio de colaboración a mediados de febrero.

Guedea asegura que en la Conade le informaron que no fue posible entregar los 7 millones de pesos por falta de presupuesto, en virtud de los recortes presupuestales que hizo el gobierno federal, aunque agrega que los funcionarios con quienes ha tratado le dijeron que este año compensarán esa merma y que el Condde no sufrirá por recursos públicos.

Todos los convenios que firma la Conade contienen una cláusula en la que se estipula que esta dependencia gubernamental no tiene la obligación de entregar todo el dinero que se haya acordado, pues está sujeto a la disponibilidad de recursos.

Así, aunque no se incurre en una ilegalidad, sí se pone en aprietos económicos al Condde, que tiene a 35 mil atletas afiliados, de los cuales alrededor de 6 mil participan en la Universiada Nacional. La etapa estatal de este certamen deportivo ya comenzó. Entre el 23 de febrero y el 21 de marzo tendrán lugar los regionales. Del 24 de abril al 8 de mayo, en la Universidad de Guadalajara se celebrará la Universiada Nacional.

El costo de este encuentro ronda los 35 millones de pesos, de los cuales entre 10 y 11 millones los aporta la Conade. El resto corre a cargo de la universidad que será sede y que, a su vez, pide apoyo a los gobiernos estatal y municipal.

“La Conade tiene la intención de darnos más dinero para este año, pero no tenemos la seguridad de que así será por el problema nacional de falta de recursos. No porque no me den me voy a ir en contra de ellos. Hay que resolver el problema entre todos. La Conade siempre nos da 95% del dinero que necesitamos para operar. Con los 200 pesos no vamos a afectar a las universidades, las más grandes, como la Uach o a la UANL, serán las que paguen más”, explica Guedea.

De acuerdo con el directivo, el pago de esos 200 pesos –que deberá cubrirse a más tardar el 31 de enero– será por única ocasión y para recuperar los 7 millones de pesos.

El valor de las universidades

El Condde es una asociación civil que además se allega recursos con el pago de las membresías anuales de las 320 universidades y tecnológicos que lo integran. Estos pagos van desde 7 mil pesos hasta 14 mil, dependiendo de la fecha en que se realice.

De acuerdo con Guedea, el dinero con el que ha operado el Condde alcanza para cubrir los gastos administrativos del organismo y garantiza la participación del sector estudiantil universitario a escala estatal, regional y nacional. Las universidades son responsables de pagar por las competencias intramuros para conformar a sus equipos representativos.

Para Guedea, doctor en actividad física y salud por la Universidad de Granada, en México el deporte universitario debería ser la base del olímpico, como ocurre en otros países, entre ellos Estados Unidos, donde la NCAA (National Collegiate Athletic Association) aglutina a mil 200 instituciones educativas que desarrollan programas deportivos, es decir, los atletas de alto rendimiento entrenan y estudian, sin importar que en el futuro se conviertan o no en profesionales.

Dice que en la etapa de competencias intramuros participan 1 millón de atletas, que en las escuelas de educación media superior todavía hay más alumnos haciendo deporte y que esas instituciones son el semillero donde las universidades buscan talentos deportivos.

El secretario del Condde advierte que uno de los principales objetivos del deporte nacional debe ser crear ligas estudiantiles para que los deportistas se formen académicamente, ya que el actual modelo impide combinar la escuela con las prácticas. Agrega que la Conade debe echar mano del sistema universitario tanto para capacitar a los entrenadores –que en México siguen siendo empíricos– como para hacer investigación científica en el deporte.

Guedea expresa que en distintas reuniones del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade) ha presentado la propuesta de que sean las universidades las que tengan en sus manos la capacitación de los instructores deportivos.

En 1995, en México se creó el Sistema de Capacitación y Certificación para Entrenadores Deportivos (Sicced), un programa de cursos coordinado por la Conade que deben tomar los monitores que deseen forman parte del Sinade. Su objetivo reza: “Certificar a los entrenadores deportivos que de manera autodidacta, por su experiencia laboral o por estudios sin reconocimiento oficial, han adquirido los conocimientos y habilidades necesarios para desenvolverse en su deporte”.

Guedea apunta: “Es un programa obsoleto y no tiene caso seguir tomando esos cursos. La capacitación debería ser impartida por las universidades, donde ya habría una estructura con pedagogía, didáctica y estrategias. Los entrenadores deberían tener, mínimo, licenciatura en Educación Física o Deporte, y además deben contar con una especialización en la disciplina que imparten y contar con maestría o doctorado. Mientras no tengamos entrenadores que puedan dirigir niños, jóvenes y adultos, o sea, especialistas en nivel básico, medio superior y superior, no vamos a acabar con esta deficiencia en el alto rendimiento”.

Por eso, explica, hay muchos niños y jóvenes que aunque a temprana edad tienen buenos resultados deportivos no pueden consolidar una carrera deportiva porque los propios instructores “queman” a sus atletas.

“Existe la edad biológica y cronológica del niño. El niño debe jugar, experimentar todos los deportes, y al final elegir la disciplina que va a practicar. El problema está en que cuando un entrenador no conoce esto lo quiere obligar a que dé el máximo nivel sin haber pasado por un proceso, y ahí perdemos mucho talento.”

Asimismo, destaca que no tiene ningún sentido que México importe entrenadores foráneos si éstos no comparten con los mexicanos sus conocimientos:

“Los extranjeros que ya demostraron ser exitosos también deberían estar en un programa universitario dando cursos y enseñando sus herramientas y técnicas para ganar. Está bien que vengan y se ocupen de sus atletas y ganen medallas, pero si no capacitan… cuando se vayan, ¿con qué nos quedamos en México?”

Investigación menospreciada

Otro aspecto en el que las universidades pueden contribuir es en la investigación científica.

Guedea cuenta que cuando el maestro en ciencias del ejercicio Vladimir Ortiz fungió como director de Alto Rendimiento (AR) de la Conade, se hizo un plan para instalar laboratorios en las casas de estudio, donde además de producir investigación –que se publicaría en revistas arbitradas– se podría evaluar a los deportistas para ayudar a los entrenadores a tomar decisiones.

Pero el deporte de élite es un área que ahora se desdeña en la Conade, dice. Hace un par de semanas, Alfredo Castillo nombró a la abogada Anna Lilia Ramírez como directora de AR. Ramírez era secretaria ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública de Michoacán. Igual que Castillo, no es experta en la gobernanza del deporte. Así, el director aclaró que aunque Ramírez ocupará ese cargo, “no será la responsable del alto rendimiento, se encargará de labores administrativas”, pues para eso está el subdirector de Calidad para el Deporte, Valentín Yanes, y 16 metodólogos más.

Ante esto, Guedea arguye: “Necesitamos que los atletas tengan atención multidisciplinaria, que en un mismo lugar tengan un laboratorio de biomecánica, de psicología, de neurofisiología, y que el entrenador capacitado reciba los estudios, que pida investigar a cada atleta y vea las deficiencias; pero si no está capacitado no va a entender lo que cada especialista le diga. Y vuelvo a lo mismo: mientras no haya una producción de ciencia en el deporte no vamos a mejorar”.

–¿Y para hacerlo forzosamente necesitan a la Conade? –se le pregunta.

–Veo a la Conade como un ente administrativo en esto. Como un intermediario, el gestor del recurso, y para decirle a las universidades que con base en indicadores y resultados se les dará presupuesto para investigar. Ahora, también podría ser que la SEP ejerza los recursos federales de forma directa y que el dinero no pase por la Conade.

“Puede funcionar si la SEP le pide a toda la estructura del deporte, desde nivel básico al universitario, que presente sus proyectos con metas y objetivos claros, y sin triangular el dinero se puede comenzar a trabajar en estas dos vertientes.”

Por lo pronto, en 2013 el Condde creó la Asociación de Basquetbol Estudiantil (ABE), en la que participan 106 equipos universitarios –44 de instituciones privadas y 21 de públicas– de 22 estados del país (35 en la División I y 71 en la División II), que se juega cada año entre septiembre y marzo.

El objetivo es que todas las instituciones de educación superior participen y se pueda crear la División III e incluir a las escuelas de educación media superior. Actualmente, las universidades son las que se encargan de financiar a sus propios equipos .

“Queremos que el gobierno invierta en ligas estudiantiles bien establecidas y fundamentadas. Este podría ser un modelo deportivo exitoso para crear ligas universitarias de otros deportes, pero también necesitamos empresas que quieran invertir, que crean en estos proyectos.”

Para la temporada 2015-2016, el Condde proyectó gastar 3.5 millones de pesos en la ABE. Obtendrá 712 mil pesos por concepto de inscripciones y 2.8 millones por el pago de cuotas de arbitraje.

Julio Guedea espera que la Conade otorgue oportunamente los recursos para que la liga crezca.