Sospechosa, la puesta en libertad de Moreira

Luego de que el juez encargado del proceso contra Humberto Moreira en España dijo no haber encontrado evidencias de dinero ilícito en las abultadas cuentas del expresidente del PRI, fuentes judiciales hispanas consideraron que hubo deficiencias en la investigación de la Fiscalía Anticorrupción. Especialistas entrevistados atribuyen la decisión a la influencia política del exgobernador en nuestro país; otros advierten que la justicia española podría pedir a Estados Unidos y a México investigar “ahí los delitos subyacentes de esta causa, es decir, el de malversación de fondos y cohecho”.

MADRID.- El auto emitido por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz el viernes 22, que permitió al exdirigente nacional del PRI Humberto Moreira recobrar su libertad, deja ver deficiencias en la investigación de la Fiscalía Anticorrupción y la policía española: no lograron acreditar los delitos de blanqueo de capitales, malversación de fondos públicos y cohecho… al menos hasta ahora.

Por orden del juez, Moreira debió entregar su pasaporte y tiene prohibido abandonar territorio español, porque el resolutivo judicial aún puede ser recurrido por la Fiscalía Anticorrupción esta semana, y, en ese supuesto, una sala superior revisaría la decisión judicial y la ratificaría u ordenaría el reingreso a prisión del exgobernador de Coahuila.

La decisión causó sorpresa entre fuentes judiciales españolas, una de las cuales dijo que era “atípica la decisión de Pedraz”, ya que, “por acusaciones similares, un español, y más aún un extranjero sin arraigo en el país, permanecería mínimo dos meses en prisión”.

Le parece “extraño” que el juez “haya concedido la libertad con medidas cautelares sin haber levantado el secreto de sumario, porque la causa sigue abierta. Eso huele muy mal porque parece que tiene que ver con la influencia política en México del personaje”.

Otro especialista que habló a Proceso bajo la condición de anonimato porque ha llevado casos de extradición con México, manifestó: “Si la causa sigue secreta y abierta, entonces es de esperarse que haya más personas involucradas y que la justicia española emita comisiones rogatorias a México y a Estados Unidos para que se investiguen ahí los delitos subyacentes de esta causa, es decir, el de malversación de fondos y cohecho. Ahí es donde México deberá investigarlos y aportar sus conclusiones a España. Evidentemente, Estados Unidos también, que es donde está concentrado el mayor volumen de información y pruebas”.

Por lo pronto, el auto de Pedraz corrobora que las autoridades estadunidenses remitieron a España, en septiembre de 2013, una comisión rogatoria que correspondió atender al Juzgado de Instrucción 2 (diligencia previa 20/2013), para investigación por delito de blanqueo de capitales y malversación de caudales públicos por parte de Moreira y otros.

Allí “se solicitaba a España la intervención de las comunicaciones y que se les facilitara información que obrara aquí de los investigados, relativa a impuestos, propiedades, empresas, cuentas bancarias desde el 1 de enero de 2005”.

La comisión rogatoria fue cumplida y devuelta a Estados Unidos.

Las cuentas bancarias

En su resolución, el juez advierte que durante el tiempo que duró la intervención telefónica “se obtuvieron diversas conversaciones de las que no se sigue actividad alguna relacionada con el blanqueo de capitales ni aun de operaciones relacionadas con organización criminal alguna”.

En el documento se desglosan los movimientos de tres cuentas bancarias abiertas en España. En una de ellas se asienta que, entre el 15 de enero y el 26 de septiembre de 2013, fueron recibidos 95 mil 809.97 euros de las empresas Unipolares y Espectaculares del Norte, y Negocios, Asesoría y Publicidad.

Asimismo, el 20 de febrero de 2013 se registra una transferencia de Rolando Leos Siller, director de Alimentación y Desarrollo Comunitario durante el gobierno de Moreira, por un monto de 55 mil 458.26 euros.

En una segunda cuenta se establece que entre el 8 de febrero y el 26 de septiembre del mismo año Moreira recibió de las firmas, de las cuales es socio,  26 mil 181.25 euros, más otro ingreso con el que se obtuvo un total de 28 mil 481.26 euros.

Con una tercera cuenta a plazo fijo por el importe de 15 mil euros, se concluye que Moreira recibió 199 mil 79.48 euros.

Sin embargo, señala el juez que las transferencias realizadas desde México a España “tampoco revelan comisión de delito alguno” y que en la comparecencia Moreira acreditó que “encargó a dos personas comprar propiedades”.

El magistrado observa que tras admitir a trámite la querella de la fiscalía, “se practicaron diligencias respecto de otros acusados, que siguen su curso”, y luego se incluyó una intervención telefónica dispuesta en junio de 2014, cuando Moreira regresó a España durante un mes.

“De dicha observación telefónica, tampoco se siguió actividad alguna relacionada con el blanqueo o la organización criminal”, aunque las más relevantes “son conversaciones con personas de México sobre políticos y sobre algunas relacionadas con la investigación de Estados Unidos, pero sin contenido significativo en orden a la comisión de delitos”.

Pedraz recuerda que el propio informe policial advierte que la estancia en España del exgobernador se debe “a la situación política del señor Moreira en su país (probablemente debido a la investigación estadunidense)”.

Las intervenciones telefónicas cesaron en julio de 2014, pese a que Moreira retornó a España durante un mes en 2015, sin que conste por otras diligencias la actividad que pudo tener en esos momentos.

“No hay, pues, acto alguno que denote la comisión o siquiera la preparación de delito alguno”, asienta. Y añade: “Es más, el 5 de febrero de 2015 se dictó auto de sobreseimiento provisional de la causa, el cual fue recurrido en apelación por el Ministerio Fiscal: en su escrito para la Sala de lo Penal no menciona ni por referencia indirecta al señor Moreira”, y se basó sólo en los otros querellados, de los que no se aportan sus nombres.

“En definitiva, desde julio de 2014 no se ha practicado ni solicitado diligencia alguna respecto del señor Moreira ni existen nuevos datos. Y, lo que es más importante, todo lo obtenido y base de la querella ya constaba en la comisión rogatoria.”

El juez refiere que la defensa proporcionó documentación que justifica el origen lícito del dinero transferido, aunque la fiscalía insiste en que “su origen es ilícito y con ello se blanquea en España”.

“Sin embargo, con la documentación ahora aportada –dice– se justifica que (ese dinero) procede de sociedades de la que él mismo es socio mayoritario”, y asegura que “dichas sociedades existen y tienen actividad”, pues se anexan recibos de la declaración de impuestos, facturas emitidas por las mismas y documentación del pago de seguridad social de los trabajadores.

El abogado Manuel Ollé, según se desprende del auto, entregó al Juzgado documentación sobre los honorarios de Negocios, Asesoría y Publicidad que, sumados mensualmente, dan un total de 44 mil 38.77 euros; y de la empresa Unipolares, de febrero a noviembre de 2013, por un monto de 125 mil 267.31 euros.

Por estos y otros aspectos, Pedraz descarta el delito de blanqueo. “No se acredita el origen ilícito del dinero y se trata en definitiva de traspasos de dinero de cuentas de sociedades de las que es socio mayoritario el señor Moreira a cuentas de él mismo en España; sin que además exista indicio alguno de que se trate de sociedades pantalla o fantasma”.

Sostiene que “no hay base para apreciar la comisión de delito de blanqueo, único delito del que podría conocer la jurisdicción española. El señor Moreira podrá o no haber cometido la malversación y posterior blanqueo –perteneciendo o no a una organización criminal en México o Estados Unidos, mas no se acredita siquiera indiciariamente su comisión en España, ni aun en parte”.

Inclusive manifiesta que “Estados Unidos abrió una investigación por ello, de cuyo resultado no se tiene constancia”, debiendo además “suponerse que no se han encontrado motivos bastantes para creerle responsable criminalmente, pues de ser así hubiera librado la oportuna orden internacional de detención”.

En declaraciones, el abogado Manuel Ollé expresó que, a su juicio, lo que puede ocurrir en los próximos días es que “se proceda al sobreseimiento de la causa contra Moreira, lo que en México se conoce como ‘no ha lugar’”.

El jurista enfatizó que el auto es contundente al señalar que en las pesquisas realizadas en 2013 y 2014 “toda la investigación ha sido absolutamente estéril para encontrar indicios incriminatorios contra el señor Moreira”.

Los días de encierro

Humberto Moreira abandonó la prisión de Soto del Real, a 38 kilómetros de Madrid, la tarde del viernes 22.

Se detuvo ante los periodistas que lo esperaban a su salida y negó que tenga vínculos con el cártel de Los Zetas, tesis que investiga la Fiscalía Anticorrupción española, con base en la información que le atribuye malversación de fondos públicos y lavado de dinero.

Comentó que se encuentra “tranquilo” y de buen ánimo, y consideró que su detención en España y su reclusión en el penal fueron toda “una experiencia de vida” que le permitió conocer a mucha gente, “saber sus necesidades, sus problemas”.

El exdirigente nacional del PRI mexicano adelantó que en esta estancia en España seguirá estudiando, por lo que continuará con los trámites del cuarto máster que estudia, relacionado con la gestión de la comunicación política electoral.

Durante la semana que estuvo preso, Moreira recorrió los mismos pasillos y módulos del penal donde años atrás anduvieron el polémico banquero Ángel Isidoro Rodríguez Sáez, El Divino; el acusador de éste en México, el exfiscal de la PGR, Pablo Chapa Bezanilla, o el primo de El Chapo Guzmán que buscó implantar una célula criminal en España.

Todos ellos fueron detenidos en este país y recluidos en dicho centro penitenciario, inaugurado en marzo de 1995.

Tanto El Divino como Chapa Bezanilla fueron extraditados a México luego de que fueron resueltos aquí sus respectivos procesos en 1997, mientras que Jesús Manuel Gutiérrez Guzmán, primo del El Chapo, fue extraditado a Estados Unidos en 2014, junto con tres miembros de su organización.

Tras su detención en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, Moreira, el viernes 15, fue puesto a disposición del juez 5 de Instrucción de la Audiencia Nacional en funciones de guardia, José de la Mata, quien ordenó su entrada en prisión sin fianza.

Aunque pidió primero la defensa del juez suspendido Baltasar Garzón, quien declinó, y enseguida la de Adolfo Suárez Illiana, hijo del expresidente español, quien igualmente declinó, contrató finalmente los servicios de Manuel Ollé, quien contó con el apoyo jurídico de dos abogados mexicanos, Víctor Olea Peláez y Ullrich Richter Morales.

El primero de ellos escribió un tuit el sábado 16, día en que acudieron a visitar a Moreira en el reclusorio: “En España, para ingresar a un penal como abogado, tienes que estar colegiado!!”.

Como cualquier otro interno, Humberto Moreira cumplió con las normas de este centro penitenciario. Desde los primeros minutos de la madrugada del sábado 16 hasta el lunes 18 por la tarde permaneció en el área de Ingreso.

Se tenía que levantar a las 8:00 horas, cuando el personal hace un recuento de los reos. Después, era conducido al área de duchas, y a las 9:00 horas pasaba a desayunar, hasta las 9:30. Desde esa hora y hasta las 13:00 horas estaba en el patio del penal.

Durante la permanencia de los reclusos en el patio, el personal hace un nuevo recuento a las 12:00.

Junto con el resto de los presos, Moreira comía de las 13:00 a las 13:30. Luego eran enviados a sus celdas hasta las 16:30 horas, cuando volvían al patio, hasta las 20:00 horas. Entonces cenaban, y a las 21:00 horas debían estar en sus celdas nuevamente, para el último recuento del día.

Una de las fuentes consultadas consideró que del lunes 18 al viernes 22 Moreira debió ocupar una celda del llamado módulo de respeto, donde recluyen a personajes que no deben mantener convivencia con la población común, por razones de seguridad.

A su vez, un testigo refirió: “Yo lo vi (a Moreira) en el aeropuerto del DF, casi a la hora del arribo. Viajó en bussines. Y al bajar del avión, en Madrid, se dirigió con su pareja a las cintas del equipaje. Apenas localizó sus dos maletas, fue abordado por tres policías vestidos de civil. Hubo un diálogo y él tenía cara de sorpresa. Lo dirigieron a la zona de revisión y ahí se sumaron otros policías uniformados, con los que también habló. Se le veía la cara desencajada. No hubo ningún incidente durante su detención”.

Otro de los testigos recuerda que durante su aprehensión, “a Moreira se le veía desconcertado”, cara muy distinta que tenía al abandonar la prisión de Soto del Real.