A seis meses de Río, la Conade está congelada

En una obra cumbre del inmovilismo político, Alfredo Castillo –director de la Conade– no ha distribuido el presupuesto para los atletas mexicanos cuando faltan seis meses para que arranquen los Olímpicos de Río de Janeiro. Tampoco ha explicado cómo se distribuirá ese dinero, cuando llegue, ni ha dado a conocer los planes para que el país tenga un desempeño decoroso en la justa mundial. De hecho, prácticamente ni siquiera ha aparecido en público desde que decisiones suyas pusieron en riesgo la participación de México en Brasil.

Aun mes de que el Comité Olímpico Mexicano (COM) y la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) firmaran un acuerdo para respetar la autonomía de las federaciones deportivas, no se ha anunciado cómo se van a canalizar los recursos federales para la preparación de los atletas rumbo a los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Exactamente dentro de seis meses dará inicio la justa olímpica, pero hasta hoy no se sabe cuál es el presupuesto que la Conade ejercerá este año ni a partir de cuándo comenzará a fluir el dinero. Debido a la reglamentación y al papeleo, las primeras partidas casi siempre son liberadas en marzo y abril.

Por si fuera poco, este año alrededor de 25 federaciones deportivas renovarán sus órganos rectores. Sin embargo, por falta de presupuesto y cuestiones burocráticas, el director de la Conade, Alfredo Castillo, sigue sin echar a andar el Consejo de Vigilancia Electoral (Coved), previsto en la Ley General de Cultura Física y Deporte (LGD) desde hace 33 meses.

Aunque los enfrentamientos entre el COM, las federaciones deportivas y la Conade ya cesaron, en el acuerdo de voluntades firmado el 7 de diciembre pasado el organismo gubernamental sólo se comprometió a respetar la Ley vigente, así como la Carta Olímpica. Esto significa que la Conade no está obligada a otorgar recursos públicos a las federaciones, así que éstas deberán generar su propio dinero y sólo podrán solicitarlo a Castillo si no logran conseguirlo, previo aviso al COM.

La aprobación o no de presupuesto gubernamental estará sujeta a una revisión técnica por parte de la Conade, que autorizará viajes a competencias internacionales, campamentos y concentraciones, entre otros. Ahora bien, aún no se sabe si la dependencia entregará el dinero directamente a los atletas y entrenadores, o, como siempre ha ocurrido, lo dará a las federaciones.

Durante la pasada Asamblea General Ordinaria del COM, que tuvo lugar el 14 de diciembre, miembros permanentes y federados –entre ellos el campeón olímpico Guillermo Pérez y el expentatleta Ivar Sisniega– clamaron por que la Conade otorgue el dinero a las asociaciones.

“No estoy de acuerdo con que los apoyos lleguen a los deportistas y que les toque a ellos comprobarlo, porque los mete en situaciones que no les corresponde. Que la Conade instaure un área que se enlace con ellos para no sacar de concentración a deportistas y entrenadores”, alegó Pérez.

“Es un problema comprobar. Eso no funciona”, intervino Sisniega, quien dirigió el deporte nacional de 1994 a 2000. “Se requieren federaciones fuertes, responsables y organizadas.”

Esa preocupación no fue solventada simplemente porque Castillo no se presentó a la Asamblea del COM. A pesar de que se comprometió a asistir, de última hora canceló y mandó a su secretario particular, Alfredo Peral.

De acuerdo con las disposiciones fiscales, si atletas y entrenadores reciben directamente recursos federales, la autoridad hacendaria no considera que ese dinero sea un apoyo, sino que lo cataloga como “ingresos” por los cuales deben pagar impuestos.

“Tanto la Conade como nosotros tenemos que ver por México y por los Olímpicos, pero hasta ahora no hay ningún acuerdo. Sin embargo, supongo que su secretario particular habrá tomado nota de lo que se plantó”, dijo el presidente del COM, Carlos Padilla Becerra.

Al término de la Asamblea, el directivo también manifestó su preocupación por el desempeño de México en Río 2016, en virtud de que se ha perdido tiempo en cuestiones extradeportivas: “Los resultados no van a ser los mejores dado que los atletas están con la angustia permanente de lo que pasa”.

Pero no se nota que a Castillo le acongoje lo que ocurre. Desde el 12 de diciembre, durante la reunión del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade), no ha tenido ninguna aparición pública.

El 24 de diciembre, en su cuenta de Twitter, publicó: “Clavados, tiro con arco, TKD y otras especialidades en conjunto contarán con el apoyo directo por estar entre los mejores del mundo. También nado sincronizado, voleibol de playa, triatlón y deportistas ubicados en los primeros del mundo como Juan Luis Barrios y otros”.

Pero el director de la Conade no ha anunciado una sola acción o estrategia acerca de la preparación de los atletas mexicanos.

Crisis a contrarreloj

El acuerdo de voluntades firmado sirvió para que el Comité Olímpico Internacional (COI) no sancionara a México expulsándolo de Río 2016 por la injerencia gubernamental en la que incurrió Castillo al arremeter contra las federaciones, con el falso argumento de que se rehusaban a ser fiscalizadas, cuando la realidad es que la revisión del dinero público que les otorga la Conade está estipulada en la LGD.

“El acuerdo señala que la Conade no está obligada a dar recursos a las federaciones porque no lo marca la ley. La ley señala el estímulo a los deportistas, pero no a las federaciones”, explica Padilla.

–Los Juegos Olímpicos están a unos meses, ¿cómo se va a entregar el dinero? ­–se le pregunta.

–Eso lo tengo que platicar directamente con Castillo porque siendo año olímpico no podemos frenar recursos ni a las federaciones ni al COM.

Las consecuencias del pleito Conade-COM-federaciones se resentirán a partir de la segunda semana de enero. Una es la casi segura expulsión del abogado Gilberto Hernández Oseguera, miembro permanente del COM y uno de los árbitros que tiene México en el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS, por sus siglas en francés). Él es el autor de la actual LGD, que entró en vigor el 7 de abril de 2013.

La llamada “Ley Mena” –pues el exdirector de la Conade, Jesús Mena, la impulsó desde el Senado para conferirle mayores atribuciones al COM y desaparecer del Sinade a la Confederación Deportiva Mexicana, Codeme– estuvo a punto de ser borrada de un plumazo luego de que este abogado, que ahora funge como asesor de Castillo, comenzara a diseñar una nueva legislación, ahora para quitarle atribuciones al COM y a las federaciones.

En la Asamblea del COM se señaló a Hernández como el operador de Castillo para presionar a distintos presidentes con el fin de que renunciaran y el director de la Conade nombrara otros “a modo”. Fue el caso de basquetbol.

El letrado presionó al presidente de la Asociación Deportiva Mexicana de Basquetbol (Ademeba), Modesto Robledo, para que junto con el Consejo Directivo que encabeza, renunciara. De no hacerlo, la Conade no reconocería a este organismo como el máximo responsable de este deporte en México.

Como Robledo no renunció, y la Conade no integró a la Ademeba como miembro del Sinade, la Federación Internacional de Basquetbol (FIBA) suspendió a México indefinidamente de cualquier competencia internacional. Por esta razón, el país no podrá participar en el repechaje rumbo a los Juegos Olímpicos de 2016.

“Hay federaciones que lo acusan de que llegó a presionarlos. Es una situación grave que se debe analizar con toda la serenidad en el Comité Ejecutivo del COM”, dijo Padilla. “En esto estuvo Hernández inmerso y es una de las acusaciones en su contra. La FIBA dijo que si no hay respeto a la autonomía y autodeterminación de la Ademeba México estará suspendido porque los dirigentes actuales fueron legalmente elegidos. Yo solicité a FIBA que diera el derecho a México de participar en el repechaje, aún no he tenido respuesta, pero espero que así como se resolvió este asunto grande así se resolverá este otro”.

En los próximos días, Hernández tendrá derecho de audiencia ante los integrantes del Comité Ejecutivo del COM.

–¿La nueva ley que Castillo pidió aprobar a senadores y diputados para acabar con “la mafia” –como él la llamó, del COM, del COI y de las federaciones internacionales y nacionales– ya fue desechada? –se le inquiere.

–Ignoro si antes o después de los Juegos Olímpicos de Río, el director de la Conade dará marcha hacia atrás o hacia adelante con ese proyecto de ley. Si hay una nueva ley, esta deberá ajustarse a lo que establece la Carta Olímpica, de lo contrario y sin más a trámites el país quedaría desafiliado del Movimiento Olímpico.

Según lo acordado en la Asamblea mencionada, el Comité Ejecutivo del COM también le dará derecho de audiencia al destituido presidente de la Federación Mexicana de Luchas Asociadas (FMLA), Artemio Izquierdo, cuyo organismo fue desconocido por la Conade.

Toda vez que las federaciones deportivas nacionales también fueron excluidas por la Conade de la Olimpiada Nacional, la edición de esta competencia en 2016 será la última que podrá utilizar ese nombre, pues es propiedad del COM.

La Olimpiada Nacional es la máxima competencia deportiva de México. Se ha realizado desde 1996 (los cinco primeros años con el nombre de Olimpiada Infantil y Juvenil), con el aval técnico de las federaciones deportivas.

No obstante, con el paso del tiempo distintos directores de los institutos estatales del deporte, atletas y entrenadores se quejaron de los abusos que cometían los presidentes de federaciones: los obligaban a usar uniformes específicos y equipamiento que ellos mismos vendían, los instructores debían tomar cursos que los presidentes cobraban para tener el derecho a ejercer su oficio, y castigaban a niños y jóvenes a discreción.

Castillo decidió dejar en manos de los institutos del deporte la operación de la Olimpiada Nacional, lo cual provocó la indignación de las asociaciones y el COM.

“Como ya están trabajándose los juegos llamados Olimpiada Nacional directamente con los institutos estatales, al eliminar la participación de las federaciones las competencias ya no servirán como eventos clasificatorios. Será como un festival deportivo muy grande en algunos estados.

“La Conade nos solicitó permiso para usar el nombre de Olimpiada y se le otorgó sólo para 2016 y sin cobrarles, pero al término del evento también concluirá el permiso del uso de esa palabra que es propiedad del COM”, aclara Padilla.

El director del COM está seguro de que por ser un año olímpico fluirán los recursos federales, pero después de Río 2016 no sabe si el gobierno seguirá aportando recursos.

Al cierre de esta edición, el gobierno federal seguía sin entregar el Premio Nacional de Deportes y el Premio Nacional del Mérito Deportivo 2015. Tampoco hay fecha para que los galardonados del año pasado reciban el reconocimiento de manos del presidente Enrique Peña Nieto.