De la doctora Hernández Pons
Señor director:
En respuesta a la carta de la doctora Ana Garduño publicada en Palabra de Lector de Proceso 2043, permítame precisar lo siguiente:
En ningún momento hablé de plagio de textos. Cada quien dentro del taller-seminario presentó sus temáticas. Únicamente afirmo –y de ello tengo muchos testigos– que la primera ocasión en que Ana Garduño conoció las imágenes de los planos que indebidamente utiliza en su texto fue por mi persona.
Lo mismo ocurrió con otra investigadora. Su artículo se publicó en el libro de 50 años del MNA, del cual se suprimió un plano que fue integrado al texto de Garduño, aunque aquélla lo presentó desde febrero de 2009 en su tesis de licenciatura en la ENAH, trabajo que dio a conocer al “seminario” que menciona Garduño, quien al grito (casi infantil) de… “todo Pani para mí”… quiso apropiarse de la totalidad de esos bocetos.
Hasta ahora que yo me he pronunciado, Garduño nunca se había tomado la molestia de aclarar nada, y me extraña que asiente que nuestros textos “están disponibles en los archivos (…) de la Editorial Cooperativa La Joplin”, pues mi trato fue con el INAH, a través de la Dirección del Museo Nacional de Antropología, la cual debió avisarme sobre la negativa de publicación.
Por último, quiero mencionarle a la historiadora Garduño que la moral no es un árbol de moras y que la ética se tiene o no se tiene. El silencio institucional me hace ver cómo han cambiado el INAH y el respeto a sus trabajadores.
Atentamente
Doctora Elsa Hernández Pons








