Reporta espionaje electrónico contra un medio de comunicación

Señor director:

En los recientes nueve años de saludable vida revolucionaria e institucional me han jaqueado en forma sistemática 135 cuentas y correos electrónicos personales.

Escribo Columna 33, espacio independiente de información, análisis y propuesta, distribuido en más de 300 medios de comunicación social impresos y electrónicos de cobertura regional y nacional.

Los temas abordados en las entregas semanales giran en torno a los elevados índices de corrupción, inseguridad e impunidad observados en el estado de Veracruz.

Las agresiones iniciaron en los primeros meses del 2006, en el segundo año del gobierno de Fidel Herrera Beltrán (2004-2010), y luego aumentaron en la sanguinaria administración de Javier Duarte de Ochoa (2010-2016).

Entre las empresas trasnacionales proveedoras de cuentas y correos electrónicos personales en línea afectadas destacan: aol, astrolabio, Facebook, fastmail, gmx, Gmail, hispavista, hushmail, Hotmail., inbox, infinitum, mail, latinmail, live, muil, opennailbox, Outlook, orange, rocket, mail, mycolab, penxailbox, starmedia, terra, topmail, twitter, yahoo, yandex y zoo.

Si multiplicamos cinco cuentas creadas en cada uno de los 27 correos electrónicos, haremos un total de 135 ataques cibernéticos.

Es evidente que a los piratas informáticos molesta la línea editorial de los contenidos orientados a puntualizar temas sobre agresiones a periodistas críticos y certeros, medios de comunicación plurales y veraces, acceso a la información pública gubernamental, rendición de cuentas claras, la severa crisis de inseguridad y el galopante endeudamiento del gobierno, alentado por la mayoría legislativa del Congreso local.

Intervenir con un software consultas en internet y cuentas de correos electrónicos privadas no es un tímido jalón de orejas al ejercicio de la libertad de expresión y de los derechos humanos, consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sino uno de los ejemplos más claros y aterradores del control de vigilancia sobre la población pensante y actuante.

Dudo mucho que mis textos periodísticos atraigan la atención de la agencia canadiense de espionaje electrónico Communication Security Establishment (CSE), junto con sus contrapartes de Estados Unidos y del Reino Unido.

Sin otro particular, le saluda con la admiración y el respeto de siempre.

Atentamente

Carlos Lucio Acosta

Correo: carloslucioacosta@mail.com