…Y la violencia no cede
Alberto Osorio M.
Los primeros días de diciembre continuó la ola de ejecuciones desatada en noviembre en la zona metropolitana de Guadalajara. Hasta el cierre de edición ya sumaban 141 y coinciden con la detención de sicarios del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), que lidera Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.
El jueves 3 fue aprehendido Antonio Oseguera, Tony Montana, hermano del Mencho, en un operativo realizado por policías federales y de tropas del Ejército en Tlajomulco de Zúñiga. El detenido es el presunto operador financiero de esa organización criminal.
En su declaración preparatoria, Tony Montana afirmó que “es pura mentira” lo que informan sobre él. “En primer lugar me dijeron que era un levantón y que me iba a llevar la chingada. Nunca me dejaron hablar. Me vendaron los ojos y empezaron a golpearme”.
Según él, sus captores le comentaron que tenían a su familia y que “si no les daba 5 millones de pesos, me los iban a matar”. Alegó que nunca se identificaron, y sobre las armas que presuntamente portaba, insiste en que no traía ni siquiera una aguja. Es más, remarca, “me sembraron la droga”.
De 57 años, Montana fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 11 de Hermosillo, Sonora, acusado de portación ilegal de tres armas y por la posesión de un kilo de crystal.
El comisionado general de la Policía Federal, Enrique Francisco Galindo Ceballos, informó que el detenido también se hacía llamar Joel Mora Garibay, y que estaba bajo las órdenes directas de su hermano Nemesio Oseguera, uno de los capos más buscados del país.
Según Galindo, Tony Montana “obtenía información sobre movimientos y operativos institucionales para la protección del grupo delictivo. Asimismo, se le vincula con la adquisición de armamento. Con su detención se afecta de manera importante la estructura financiera de esa organización delictiva”.
El titular de la Fiscalía General del Estado, Eduardo Almaguer, reconoce la existencia de un violento reacomodo de las bandas del crimen organizado en la entidad, pero se niega a aceptar que eso implique una amenaza para la sociedad.
En Zapopan, el pasado 23 de junio, fuerzas especiales del Ejército y de la Policía Federal detuvieron por tercera ocasión a Rubén Oseguera González, El Menchito, hijo de Nemesio Oseguera. En esa ocasión también fue capturado Julio Alberto Castillo Rodríguez, esposo de La Negra, hermana del Menchito.
El pasado 22 de septiembre cayó otro integrante del CJNG: Juan Carlos Márquez Pérez o Yhovany Castro Urbano, El Tecolote o El Duende, jefe en la región Valles, quien tenía su base de operaciones la ciudad de Ameca.
El pasado 13 de octubre en Quintana Roo fueron detenidos Daniel Quintero, El Dany, jefe de la plaza del CJNG en Guadalajara, así como de Víctor Delgado Rentería, considerado como mano derecha del Mencho.
Semanas después, el 18 de noviembre, Víctor Delgado, también conocido como Iván Cazarín Molina, El Comandante Tornado, o El Tanque, perteneciente a la misma organización liderada por El Mencho, fue detenido por tercera ocasión, esa vez en el fraccionamiento Hacienda La Candelaria en Tlajomulco de Zúñiga (Proceso Jalisco 576).
Tras esas capturas, se intensificó una “guerra” por la obtención de la plaza entre bandas delincuenciales que operan en la ZMG, que detonó los crímenes de alto impacto, comenta a este semanario Eduardo Morfín López, empresario especializado en el área de seguridad.
Morfín López, también asesor en temas de vigilancia, afirma que existe un repunte de la delincuencia en Jalisco y un resurgimiento de la “guerra” por la plaza entre grupos del crimen organizado como el Cártel de los Beltrán Leyva. “Eso es lo que se dice en los propios medios de comunicación”, señala el especialista.
El 1 de mayo pasado, cuando las fuerzas federales iniciaron el Operativo Jalisco para capturar al Mencho, el capo y sus sicarios derribaron un helicóptero militar en Villa Purificación con 18 personas a bordo: cinco de la tripulación, 11 militares y dos policías federales. El saldo fue de tres militares muertos, 10 heridos, dos policías lesionados y tres soldados desaparecidos.
En esa ocasión, la Secretaría de la Defensa Nacional emitió un boletín en el que destacó:
“Tropas militares al realizar reconocimientos aéreos localizaron un grupo de vehículos con personas armadas sobre la ruta Casimiro Castillo-Villa Purificación, en el estado de Jalisco, agredieron al personal militar con disparos de armas de fuego, impactando al helicóptero Cougar Mat. 1009, lo que ocasionó que se realizara un descenso de emergencia.”
De manera simultánea, ese 1 de mayo hubo 55 narcobloqueos en 32 municipios de Jalisco, así como en algunos en Colima, Michoacán y Guanajuato (Proceso 2010).
A siete meses del Operativo Jalisco, según los datos de las autoridades federales, se logró debilitar a la estructura de la organización delincuencial. l








