El archivo como exhibición

Sin rebasar la exhibición descriptiva de documentos, y sin abordar las problemáticas del archivo como concepto, consignación y práctica, el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), presenta la muestra Grupo Proceso Pentágono. Políticas de la intervención 1969-1976-2015.

Integrada en su mayoría por el archivo que compró el MUAC a miembros del Grupo Pentágono –quienes han mantenido una relación cercana después de su disolución en 1991: Víctor Muñoz, Carlos Finck, Lourdes Grobet, Felipe Ehrenberg, Carlos Aguirre y José Antonio Hernández–, la muestra, si bien expone acertadamente algunas réplicas de las obras emblemáticas del colectivo, carece de interpretaciones que aporten conocimiento tanto al mitificado fenómeno de los grupos setenteros, como al origen y construcción de Proceso Pentágono.

Una carencia lamentable, que recuerda las tesis planteadas por Jacques Derrida en su espléndido texto Mal de archivo. Con base en el pensamiento de este lúcido intelectual, el archivo o Arkhé determina el control de la memoria; por lo mismo, la democratización del conocimiento se mide por el acceso e interpretación del archivo. ¿Cuál es la democratización que promueve la UNAM a través del MUAC cuando, para revisar los archivos que ha comprado el museo y que resguarda en el Centro de Documentación Arkheia, se necesita presentar una carta de motivos que será evaluada para su aprobación por la coordinadora del archivo Sol Henaro?

Lo más interesante de la exhibición del archivo de Proceso Pentágono se encuentra en las preguntas no respondidas que provocan los documentos:

La actitud artística que llevó a Víctor Muñoz, Carlos Finck y José Antonio Hernández a unirse en un trabajo colectivo desde 1969, siendo así los verdaderos fundadores del grupo; el tipo de estéticas conceptuales de temática política que desarrollaron estos tres artistas desde 1971; el interés de funcionarios como Jorge Hernández Campos, quien en 1973 y siendo titular de la Dirección de Artes Plásticas del Instituto Nacional de Bellas Artes, exhibió en el Palacio de Bellas Artes sus creaciones conceptuales de fuerte crítica política; la importancia del apoyo institucional que tuvieron los colectivos desde 1976; la incorporación de Felipe Ehrenberg en 1976, cuando el colectivo ya estaba invitado a la X Bienal de Jóvenes de París; la breve estancia de miembros como Carlos Aguirre (1979-1980), que coincide con la etapa de legitimación y éxito institucional del grupo; la salida en 1981 de José Antonio Hernández; la significación de un arte de crítica política expuesto en contextos museísticos gubernamentales.

Con un diseño museográfico que –a pesar de los matices del guión curatorial– permite descubrir que el grupo Proceso Pentágono se originó y desarrolló gracias a la tenacidad de Víctor Muñoz y Carlos Finck, la exposición del MUAC sobresale por la réplica de obras –como el Automóvil desmembrado y realizado por este artista en 1973–, que se han perdido en la memoria de la escena artística.