Cuestiona a Aurelio Nuño sobre la evaluación de los maestros

Señor director:

Le agradecería permitir que me dirija por este medio al secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, para manifestarle lo siguiente:

Veo con preocupación que en la evaluación de los maestros el proceso de medición de aptitudes se está utilizando como una herramienta para que el Estado deje de asumir su responsabilidad como rector en el sector educativo y responsabilizar únicamente a los docentes de la “baja calidad educativa”.

Señor secretario: ¿Conoce usted todos los problemas que enfrentamos los maestros rurales del país? ¿Sabe usted que aún hay escuelas que carecen de una infraestructura física adecuada? ¿Está enterado de que muchos alumnos están frente a la disyuntiva de estudiar o trabajar, porque en sus casas a veces no hay para comer? ¿Es consciente de que para acudir a una escuela algunos no tienen ni para sus pasajes?

Estoy seguro de que no, pues a usted le interesa más criminalizar a quienes disienten de la Reforma Educativa, y los amenaza con cárcel en vez de abrir mesas de trabajo con las bases para diseñar un verdadero proyecto que pueda mejorar la educación en México, empezando por revisar los contenidos curriculares de las escuelas formadoras de docentes, porque desde ahí parte el éxito de la tarea educativa.

Es también necesario que los cursos de actualización para los educadores en servicio sean impartidos por personal capacitado, y no como se hace actualmente, comisionando dentro de las mismas zonas escolares a un maestro para acudir a un curso “exprés” y luego mal replicar los contenidos de dicho curso a sus compañeros. Con esas medidas ahorra la SEP pero pierde la educación.

Además, ¿cree que con exámenes estandarizados la educación va a mejorar? ¿No sería más conveniente que los jefes de departamento, los jefes de sector, los supervisores y los asesores técnico-pedagógicos tuvieran un mayor acercamiento con los docentes frente a grupo para auxiliarlos a mejorar sus prácticas educativas?

Otra vez no, porque en la mente del señor secretario de Educación sólo existe la palabra “cárcel” para quien se oponga a la dichosa reforma, así con minúscula, y los vicios que creó el sistema se seguirán repitiendo: un sindicato preocupado por conservar sus privilegios y un sistema de partidos sangrando las finanzas públicas.

Cuando el magisterio mexicano tenga en sus manos el producto de nuevos planes de estudio, cuando vea que quienes están al frente de la educación en el país llevan el paso vanguardista de cambiar el actual estado de cosas, y que la reforma es para mejorar sus prácticas sin que vean amenazada su estabilidad laboral, entonces, sólo entonces se festejará la Reforma Educativa, pues es claro que no habrá oposición a la evaluación y entonces se dejará de marchar en las calles, se dejará de utilizar la fuerza pública para permitir el acceso a los centros de evaluación y se crearán condiciones para que sea posible aspirar a un futuro mejor.

Sí a evaluar a los profesores mexicanos, no a los exámenes estandarizados, sí a la crítica, no a la cárcel, sí a una educación de calidad, no a la privatización de la educación. (Carta resumida.)

Atentamente

C. Hugo Ocaña Hernánde