El director de la Conade, Alfredo Castillo, prefiere descalificar la actual Ley del Deporte y lanzarse contra las federaciones nacionales, e incluso contra los comités olímpicos nacional e internacional, con tal de obtener el control total del deporte privado. En vez de cabildear con el Congreso y exponer ante las federaciones internacionales las irregularidades cometidas por los directivos mexicanos, optó por la confrontación y ya puso en riesgo la participación de un representativo nacional en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
La nueva Ley General de Cultura Física y Deporte que el director de la Conade, Alfredo Castillo, pretende que se apruebe en el Congreso será la puntilla para que el Comité Olímpico Internacional (COI) desafilie a México y le impida participar en los juegos de Río de Janeiro en 2016.
La propuesta de llamar al orden a los presidentes de las federaciones deportivas nacionales ante sus abusos, cacicazgos y despilfarro de los recursos federales quedó eclipsada por la pésima estrategia de Castillo para resolver los problemas administrativos, sacrificando la parte deportiva justo un año antes de los Juegos Olímpicos.
A causa de la desmesura de Castillo, a más tardar en un mes el presidente del COI, el alemán Thomas Bach, puede enviar una misiva al secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, o al presidente Enrique Peña Nieto, en la que pedirá la reconciliación del gobierno federal con el olimpismo mexicano; de lo contrario el país será desafiliado del organismo.
Esto lo informó el presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM), Carlos Padilla Becerra –el único mexicano miembro del COI aparte de Olegario Vázquez Raña–, tras reunirse la semana pasada con Thomas Bach para entregarle una carta firmada por 10 presidentes de federaciones olímpicas y no olímpicas para denunciar la injerencia gubernamental.
Según Padilla Becerra, la evidencia de tal intromisión es que Castillo y representantes suyos han maniobrado contra los dirigentes mexicanos:
“Le informamos de las visitas que han hecho a distintas federaciones (internacionales) personas enviadas por la Conade, en las que, fuera del respeto que se le debe tener a las federaciones nacionales, a las internacionales y al propio COM, se ha solicitado el desconocimiento de algunas federaciones nacionales. Algunas de ellas, como Luchas y Frontón, sí se dio; pero otras se han comunicado conmigo para informarme que en ese momento algún emisario de la Conade está solicitando que se desafilie a una federación.
“Eso, en cualquier parte y en cualquier idioma, es una injerencia del gobierno en lo que corresponde a la vida interna y autonomía de las federaciones, que está obligado a respetar porque así lo dice la Ley General de Cultura Física y Deporte.”
El principal emisario de Alfredo Castillo para este fin es el abogado Gilberto Hernández Oseguera, lo cual resulta paradójico: se trata de uno de los cuatro árbitros que México tiene en el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS, por sus siglas en francés) y fue el responsable de redactar y promover en el Senado la Ley del Deporte vigente desde 2013.
Actualmente Hernández Oseguera asesora a Castillo en la elaboración de la nueva ley.
El jueves 4 el director de la Conade compareció ante legisladores de las comisiones del Deporte en ambas cámaras. Ante los tibios comentarios que recibió sobre la situación del deporte nacional, el funcionario no tuvo empacho en cuestionar con dureza al COI, organismo al que comparó con la FIFA, por los recientes escándalos de corrupción y fraudes.
Por eso, pidió a los legisladores que lo ayuden a promover una nueva ley que le dé a él instrumentos para reestructurar el deporte nacional y quitárselo a las federaciones nacionales, internacionales y al propio COI, que según Castillo sólo hacen negocios y no están preocupados por promover el deporte.
Añadió que actualmente la Conade “es un cero a la izquierda” y que está al servicio de las federaciones nacionales e internacionales, que ejercen poderes “supranacionales” escudándose en la Carta Olímpica.
“Estamos en la coyuntura donde se está definiendo el futuro del deporte en México, y esa es si optamos por masificarlo y llevamos los recursos para allá o seguimos haciendo el caldo de cultivo (sic) al COI y a las federaciones internacionales para seguirles regalando el dinero, para que nos sigan cobrando eventos como el Preolímpico de Basquetbol, que nos pidieron 74 millones de pesos y de todos modos nos hicieron pagar absolutamente todo.
“En ese tipo de situaciones tienen la facultad las federaciones internacionales porque nadie se puede meter con ellas, ni el Estado, y si lo quieres hacer entonces violas la Carta Olímpica y te pueden sancionar y excluir de los Juegos Olímpicos”, alegó Castillo.
Esas palabras llegaron hasta Thomas Bach antes de que Padilla Becerra y Vázquez Raña se entrevistaran con él en Lausana, Suiza. Según detalló el presidente del COM, cuando entregaron la carta al alemán, él comentó que ya tenía antecedentes del caso y turnó el documento al departamento jurídico del COI, que lo pondrá a consideración de su comité ejecutivo a más tardar el 3 o el 4 de diciembre.
“El COI tiene contratado en todos los países un despacho jurídico muy fuerte que se encarga de velar, no sólo de lo que corresponde a los comités olímpicos nacionales (en este caso el de México), sino que se cumpla la Carta Olímpica. Esos despachos también se encargan de hacer llegar al COI las informaciones positivas o negativas que se producen sobre él y aquí hubo una mención directa y específica de que el COI es como la FIFA, tratando de denostar el prestigio, la buena fama y moral del organismo”, señala Padilla Becerra.
–¿Le pidieron al COI la remoción de Alfredo Castillo por la injerencia gubernamental?
–Nosotros no podemos pedir eso. Los que van a definir las medidas son los integrantes del comité ejecutivo del COI. Y en México quien deberá definir qué sucede con Castillo es el presidente de la República, Enrique Peña Nieto.
Ataque y control de daños
Hace un par de semanas, el COI informó que Kuwait no participará en los Juegos Olímpicos de Río por una situación idéntica a la que ocurre en México.
“Primero tiene que venir una recomendación de reconciliación para ver cómo se puede arreglar, pero sí puede pasar que nos desafilien –explica Padilla Becerra–. Kuwait fue previamente avisado, pero persistieron en la injerencia gubernamental. Los altos mandos y altas autoridades de la República tendrán que poner un freno a efecto de que nuestros atletas no compitan en Río con la bandera blanca del COI, y si se llegara a obtener una medalla de oro, que suene el Himno Nacional y no el del COI.”
De acuerdo con el presidente del COM, el cambio a la ley del deporte de Kuwait fue la gota que derramó el vaso.
Si se considera que la actual Ley del Deporte de México fue diseñada por Gilberto Hernández Oseguera en buena medida para desaparecer la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme) y fortalecer al COM, este organismo está a merced del abogado que ahora opera para Castillo.
“No dudo que nos saquen de la ley (al COM), pero ahí sí vendría una desafiliación definitiva. Si México no reconoce los derechos del COM tendrá que estar fuera del Movimiento Olímpico. Los cambios a la ley del deporte ocasionaron la desafiliación de Kuwait. Por eso digo que es una calca de esa película.
“La Carta Olímpica existe en la Ley del Deporte, ha sido ratificada por el gobierno mexicano y reconocida en Tratados Internacionales ante la UNESCO y la ONU. Me extraña que haya 105 países afiliados al COI y aquí digan que la Carta Olímpica es un papelito y que el COM es una embajadita del COI.”
Añade Padilla Becerra: “La Ley del Deporte dice que la Conade está obligada a fiscalizar a las federaciones, respetando su autonomía y personalidad jurídica, y también puede revisar sus resultados. Qué raro que (Castillo) les diga a los diputados y senadores que la Conade no puede hacer nada con la ley vigente, y que éstos le crean… Porque surgió de una iniciativa del Senado, donde ahora dicen que la ley está mal.
“Hace dos años quedó por escrito cuáles son las responsabilidades de la Conade, del COM, de los institutos del deporte, las federaciones, las asociaciones y los clubes. A todos nos ubica donde nos corresponde y, en nuestro caso, con respeto a los principios de la Carta Olímpica que rigen al COM.”
En respuesta al anuncio de que México podría no participar como país en los Juegos Olímpicos del próximo año, y en consecuencia las medallas serían para los atletas y no se sumarían al registro histórico, Castillo respondió con mayor virulencia, a través de su cuenta de Twitter, que no cederá ante la presión de organismos internacionales:
“Fueron muchos años de impunidad. Vendrán amenazas y chantajes. Nos asiste la razón y el derecho. No vamos a regalar el dinero por presiones. La ‘Carta Olímpica’ es el mejor invento que se ha creado para evitar la fiscalización de recursos públicos y la evaluación de resultados. Prácticamente hemos regalado 36 mil millones de pesos en los últimos ocho años. Tenemos federativos ricos y atletas pobres. ¿Y los resultados? Lo que está en juego no son unos Juegos Olímpicos sino el futuro del deporte en este país. Y los mercenarios solo pueden aludir al chantaje”, publicó la noche del miércoles 18.
Casi de inmediato comenzó el control de daños. Castillo gestionó entrevistas en los medios de comunicación afines al gobierno para ofrecer su versión. La mañana del jueves 19, en Primero Noticias con Carlos Loret de Mola, anunció que ese día se reuniría con la vicepresidenta del COM, Jimena Saldaña, también directora del Canal 11.
Por la tarde, la Conade envió la versión estenográfica del encuentro Castillo-Saldaña. El servidor público minimizó las palabras de Padilla Becerra y se notó un cambio en su discurso: ya le preocupan los Juegos Olímpicos y las medallas, de las cuales dijo que “no son importantes” desde que asumió el cargo.
Además, dijo Castillo, “no existe ningún pronunciamiento por parte del COI y eso ha generado una confusión. Una cosa es que se haga una solicitud por parte de algunas federaciones y otra muy diferente que haya tomado una resolución.
“Tanto la vicepresidenta del COM como su servidor estamos completamente seguros que esta situación no va a pasar a mayores. Para nosotros lo más importante es el atleta y también para el COI. En ese sentido, México va a estar en los Juegos Olímpicos”, aseguró.
A su vez, Saldaña comentó: “Comité Olímpico Mexicano y Conade tienen muy claras sus prioridades y sus objetivos, no tenemos por qué equivocarnos”.
Castillo agregó que la preparación de los atletas rumbo a Río 2016 no se detendrá y que canalizará dinero a través de las federaciones que sí estén en orden, y en las que no, hará llegar los recursos federales directamente a los deportistas y sus entrenadores. Pero advirtió que continuará por la vía judicial la persecución a los presidentes que hayan incurrido en delitos al manejar recursos del erario.
“México no corre ni el mínimo riesgo de no participar en los Juegos Olímpicos. Se va a participar y lo que se tenga que arreglar a través de otras instancias lo vamos a arreglar. Ni el COI ni la Conade ni el gobierno de la República, van a amparar ningún acto de ilegalidad ni de impunidad, y si se tiene que actuar, se actuará. Pero les pediríamos (a los reporteros) que esta situación se litigue en los ministerios públicos o en los juzgados, más allá de en los medios de comunicación”, concluyó.
El presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), Antonio Lozano, con quien Castillo mantiene un enfrentamiento abierto, tacha de ignorante al director de la Conade.
Dice que todos los campamentos, competencias y viajes para los cuales su federación ha recibido dinero púbico fueron autorizados por el área de metodología de dicho organismo deportivo, y que incluso cuando él no avalaba un campamento o competencia, la Conade le entregaba los recursos de forma directa a los atletas.
“La Conade y las federaciones somos colaboradores –expone–. Las áreas técnicas y metodológicas nos autorizan en qué sí podemos gastar y en qué no. Para comprobar el dinero, las reglas dicen que (se debe hacer) a más tardar 15 días después de un evento, pero muchas veces hacemos cola para comprobar y nos dan cita hasta seis meses después, para que sólo nos revisen el 10 o 20% del total que nos dieron. Somos autoridades técnicas, no financieras ni administrativas. No pueden llamarnos ladrones.”
La tarde del jueves 19, Lozano fue notificado de que debe presentarse el 10 de diciembre a las 13:00 horas en la PGR para declarar sobre la denuncia que interpuso la Conade en su contra por el delito de fraude y ya generó una averiguación previa. l








