De Juan Carlos Delgadillo Salas
Señor director:
En torno a la nota titulada Cerrojazo a la Comisión Especial, firmada por su reportera Jesusa Cervantes en Proceso 2035, permítame hacer las siguientes aclaraciones:
1.Dice su reportera: “Cuando el priista Emilio Gamboa Patrón encabezó la Jucopo, Delgadillo Salas era su secretario técnico; cuando se fue al Senado, Delgadillo lo siguió”.
Falso. Cuando el entonces diputado Emilio Gamboa Patrón encabezó la Jucopo en la Cámara de Diputados, entre septiembre de 2006 y agosto de 2007, yo me desempeñaba como secretario técnico de la Comisión de Defensa Nacional en el Senado de la República. De hecho, laboré ininterrumpidamente en el Senado desde octubre del 2000 hasta septiembre de 2009, logrando incorporarme por riguroso examen del Servicio Civil de esa cámara. Nunca he tenido el privilegio de trabajar bajo las órdenes del hoy senador Emilio Gamboa Patrón.
2.Dice su reportera: “Luego, éste regresó a San Lázaro, esta vez como asesor de la fracción del PRI, que encabezó Manlio Fabio Beltrones Rivera en la LXII Legislatura”.
Falso. Nunca he “regresado” a laborar a la Cámara de Diputados. Yo me incorporé laboralmente por primera vez a la misma como secretario ejecutivo de la Junta de Coordinación Política en septiembre de 2009, al inicio de la LXI Legislatura, tras solicitar y obtener licencia a mi nombramiento como miembro del Servicio Civil de Carrera en el Senado. Posteriormente, fui designado secretario de Servicios Parlamentarios en la LXI Legislatura. Por ello, jamás me desempeñé como asesor del Grupo Parlamentario del PRI en la LXII Legislatura.
3.Dice su reportera: “Ahora, Delgadillo es el titular de la Secretaría de Servicios Parlamentarios, considerada como ‘el centro de espionaje’ de San Lázaro”.
Falso. Durante el tiempo que llevo al servicio del Congreso Mexicano –nueve años en el Senado y seis en la Cámara de Diputados– jamás he escuchado la afirmación de que la secretaría que tengo el privilegio de encabezar sea un “centro de espionaje”, lo cual es totalmente descabellado.
Tal aseveración es absolutamente infamante y calumniosa contra mí y contra todo el equipo de funcionarios que se desempeñan en dicha secretaría. Ni yo ni la estructura que encabezo hemos desarrollado jamás ninguna acción o actividad que pudiera ser considerada, ni siquiera de forma remota, como “espionaje”, lo que da cuenta de un total desconocimiento sobre las labores de la secretaría, así como de la falta de investigación por parte de la reportera. En este caso en particular, si no presentan los documentos que acrediten esa aseveración, pido una disculpa pública o la retractación de la información publicada.
4.Dice su reportera: “Delgadillo realizó un ‘sesudo’ análisis de la petición de Camacho Quiroz. Consultó el Diccionario de la Real Academia para conocer la etimología de la palabra ‘comisión’ y concluyó que el caso de la instancia que preside la panista Murguía Gutiérrez se trata de una simple comisión ordinaria; por lo tanto, no está facultada para llamar a comparecer a funcionario alguno”.
Falso. Es evidente que la reportera no leyó el documento completo y tomó a su conveniencia palabras para manipular la información. El análisis, que consta de siete cuartillas, se basa en una amplia argumentación constitucional y legal sobre las facultades de la Comisión Especial, como es el caso de la de Ayotzinapa, la cual sí puede llamar a reuniones de trabajo, como en efecto lo hizo en la legislatura anterior (así consta en el resumen de actividades que la Comisión Especial de Ayotzinapa publicó en la Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados el 4 de noviembre de 2014) y lo ha venido haciendo en la actual legislatura.
Por lo anterior, y al tratarse de información difamatoria, calumniosa y carente de datos reales que busca manipular, desinformar y confundir a la opinión pública, le solicito que con fundamento en el artículo 27 de la Ley de Imprenta se publique esta aclaración en el mismo espacio y lugar que la nota periodística.
Atentamente
Licenciado Juan Carlos Delgadillo Salas
Secretario de Servicios Parlamentarios
H. Cámara de Diputados
Respuesta de la reportera
Señor director:
E
n efecto, como afirma Juan Carlos Delgadillo Salas, no fue con el senador Emilio Gamboa Patrón con quien coincidió en el Senado, sino con Manlio Fabio Beltrones, pues fungió como secretario técnico de la Comisión de Defensa Nacional cuando era presidida por el priista Jorge Mendoza Garza. Ofrezco una disculpa por este error.
En cuanto a la Secretaría de Servicios Parlamentarios, de acuerdo con los artículos 49 y 50 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, tiene, entre otras, las obligaciones de verificar quién asiste a reuniones de comisiones; tomar nota del quórum y de las intervenciones de los diputados; transcribir grabaciones de lo acontecido; formar, clasificar y custodiar expedientes; desahogar consultas y apoyar documentalmente a los órganos de la cámara; así como elaborar informes para que las autoridades y la propia secretaría determinen qué acciones emprenderán con base en la información recibida.
Todas esas funciones, más otras que no viene al caso enumerar, han ocasionado que esa secretaría sea considerada, de manera coloquial, “el centro de espionaje de San Lázaro”, como yo lo escribí entre comillas. No hay en esto motivo de disculpa.
Finalmente, en su último punto reclama la referencia que hago a la consulta del Diccionario de la Real Academia para establecer “su opinión técnica” y definir la palabra comisión. Eso aparece también en el análisis de siete cuartillas que él menciona, por lo que tampoco en este caso procede ninguna petición de disculpas.
En suma, no existe en lo publicado ninguna “información difamatoria, calumniosa y carente de datos reales que busca manipular, desinformar y confundir a la opinión pública”, como aventura.
Atentamente
Jesusa Cervantes








