Un análisis de la Agencia Mundial Antidopaje encontró que en México no sirve prácticamente nada del sistema contra el uso de sustancias prohibidas en el deporte: la Conade es juez y parte, el marco legal ha sido ampliamente rebasado, se presumen programas inexistentes, no se tiene capacidad de monitoreo ni de seguimiento, existe duplicación de controles, las propias autoridades desconocen la terminología correcta y se padece una entera opacidad respecto de las sanciones. Si el gobierno federal no arregla algunos de estos problemas, se puede revertir la certificación del Laboratorio Nacional de Prevención y Control del Dopaje.
La Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés) advirtió a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) que si a más tardar el miércoles 4 no reestructura el marco legal mexicano para adecuarlo al Código Mundial Antidopaje 2015, realizará una declaratoria de “no cumplimiento”, que incluye suspender la certificación del Laboratorio Nacional de Prevención y Control del Dopaje.
El 11 de septiembre pasado, representantes de la WADA estuvieron en la Conade para realizar una revisión del Programa Antidopaje de México, de la cual se derivó un documento en el que la directora de la Oficina Regional de Latinoamérica, María José Pesce Cutri, enumeró las fallas e irregularidades operativas y estratégicas de la dependencia. Entre ellas se encuentran graves conflictos de interés. Así, concluyó que no se está trabajando de acuerdo con lo que marca el Código Mundial Antidopaje (CMA) y los Estándares Internacionales 2015.
Apenas en junio de 2013, tras 12 años de esfuerzos operativos y económicos con recursos públicos, la Conade logró que la WADA reconociera al Laboratorio Nacional de Prevención y Control del Dopaje como uno de los 32 acreditados por esta instancia internacional.
Sin embargo, 28 meses después, el Programa Antidopaje de México enfrenta el peligro real de perder la certificación debido al bajo presupuesto asignado, el personal que no cumple a cabalidad con las funciones encomendadas, las federaciones deportivas hacen por su cuenta controles antidopaje paralelos, hay mala planeación en los controles fuera de competencia (en los que, de forma indebida, también participan las federaciones) y existe un grupo registrado para controles antidopaje dirigidos a 257 deportistas que no es “real”, entre otras irregularidades.
Conflictos de interés
Una de las fallas que la WADA enfatizó es que el actual subdirector general de la Conade, Pedro Luis Benítez Vélez, ocupa también el cargo de presidente del Comité Nacional Antidopaje (CNA, considerado por el Código Mundial Antidopaje como la organización nacional antidóping –Onad– de México). Esto significa que, de acuerdo con dicha normativa, el CNA es “la entidad designada por cada país como autoridad principal responsable de la adopción y la puesta en práctica de las normas antidopaje, de la recogida de muestras (de orina o sangre), de la gestión de resultados y de la celebración de las audiencias a nivel nacional”.
Lo anterior se traduce en que la Conade es juez y parte. Los mismos empleados de la Conade –y otros más del gobierno federal– forman parte del CNA, es decir: quienes preparan a los deportistas son los mismos que procesan los resultados de los exámenes contra sustancias prohibidas.
“Gobernabilidad: La estructura de la Onad está formalmente establecida y consiste en representantes provenientes de diferentes ministerios (Educación Pública/Deporte/Salud). Dicho directorio se ha estado reuniendo solamente en forma ad hoc. Se ha observado que el actual presidente de la Onad está actuando también como subdirector general de la Conade (Pedro Benítez), considerado como viceministro de Deportes, lo que conduce potencialmente a un conflicto de intereses”, se lee en el documento del que tiene copia Proceso.
Y añade: “Recomendación para mejora: El pleno de la Onad y los diferentes comités deberán ser enteramente independientes”.
Aunque en el documento de la WADA no se hace referencia al conflicto de interés en el que incurre el doctor Juan Manuel Herrera, él también participa en el CNA (como gerente principal) y es empleado de la Conade desde 2009, cuando fue nombrado director de Medicina y Ciencias Aplicadas al Deporte. En febrero de este año, el entonces dirigente de la Conade, Jesús Mena, lo puso al frente de la Dirección de Centros del Deporte Escolar y Municipal, área que depende de Cultura Física, para que desde ahí operara el fallido programa “Ponte al 100”.
Con la llegada de Castillo a la Dirección de la Conade, Herrera fue rescatado para integrar la Unidad de Medicina del Deporte, supuestamente para ofrecer “atención de alta calidad a los atletas”, junto con el médico Fernando Alarcón, según anunció Castillo el 27 de mayo en Twitter.
En la misma situación se encuentra Iván Martínez Guerrero, secretario ejecutivo del CNA, quien también ha sido médico del deporte en la Conade y operó Ponte al 100.
De acuerdo con el análisis, el 11 de septiembre pasado los enviados de la WADA pasaron todo el día revisando la forma en que opera el CNA. Esto permitió que la uruguaya María José Pesce Cutri y el canadiense David Julien, gerente de Relaciones entre la Onad mexicana y la Organización Regional Antidopaje, elaboraran un informe fechado el 29 de septiembre.
Presunta normativa
Las áreas que Pesce y Julien revisaron, y sobre las cuales emitieron recomendaciones que urgen ser solventadas, son: a) Estructura de la Conade, b) Programa de control y c) Educación.
Sobre el primero, la WADA consignó “una serie de recordatorios” para que en México se adecuen cuatro documentos (una ley, una norma y dos regulaciones) para que el Código Mundial Antidopaje pueda instaurarse en forma correcta.
Ambos funcionarios de la WADA propusieron pedir a la Presidencia de la República que envíe una iniciativa para hacer cambios fast track a la Ley General de Cultura Física y Deporte, y así ahorrarse la discusión en la Cámara de Diputados y el Senado.
El coordinador de Comunicación Social de la Conade, Emiliano Montiel, declara que la iniciativa no saldrá de Presidencia, “pues los diputados de la Comisión del Deporte pidieron hacerla y en eso estamos”. Consultado el jueves 29 de octubre, declara que la WADA otorgó “una prórroga”, sin embargo, no supo contestar cuál es la nueva fecha. Se comprometió a conseguir la información, pero hasta el cierre de esta edición no la había proporcionado.
De cualquier forma, en la Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados tampoco aparecía ninguna iniciativa para realizar alguno de estos cambios mediante debate. Tampoco entre los pendientes que tiene la Comisión del Deporte que encabeza el priista yucateco Pablo Gamboa, hijo del senador Emilio Gamboa Patrón.
Sobre “Recursos de Personal”, la WADA consideró que dos de los integrantes del CNA, el gerente principal y el secretario ejecutivo “acumulan un rol de perfil alto entre la Onad y la estructura del gobierno, dejando tiempo limitado para llevar a cabo programas antidopaje de alta calidad”.
La recomendación es que la Conade asegure el financiamiento y contrate al menos un gerente de Controles de tiempo completo.
En cuanto al punto b, Programa de Control al Dopaje, la WADA detectó que “algunas federaciones nacionales continúan realizando programas de controles paralelos bajo su propia autoridad”. Para que el CNA cumpla con el Código Mundial Antidopaje, “las federaciones nacionales deberán detener inmediatamente los programas de controles paralelos”.
Sobre el Plan de Distribución de Controles (PDC), a los representantes de WADA se les informó que durante 2015 (hasta el 11 de septiembre) se habían recolectado mil 600 muestras en competencia, 3 mil fuera de competencia, 50 controles “dirigidos”, 50 “sin previo aviso”, 100 de “control aleatorio”, 50 “registrado a control aleatorio” y otros 50 a atletas que cuentan con Pasaporte Biológico del Deportista (PBD).
“WADA realizó algunas preguntas y manifestó preocupaciones sobre el uso de la terminología, que resalta cierto nivel de confusión y uso equivocado entre los diferentes tipos de controles. (…) No se compartió con la WADA ningún tipo de estrategia sobre cómo se está conduciendo la evaluación del riesgo.”
La WADA recomendó que se realicen muchos más controles contra el uso de sustancias prohibidas fuera de competencia, que se hagan sin previo aviso, “y en ningún momento las federaciones nacionales deberán estar involucradas en el proceso”.
La WADA, paralelamente, concluyó que es falso que el CNA –representado para este encuentro por Juan Manuel Herrera– tenga un Grupo Registrado para Controles (GRC) de 257 deportistas, a quienes, se afirmó, les realiza frecuentes controles y monitorea a través de un sistema computarizado (ADAMS, Anti-Doping Administration & Management System) para conocer su paradero y asegurarse que estén disponibles en cualquier momento para entregar una muestra.
“Después de una detallada discusión sobre el tema, parecería que dichos deportistas no estaban notificados de que forman parte de este grupo, no habían sido entrenados en ADAMS, no estaban otorgando su paradero y la Onad no estaba monitoreando los incumplimientos. Ambas partes llegaron a la conclusión de que no existía en México un GRC ‘real’ de 257 deportistas.”
En sus recomendaciones, la WADA propuso que el seguimiento se haga con un grupo pequeño de entre 30 y 50 deportistas, ante la evidencia de que no fue posible hacerlo con un grupo mayor.
Otra irregularidad que la WADA detectó es que el Laboratorio Nacional de Prevención y Control del Dopaje toma en promedio 4 mil muestras de orina al año y sólo cuenta con 10 oficiales de control, lo cual es insuficiente. “Estando en conocimiento de su perfil y nivel de experiencia, WADA cuestionó el entrenamiento que han recibido y los métodos utilizados”. Aunado a ello, observó que se tiene “capacidad limitada” para la toma de muestras de sangre.
“Inteligencia/Investigaciones: se observa que la Onad aún no ha puesto en funcionamiento un mecanismo de procedimientos sobre cómo manejar la información recibida. Se debe asegurar que la mayoría de los controles estén planificados con base en información que ayude a identificar cuándo los deportistas están más predispuestos a doparse. La Onad mencionó que comenzarán a buscar opciones dentro del Ministerio del Interior (Secretaría de Gobernación) para eventualmente estar ligados a las fuerzas policiales y aduanas.”
El problema de las sanciones
México tampoco está cumpliendo en la “gestión de resultados”. La WADA indicó que es “crucial” que las entidades que manejen este rubro sean “independientes” de las federaciones nacionales, del CNA y de la Conade. “El personal de la Onad o integrantes del pleno no deberán continuar siendo participantes de los Comités Disciplinarios”.
Actualmente existen 95 casos de resultados analíticos adversos (RAA) que no han sido resueltos desde 2013. La WADA solicitó al CNA “que informe de manera urgente” sobre los mismos: 64 de esos casos son por clembuterol. “Si los deportistas sabían sobre la carne contaminada, los casos deben ser apropiadamente documentados e informados públicamente”.
Recomendaciones: la gestión de resultados deberá centralizarse y las federaciones nacionales no deben estar involucradas. “Esta meta se alcanzará con el nuevo marco legal”. Las nuevas entidades deberán estar compuestas por miembros con experiencia e independientes del CNA, la Conade y las federaciones. “Idealmente, los miembros deberán tener un mandato mínimo de tres años”.
Para concluir, la WADA detectó que ni en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 ni en los Centroamericanos de Veracruz 2014, el CNA encabezó los programas antidóping. “Varias federaciones internacionales informaron a la WADA que cuando intentaron realizar un control fuera de competencia o no les contestaban o informaban que no se tenía la capacidad para realizarlos”. l








