Señor director:
El pasado mes de julio dejaron de depositarme los 550 pesos mensuales que destina la Sedesol como ayuda económica a las personas de más de 65 años.
En este mes de octubre, acudí a una delegación de Sedesol ubicada en la avenida 4 de la colonia Ignacio Zaragoza, y la señorita que me atendió dijo que habían suspendido esa ayuda porque la computadora detectó que yo tenía otra pensión, específicamente del Seguro Social.
Le respondí que, aun cuando sí estoy inscrito en el IMSS, sólo soy beneficiario por parte de mi esposa y no tengo pensión. Entonces me indicó que procederían a revalidarme y notificarían a la Sedesol del caso, pero que este proceso es algo tardado, de modo que mi situación no podría regularizarse sino hasta mayo del 2016.
¡Qué barbaridad! Esto me ha hecho reflexionar: Yo tengo 67 años y todavía oigo, hablo, camino y coordino bien; puedo emplear una computadora e informarme, así como preguntar o reclamar. Y con las personas que no están en tales condiciones, es decir, las que no pueden caminar, no oyen bien o están solas, ¿qué pasaría? Simple y terriblemente quedarían como víctimas de un mal sistema administrativo, ya que la computadora detecta “IMSS” o “ISSSTE” y suspende la ayuda.
Considero que tales medidas del gobierno y la Sede sol con los grupos vulnerables reflejan una gran insensibilidad e incongruencia.
Atentamente
Carlos Sánchez Arrequín








