Documental sobre Mujica, el carismático expresidente del Uruguay

La cineasta alemana Heidi Specogna realizó un segundo documental sobre la vida del viejo guerrillero charrúa y expresidente del Uruguay, José Alberto Pepe Mujica, justo cuando estaba a cargo de su país para en 90 minutos reflejar su tremendo carisma, una vida sobria y la filosofía anti materialista que lo caracterizó en su modo personal de gobernar.

El filme se intitula Pepe Mujica-El presidente y abrirá al aire libre la 10 edición del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF), el jueves 15 en el Foro Lindbergh del Parque México, colonia Condesa, a las 20 horas, en una proyección gratuita.

Hacia 1995, Specogna rodó el documental Tupamaros centrado en los tiempos del joven guerrillero, sus años en prisión y “el regreso a la vida” de Mujica. No pudo contenerse, exclama la germana, en seguir con su cámara al protagonista por una segunda ocasión. Y captó también a Lucía Topolansky, la esposa del así llamado “presidente más pobre del mundo”.

La realizadora trató de responder una curiosidad: “¿Cómo fue capaz Mujica en el cargo de mantenerse fiel a sí mismo y no olvidar lo humano a pesar de sus múltiples compromisos?”. En el documental, lo observamos generando profundo respeto popular y gestos de admiración a nivel global, como cuando aprueba legalizar y regular la venta de marihuana en la República Oriental del Uruguay. Hace su juramento ante la esposa, primera senadora de la nación, quien nos revela:

“Tuve que contenerme para no reflejar mis emociones…”

En tanto, Pepe Mujica señala que “como mandatario, en lo fundamental me mantengo igual… me complicaron un poco más la vida, pero esto va a pasar… después me dedicaré a otra cosa”.

La mujer se siente más comprometida de hacer mejor su labor como senadora, por la relación familiar. Y destaca:

“Uruguay no tiene la figura de primera dama, porque este es un país muy republicano. Mi función está en el senado y si Mujica viaja, estoy en la vicepresidencia. Y si viajan el presidente y el vicepresidente, soy la tercera en la línea.”

Juventudes en el capitalismo

Hay escenas en el congreso donde se discute la ley para comercializar la mariguana y ella está al tanto de todo. Asisten jóvenes para ver el debate.

En otra parte del documental, hallamos a Pepe Mujica en una ceremonia haciendo entrega de casas a las familias que le prodigan afectos a granel y desbordan su admiración por el líder carismático. Ante la cámara, él declara:

“Yo sé que con una casa medianamente decente no necesariamente se arreglan los problemas de la sociedad… No es equivalente al socialismo, no es el arco del triunfalismo, simplemente es gente que va a vivir un poco mejor… No es ninguna revolución tampoco, pero es decencia mínima”.

La entrevista transcurre en su hogar. Después, lo vemos preocupado:

“Todo el mundo corre, porque estamos dominados por una cultura que es funcional al capitalismo, el cual quiere seguir obteniendo ganancias. Ese capitalismo necesita para vivir que la gente se enajene toda su vida, comprando… así se asegura la tasa de acumulación. Esto le es funcional al capitalismo, no a la necesidad humana. Muchas riquezas no aseguran la felicidad. No hay que renunciar a las cosas materiales; pero que las cosas materiales no nos esclavicen.”

La cineasta alemana incluye imágenes de cuando luchaba siendo guerrillero, con videos y fotos de la represión en manifestaciones civiles. Su discurso suena visionario:

“Nosotros soñábamos que los cambios socialistas estaban a la vuelta de la esquina… Creíamos… Y al creer, teníamos un motor enorme… Hoy no existe eso para los jóvenes, concurre la inconformidad con lo actual, pero no existe la evidencia de un mundo mejor como cosa posible…

“La juventud construye redes de comunicación, aunque en todo caso son manifestaciones de individuo, y no puede concretar cuerpos que se muevan… No es que nosotros de jóvenes fuéramos mejores. Era distinto el momento histórico de lo que vivíamos. Nosotros creíamos, los jóvenes hoy no creen. Y tienen razón… ¿Cómo van a creer después de los desastres que pasaron?”

Se advierte cómo su credo se inquieta ante las nuevas generaciones:

“Es que no sé si tienen sueños… Los jóvenes están muy preocupados por lo que van a ganar… Por ejemplo, voy a las universidades y están esperando ser profesionales rápido… Lo que les preocupa es terminar la carrera y tener un trabajo bueno.”

Es José Alberto Mujica, el hombre, quien deduce:

“La juventud es muy distinta a nuestro tiempo que tendía a manifestarse colectivamente y teníamos enormes inquietudes políticas. Pasando los años, estos jóvenes van a ser unos esplendidos burgueses, trabajando para alguna multinacional sin mayores problemas, a pesar de que hoy es lo que más detestan.”