Villar Mir sigue acumulando imputaciones

MADRID.- El jueves 17, el propietario de OHL, Juan Miguel Villar Mir, declaró como encausado por su presunta participación en la licitación amañada para la construcción del hospital Sos Espases en Palma de Mallorca.

Acompañado de sus abogados y escoltas, el empresario llegó a las 11 de la mañana al Juzgado de Instrucción 3 en la Vía Alemana de la ciudad balear, donde el magistrado José Castro lo interrogó durante 45 minutos para conocer su posible participación en ese escándalo de corrupción.

Al término de la diligencia, Villar Mir se retiró sin decir ni una palabra. Aunque poco después, fuentes judiciales confirmaron  que, para deslindarse, aludió al código ético de OHL que, dijo, le impide pagar sobornos. Asimismo, negó haber hablado con Jaume Matas, en cuyo gobierno se otorgó la obra en 2006.

Igual que en septiembre de 2014, cuando declaró ante el fiscal anticorrupción Pedro Horrach, Villar Mir expuso que desde 2006 dejó de tener funciones ejecutivas en la constructora.  Hoy, dijo, son los directores de área quienes toman las decisiones, por lo que él no siempre conoce nuevos  proyectos.

En el caso del hospital Sos Espases, dijo, el responsable fue el director del Área de Hospitales de OHL, José Magán, quien declaró el viernes 18.

En su alegato, Villar Mir denunció la ilegalidad del proceso de adjudicación que siguió Matas para modificar los criterios de la empresa que se contrató para valorar las propuestas, Global PM, ya que la obra de 625 millones de euros finalmente fue concedida a sus competidoras FCC y Dragados; esta última pertenece al grupo ACS que preside Florentino Pérez (también presidente del Real Madrid).

De acuerdo con la acusación de la fiscalía anticorrupción consultada por Proceso, hubo múltiples irregularidades en el proceso para adjudicar la construcción del hospital. La exconsejera de Sanidad Aina Castillo, persona de confianza de Matas, reveló ante la fiscalía que el entonces presidente balear le ordenó favorecer a la empresa OHL.

Sin embargo, como se filtró a los medios que OHL sería la ganadora aun cuando su oferta era más costosa, Matas dio la orden de detener esa mesa de contratación y encargó nuevos informes técnicos que se inclinaron por Dragados y FCC.

La fiscalía cuenta con testimonios de empresarios según los cuales la consultora catalana Global PM fue “contratada por dedazo” para que entregara los informes técnicos ad hoc para dirigir la entrega de esa obra.

Dificultades financieras

El lunes 7, el consejo de accionistas de OHL aprobó una arriesgada ampliación de capital en España para hacer frente a su abultada deuda y al deterioro de su imagen corporativa por el escándalo de su filial mexicana.

Ese día, en México se difundieron nuevos audios que subieron el nivel de esta trama de sobornos e influencias políticas hasta la residencia oficial de Los Pinos.

Estas presuntas prácticas corruptas en México tienen cada vez mayor similitud con las que le achaca la justicia española a Villar Mir, en las que se entrecruzan las comisiones ilegales a cambio de contratos públicos, los “tratos de favor” (privilegios) y los grandes acuerdos cerrados en salones de postín.

La junta de accionistas aprobó en Madrid la ampliación de capital de OHL, calificada por la prensa como la mayor emprendida por una constructora española.

La compañía recurrió a esta salida por su difícil situación financiera, que empezó a resentir en 2014, pero este año se agravó con la filtración en México de los audios donde se registran probables actos de corrupción de sus ejecutivos para obtener favores de funcionarios federales y mexiquenses.

Una vez que el plan sea aprobado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la ampliación de capital será de mil millones de euros (60% de la base accionarial de OHL). Los medios especializados la consideran un “verdadero sacrificio para los inversores”.

La inyección de capital permitirá a la constructora destinar 650 millones de euros para rebajar su deuda, cuyo crecimiento en el presente año está previsto en 4.5% para llegar a los 5 mil 870 millones de euros.

El resto de los mil millones, unos 350 millones, servirá para financiar la orientación de sus negocios en Colombia, Chile o Perú.

El anuncio de la ampliación de capital no despejó todas las dudas de los inversionistas y tuvo una respuesta adversa, con la caída de 5% en el valor de sus acciones al cierre de la cotización bursátil del lunes 7, para situarse en 12.06 euros por acción. Esto representa una caída de 30%, ya que al inicio del año alcanzó 18.71 euros.

La prensa financiera advirtió que la operación diluirá más los títulos de OHL, que podrían disminuir hasta menos de 10 euros. Y advierten que, con esta caída de las acciones, la ampliación de capital de mil millones sólo servirá para captar un volumen equivalente al 80% de la capitalización bursátil del grupo.

Lo que Villar Mir dejó en claro el lunes 7 es que mantendrá su hegemonía en OHL. Hasta ahora el presidente de la compañía posee 59.6% de los títulos por medio del Grupo Villar Mir, pero no descartó desprenderse de hasta 9.5% de la constructora.

No todos los accionistas están de acuerdo con la estrategia del magnate, que fue aprobada sin conocerse todos los detalles de la operación porque se darán a conocer en otra sesión del consejo. La prensa señaló que Villar Mir hizo valer su partición de control para dar luz verde al plan, pero un amplio sector se opuso a la medida.

Otra particularidad de la operación es que el Grupo Santander no salió a rescatar a OHL, pese a que hasta hace unos meses Villar Mir era el segundo accionista individual de la entidad bancaria. El octogenario empresario tuvo una añeja relación con el mandamás de Santander, Emilio Botín, pero tras la muerte de éste su hija Ana tomó decisiones pragmáticas.

De hecho, hace unos días, cuando OHL pidió a los principales bancos de inversión españoles e internacionales que le hicieran ofertas por mil millones de euros en acciones a fin de apuntalarse, el Grupo Santander declinó participar.

A pesar de haber sido el banco que colocó en el mercado las acciones de OHL México y que coordinaría la colocación de la nueva ampliación, Santander no aceptó las cláusulas que la constructora pretendía imponer a los bancos para que éstos absorbieran las acciones que no fueran suscritas en su totalidad.

Finalmente, Villar Mir aceptó la oferta de Bank of America, JP Morgan, Société Générale y UBS, que participaron bajo la condición de que el empresario se comprometiera a suscribir al menos 50% de la ampliación.

En la sesión de accionistas, el presidente de OHL anunció que la venta de la Torre Espacio, el edificio emblemático del Grupo Villar Mir que está al final de la avenida de la Castellana, no está relacionada con la ampliación ni existen “ofertas vinculantes”. Sin embargo, días después de la sesión de accionistas, la compañía anunció la venta del 10% de su participación de la Inmobiliaria Colonial, para quedarse sólo con 14%.

Tanto en la conferencia de prensa previa a la junta del lunes 7, a la que no fueron convocados los corresponsales mexicanos como en la pasada, Villar Mir dijo a los periodistas españoles que las acusaciones en México son “falsas” y quiso dar por cerrado el caso.

El millonario y los partidos

El pasado 27 de mayo, Villar Mir trataba de frenar los señalamientos en torno a sus relaciones con los gobiernos del PRI que se desprenden de los audios difundidos en México. Justificó:

“Se tiende a decir que somos una empresa amiga del PRI. Yo me siento muy orgulloso de ser amigo de todos los mexicanos y también del PRI. Pero de las ocho concesiones que tenemos contratadas en México a lo largo de 12 años de presencia, con el PRI hemos contratado tres: otras tantas con el PAN, y dos con el PRD, la izquierda mexicana.”

Pero, a decir de fuentes del sector, su malestar por el escándalo de su filial mexicana ya se convirtió en ira. l