Mientras que el gobierno ha olvidado al campo como materia prima de producción, para la joven artista visual Inari Reséndiz éste es la respuesta a todos los problemas, según plantea en la pequeña y lúdica exposición En pan pienso, que se puede ver en la Galería Zegache hasta el 10 de septiembre.
Sutil, delicada y con un mensaje que recuerda la niñez y añora el campo como un escenario ideal, así se puede describir la exhibición de la artista oaxaqueña.
Se trata de dos botiquines, tres nichos, seis juguetes tipo “ciclista”, dos cajas (ensamblajes), y un baúl que fueron diseñados y pintados por ella, y trabajados en colaboración con artesanos de los Talleres Comunitarios de Zegache, misma que inició labores en 2004 apoyada por la Fundación Alfredo Harp Helú y Fundación Rockefeller, y cuya función es el rescate de la talla de madera.
Según explicó Reséndiz vía telefónica, licenciada en Artes Visuales por la Universidad Veracruzana y con diversos cursos y talleres en dibujo, pintura, grabado, así como edición digital y colografía, entre otros, el resultado de esta exposición es: la añoranza de la niñez y un homenaje al campo, que con excepción de los nichos como piezas decorativas, al resto puede dárseles el uso para el que fueron hechas.
“La talla en madera la hicieron artesanos en los talleres comunitarios y a la par trabajé de forma digital el corte láser para hacer las figuras más pequeñas usando aerógrafo con óleo, así considero al trabajo una especie de collage, pues esto no hubiera sido posible sin la gente que talló estas piezas de manera tan prodigiosa. Lo que me interesó fue trabajar en esta colaboración y buscar hasta dónde el arte puede volverse artesanía y la artesanía un arte”, comentó la artista.
–¿De dónde salió el título?
–Surgió por este ambiente agradable que se respira en Zegache, sientes cómo regresas en el tiempo, este ambiente de pueblo que en realidad fue el motor de las imágenes que diseñé, y el titulo salió en base al dicho popular “El que hambre tiene en pan piensa”. Muchos de los objetos de la muestra tienen que ver con frutas de cosecha como chile, coliflor, y el tiempo de cosecha de los mismos. Es casi como si propusiera que la salida a todo lo grave, el estrés y de más sería regresar al campo.
Previa a la muestra Reséndiz realizó este año otra individual, Best wishes, instalación de 32 grabados donde también empleó la técnica de madera cortada con láser, así como seis exposiciones colectivas en varias ciudades de Veracruz y en el Distrito Federal.
¿Qué tan importante es mirar al campo?
“Tan importante que no sólo lo hago yo, hay una parte de esta generación que está revalorizando a la artesanía como opción visual y como opción argumentativa para nuevos discursos dentro del arte contemporáneo, y me parece importante porque sirve para ir limando estos prejuicios entre las llamadas ‘artes mayores’ y ‘menores’ que a la larga sólo dividen.
“Recientemente vinieron a Oaxaca unos chicos de Puebla muy interesados en el rescate de los ajolotes, y uno de ellos me dijo la frase ‘el camino a la naturaleza es el retorno a casa’, y sí, existe una constante del respeto a la naturaleza el cual considero real, y lo digo sin ningún afán ecológico, pero sí de conciencia, que es necesaria… un equilibrio con la naturaleza.”
La Galeria Zegache se encuentra en la Plaza del Pañuelito (5 de mayo 412-6), donde han expuesto artistas nacionales en los talleres comunitarios como Felipe Ehrenberg, Helen Escobedo, Alberto, Francisco y Miguel Castro Leñero, Dr. Lakra, Daniel Lezama, Vicente Rojo, y Francisco Toledo, entre muchos, muchos otros.








