Devolver a los trabajos de estudio, ordenamiento y conservación del Centro Histórico un enfoque historicista, es uno de los propósitos de José Mariano Leyva (Cuernavaca, 1975), quien el pasado 24 de julio fue nombrado por el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera como nuevo director del Fideicomiso del Centro Histórico (FCH), en sustitución de Inti Muñoz Santini.
Vía telefónica, el historiador, narrador y ensayista, investigador de la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), explica a Proceso que de no ser ése uno de los propósitos de la nueva administración en el Fideicomiso no habría aceptado la encomienda, pues él no tiene una carrera política ni de funcionario.
Y sin embargo, su especialidad es la literatura, se le comenta al autor de Perversos y pesimistas. Los escritores decadentes mexicanos en el nacimiento de la modernidad, publicado por Tusquets, en 2013.
Ciertamente, dice, se puede cuestionar qué tienen que ver los decadentes (Rubén M. Campos, Bernardo Couto, Albeto Leduc, Amado Nervo, José Juan Tablada, además del artista Julio Ruelas, entre otros) con el centro de la ciudad. Entonces explica que en el tercer capítulo del libro habla justo de la ciudad que vivió ese grupo, los sitios que frecuentaba, cómo era la urbe en aquel momento del tránsito entre los siglos XIX y XX, y que no es otro que el actual Centro Histórico. Para ello investigó durante meses en esa zona.
Asegura además que su trabajo al frente del FCH se apoyará en la multidisciplina, no solamente con sus compañeros de la DEH del INAH, en donde hay un Seminario de Estudios Urbanos, sino de instituciones como las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM) y Autónoma Metropolitana (UAM), así como funcionarios y la propia gente del centro:
“Una de las tareas del Fideicomiso es, por decirlo de esta manera, orquestar las distintas voces que tienen interés en el Centro Histórico.”
–Con base en la investigación que hizo sobre la ciudad y su propia experiencia, ¿cuáles son los retos más relevantes?
–El FCH tiene una labor sustancial constante, del día a día, que es la asesoría y el mantenimiento del Centro, es un trabajo que se ve poco, no aparece mucho en la prensa porque no se convierte en noticia, pero es fundamental: Se debe poner a dialogar a ambulantes con especialistas, a vecinos con gente de turismo, a las empresas, a la academia…
Hay otro tipo de trabajo más visible, agrega, como la remodelación de inmuebles, “ese patrimonio real que todos conocemos”, que debe complementarse con el patrimonio intangible, del cual forma parte la historia, y una historia cotidiana también:
“Si se deja de hacer eso, el Centro Histórico no funciona.”
Leyva –el primer académico y escritor que dirigirá al FIC, luego de su fundadora Ana Lilia Cepeda y el exdiputado Inti Muñoz Santini– llega a escasos días de haberse anunciado el inicio de los trabajos de restauración de la estatua ecuestre de Carlos IV, conocida como El Caballito, dañada en 2013 por una mala intervención hecha sin autorización del INAH.
A pregunta expresa dice no estar en condición de responder si Muñoz pagó los platos rotos por esos hechos, pues “yo no estaba”. En cambio se compromete a avanzar en el proyecto de rescate. Según él es el tema en el cual han estado trabajando de manera particular en estos momentos de transición entre la administración de Muñoz y la suya:
“Debo hablar con todos los involucrados para que el asunto llegue a puerto lo mejor posible, obviamente el gobierno del Distrito Federal tiene una preocupación, como todos, porque El Caballito es muy importante, es un caso muy sonado, no poco grave, y ahora es mi responsabilidad.”
–Ciertamente fue escandaloso, pero en cuestiones de ordenamiento hay problemas tan urgentes en el Centro como el comercio ambulante, la seguridad pública, edificios ruinosos que se han derrumbado con lluvias, transporte público, que quizá tampoco son noticia en la prensa.
–Es justamente la parte del trabajo cotidiano. Tú lo sabes, el Centro es un lugar complejísimo en muchos sentidos, en el sentido de dificultad, en el sentido de riqueza, es un sitio que recibe a muchos visitantes, donde vive gente, el comercio tiene muchísimos edificios históricos y artísticos.
“Por eso justamente existen el Fideicomiso, la Autoridad del Centro Histórico, Intendencia del Centro Histórico, todas estas instituciones trabajan en conjunto para ir resolviendo los problemas más urgentes. Por ejemplo, el asunto de los ambulantes del que Patricia Mercado ya habló al respecto (dijo que serán reubicados y en tanto enviaron policías para evitar su instalación en las calles). Hay un plan y un camino a seguir y como ése hay montón de problemas y lo que debemos hacer es ir resolviendo.”
No adelantó proyectos específicos pues dice que serán presentados en su momento, tras ser dialogados con el jefe de gobierno.
Cuentas
Por su parte, Inti Muñoz, al hacer un balance de su periodo administrativo, asegura que a lo largo de siete años se logró una inversión pública superior a los 2 mil millones de pesos, con lo cual se consolidó la recuperación del espacio público del área, inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
A decir suyo se detuvo el “despoblamiento” del Centro, se incrementó tanto el número de visitantes, de 500 mil a 2 millones de personas, como el de habitantes que pasó de 31 mil a 43 mil personas. Hoy “el Centro es un buen lugar para vivir, trabajar, conocer”, dice.
Deja en curso, agrega, 27 obras, entre ellas la peatonalización de la calle de Moneda, de “altísimo valor”, pues ahí estuvieron la Primera Imprenta de América, el primer museo, la primera academia de artes, y está Palacio Nacional. Se inició la rehabilitación del corredor de la calle Alhóndiga y se encuentra lista la recuperación del edificio Rule, ubicado en el Eje Central Lázaro Cárdenas, casi esquina con Madero.
Se anunció recientemente la restauración de la casa más antigua, perteneciente al siglo XVI, en Manzanares 25. Y él agrega la intervención del Portal de Escribanos en la Plaza Santo Domingo y el de Mercaderes en el Zócalo, la recuperación de la nave menor del mercado de La Merced y el proyecto del Mercado de Artesanías de San Juan, así como un edificio construido por el arquitecto Federico Mariscal (uno de los arquitectos del Palacio de Bellas Artes) en Mina 950, colonia Guerrero, que será sede de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas.
Muñoz asegura que su salida no se debe a la mala intervención a El Caballito, y de hecho en un comunicado publicado por la agencia apro se deslindó de esos trabajos que, como se ha dicho, fueron responsabilidad de la Autoridad del Centro Histórico y la Secretaría de Gobierno.








