“Creo que El Chapo Guzmán puede entrar en los récords Guinness”, son las palabras en tono festivo del alcalde de Badiraguato, Mario Valenzuela, al referirse a la reciente fuga de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, del penal de máxima seguridad conocido como El Altiplano.
Las palabras del presidente municipal son el reflejo del sentir de un pueblo que trae a cuestas una leyenda negra por la siembra y producción de cultivos ilegales y el narcotráfico de una gran parte de los pobladores de la zona, a quienes ahora la fuga del Chapo Guzmán les causa alegría.
Guzmán Loera es originario de La Tuna, Badiraguato. En ese poblado, según fuentes cercanas a la familia, desde el domingo empezó la celebración de algunos habitantes al enterarse de la segunda fuga del capo, que terminó hasta el lunes. “Ahorita los plebes han de estar todos crudos”, dice.
La misma fuente asegura que quien no ha festejado es doña María Consuelo Loera Pérez. “La señora ya sabe de la fuga, creo que por la tele… ella está preocupada de que le maten al hijo en la búsqueda por quererlo agarrar otra vez, imagínese cómo anda la pobre, sin saber si está bien”.
Comenta que doña Consuelo, de aproximadamente 87 años de edad, es una mujer de fe, que confía en que Dios le proteja a su hijo.
Dos días después de la fuga del narcotraficante, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y la procuradora general de la Republica, Arely Gómez González, se reunieron con los gobernadores del Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Tlaxcala, Morelos, Guerrero, Querétaro, el jefe de gobierno del Distrito Federal y autoridades de Puebla y Sinaloa.
La finalidad de la junta fue analizar las acciones y operativos para recapturar a Guzmán Loera. El secretario general de Sinaloa, Gerardo Vargas, aseguró que se reforzarían los puestos de control del Ejército, Marina, Policía Federal y policías locales en diferentes puntos, principalmente Nayarit, Durango y Sonora.
Pero lejos de lo que pudiera pensarse, en la sierra sinaloense se vive hasta el momento un ambiente tranquilo, donde todavía no han llegado los operativos especiales.
“Haga de cuenta que aquí no sucedió ninguna fuga, lo que pasa es que, me imagino, ni el gobierno federal ni la DEA ni la CIA han detectado que El Chapo Guzmán pueda venirse a Badiraguato o que se haya venido, porque si así fuera estaríamos invadidos ahorita por marines”, menciona el primer edil de Badiraguato.
–Alcalde, ¿usted cree que el capo pudiera refugiarse en la zona serrana? –se le pregunta.
–Lo dudo mucho. Si yo estuviera en su lugar, lo que menos haría sería arrancar al lugar de origen; pero, bueno, eso es función del gobierno federal. El primer indicio de saber si El Chapo Guzmán anda por estos rumbos o no van a ser los operativos que se van a dejar venir.
“Pero, insisto, si se les escapó en un kilómetro y medio de distancia, ¿usted cree que lo van a agarrar en 5 mil 800 kilómetros cuadrados de territorio? Una zona que él conoce, que ahorita está selvática toda la región, lo veo muy difícil, complicado.
“Lo dejaron salir o no… apenas ellos sabrán, pero eso habla de un hombre que es muy inteligente, que tiene mucha capacidad económica, obviamente, para corromper en esos niveles el sistema de justicia en México.”
–¿Hubo fiesta el domingo en La Tuna por la fuga de Guzmán Loera?
–Yo creo que hay mucha gente contenta, no nada más en la sierra, en muchas partes del país o del estado de Sinaloa. Ya han visto ustedes las redes sociales o la manifestación de apoyo, acuérdense cuando hubo marchas en favor del Chapo cuando fue detenido.
El alcalde Mario Valenzuela considera que Guzmán Loera no es violento, ya que en su detención de 2014 no hubo ningún disparo, al igual que en sus dos fugas.
“Creo que ahorita hay una lucha muy fuerte entre el te quiero agarrar y el no me dejo, es parte del show. Es la etapa que seguía después del escape, hacer como que te agarro. ¿Qué hay detrás de eso? Apenas el gobierno federal y él lo saben, si en realidad se escapó, o si en realidad lo dejaron escapar; si lo van a agarrar o no, o si van a hacer el teatro nada más, eso se va a saber.”
Tres días después de la fuga de Guzmán Loera del Altiplano el reportero hizo un recorrido con el alcalde de Badiraguato, en el cual dio el banderazo de inicio a diversas obras. De camino a la comunidad de Los Sitios, en la “Y” que divide el camino para dirigirse a Tameapa o a Surutato, estaba un retén militar, el cual fue pasado sin inconvenientes ni señalamientos de las autoridades castrenses a los automovilistas.
–¿Estos retenes ya estaban antes de la fuga del Chapo? –se le inquiere.
–Sí. Del domingo para acá sí se han visto en la entrada y en la salida del municipio, pero no tan estrictos. Y ellos no sabían que venía el alcalde en la camioneta, pues no me conocen, no sé si son militares de la base de Badiraguato o si vengan de fuera.
“Lo que sí te digo es que son operativos muy pequeños que hay del Ejército, no de la Marina, donde ni siquiera nos pararon, ¿te diste cuenta?
“Qué tal si hubiera venido el Chapo aquí conmigo, escondido ahí atrás? Imagínate, el presidente municipal lo puede llevar a donde quiera”, menciona entre risas.
“Creo que a todos deben de esculcar, a todos”, finaliza Valenzuela.








