Señor director:
Le pido difundir en Palabra de Lector los siguientes comentarios a la réplica que, en Proceso 2017, hizo Armando Bartra acerca de mi opinión sobre el artículo La mayoría pasiva, maldición para el cambio: Armando Bartra.
Estimado don Armando: Es difícil verificar que los abstencionistas electorales no se movilizan, o que todas las personas que se movilizan también votan. Para cambiar el rumbo del país es necesaria la participación activa de decenas de millones de personas en todos los ámbitos, coincido con usted.
La llamada “mayoría pasiva” es la manifestación del verdadero problema: la ausencia de una alternativa política que represente y defienda los intereses de los trabajadores, y en esa perspectiva la crítica se dirige al programa y a la práctica política de los partidos que se autodenominen de izquierda.
Un programa político anticapitalista está estrechamente vinculado a la defensa de los intereses de los trabajadores. Un programa capitalista, libertario y justiciero, representa a otros sectores de la sociedad; el PRD transitó y transita por ese camino.
Finalmente, es justo decir que Morena no existía legalmente cuando se realizaron las movilizaciones en contra de las reformas laboral (2012) y educativa (2013). Sin embargo, sus principales promotores se mantuvieron al margen de ellas, y no impulsaron la acción colectiva de sus simpatizantes. También es justo señalar que algunos de los simpatizantes de Morena se incorporaron de forma individual a las movilizaciones.
Sin duda, nos encontraremos en las movilizaciones en contra de las reformas estructurales, y en la construcción de un nuevo Estado, el de las y los trabajadores.
Atentamente
Rubén Juárez
juarez1961@yahoo.com.mx








