Señor director:
Permítame hacer unos breves comentarios que dirijo a mis estimados amigos de Proceso en torno al tema de “Iglesia y pederastia”:
Los tres últimos Papas son los encubridores máximos de los criminales pederastas.
Muchos años de farsa: “tolerancia cero”, perdones hipócritas, tribunales eclesiásticos, etcétera.
Pura cortina de humo.
Los crímenes son penales y deben ser juzgados por la justicia penal, pero… ¿será que los gobiernos de los países son también cómplices encubridores de sus socios clericales?
Y son decenas de miles de casos de pederastia clerical por todo el mundo, y la prensa –salvo excepciones honrosas, como la portada de Proceso 2017 del domingo 28 de junio– en general sólo hace escándalo unos días, y luego calla… hasta el siguiente caso.
Atentamente
Guillermo Oliveros








