Carta del doctor José Manuel Mireles

Hermosillo, Sonora,

15 de diciembre de 2014

Mensaje a la Nación

Libertad, paz, dignidad y justicia
para todos…

El suscrito, José Manuel Mireles Valverde, líder moral y fundador general de las autodefensas de Michoacán y de México.

En estos momentos me encuentro en total y completo estado de indefensión y en las manos de mis principales detractores sociales.

Por lo que humanamente solicito a toda la nación mexicana que interceda por este soñador social y todos sus autodefensas detenidos injustamente por tener hambre y sed de justicia, ante quien corresponda. Para la correcta procuración de la justicia y del derecho constitucional. Y el respeto irrestricto de los derechos más elementales del hombre.

A los autodefensas de Europa y Asia les solicito que intercedan ante la ONU para que se respeten los derechos humanos de todos nosotros; principalmente de los estudiantes y de los normalistas, de los obreros, de los indígenas y de todos los autodefensas presos y libertos, de los estados de Guerrero y Michoacán, entre otros.

A todos los autodefensas de los Estados Unidos de Norteamérica les pido que humildemente intercedan por nosotros ante el señor Barack Obama para que también hable con quien corresponda para que ya cesen las violaciones de nuestras garantías individuales signadas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, para que ya cesen las persecuciones contra los que nos defendemos del crimen organizado y sus cómplices en el gobierno.

A todas las organizaciones católicas del mundo les pido humanamente que hablen con el Papa de Roma, para que también interceda ante quien corresponda para lograr la paz de nuestra nación y se haga prevalecer la justicia y el respeto a nuestra Constitución.

Hermanos mexicanos:

Antes de mi detención luché incansablemente durante más de 17 meses tratando de llamar la atención de nuestros gobernantes, buscando que nos cumplieran el mandato constitucional de brindarnos una seguridad pública eficiente y una justa impartición de justicia, y lo único que hemos obtenido hasta este momento ha sido nuestro encarcelamiento, y actualmente y a seis meses de prisión, estamos completamente indefensos y abandonados a nuestra suerte.

También quiero informarles a todos los mexicanos que yo, el doctor José Manuel Mireles Valverde, hasta este momento no he entablado ninguna comunicación o negociación con ningún agente del gobierno federal para tratar mi liberación a pesar de que lo he intentado ¡porque quiero mi libertad!

He sabido últimamente que quienes eran mis abogados defensores, sí, tuvieron dos o tres reuniones con interlocutores del gobierno federal para tratar nuestra liberación, sin saber hasta el momento qué pedían unos o qué ofrecían otros. Sólo hubo desacuerdos y la renuncia de mis defensores.

A todos los universitarios, a todos los estudiantes del Politécnico, a todos los normalistas de Ayotzinapa, a todos los padres de los desaparecidos, les digo lo siguiente:

Que en nuestra región de la tierra caliente de Michoacán nos desaparecieron a más de 360 familias completas, nos dejaron a más de 2 mil 500 viudas y más de 4 mil 800 huérfanos (según el censo del padre Goyo)… Hicimos marchas pacíficas en toda la región, marchas de cacerolas, mítines y plantones, denuncias y demandas, sin que nadie nos hiciera caso… Y por eso tuvimos que actuar de otra manera…

Ahora que la comunidad económica internacional ha desconocido al sistema de gobierno actual, es el momento clave para que los mexicanos, todos unidos, hagamos lo propio para un verdadero cambio social.

Un cambio que venga a mitigar nuestra falta de confianza, un cambio que nos genere libertad, paz y tranquilidad para recuperar la dignidad como nación libre, soberana, productiva e independiente.

Yo por mi parte, antes que nada, quiero pedir perdón a todas las personas que he decepcionado por buscar mi libertad. Principalmente a aquellos autodefensas de tinta y papel, o aquellos autodefensas de escritorio…

Perdonen por su frustración pero comprendan que yo soy autodefensa real hecho en las trincheras y barricadas de mi pueblo. Forjado bajo el plomo y el acero del crimen organizado… y bautizado con la sangre, sudor y lágrimas de mis hermanos y compañeros caídos en los combates.

A mí nadie me dio el título de Líder Moral de los Autodefensas en Michoacán. Lo tuve que comprar y pagué muy caro por él con siete emboscadas y un avionazo, de los cuales aún estoy sobreviviendo, con algunos recuerdos de por vida y más de 40 placas y tornillos tan sólo en la cabeza.

Perdónenme, pues, por querer buscar mi libertad, todos los que decepcioné. Perdónenme y ayúdenme a obtenerla… No me dejen solo.

Por último, quiero decirle a todo el pueblo de México que hoy un héroe está de luto. Hoy nos enteramos que han asesinado al hijo de mi amigo, mi hermano, mi héroe de las autodefensas, Hipólito­ Mora, y que nos ha dolido en el alma a este humilde servidor y a todos los que traemos la misma camiseta de la paz, la dignidad y la justicia en nuestros corazones.

Fraternalmente

“Por la Constitución y la Justicia”

Dr. José Manuel Mireles Valverde

Frente Nacional de las Autodefensas