Y MC arrasó en la Zona Metropolitana

La debacle del PRI, el PAN y del mismo exrector Raúl Padilla, quien impulsó a varios candidatos, incluido su hermano Trino y dos primos, fue contundente. Hoy, el Movimiento Ciudadano se posesiona en cuatro de los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara y tiene como reto atender los reclamos sociales, en particular el problema de la inseguridad, comentan a Proceso Jalisco varios académicos. “Es muy importante que Movimiento Ciudadano se vea en el espejo del panismo y del PRD del Distrito Federal y luche por mantener el apoyo ciudadano”, dice uno de los entrevistados.

La victoria del candidato de Movimiento Ciudadano (MC) a la alcaldía de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, fue tan rotunda que incluso sorprendió a sus propios seguidores: 51% de votos contra 24.71% del priista Ricardo Villanueva Lomelí, según los cómputos del Programa de Resultados Electorales Preliminares.

A su vez, analistas políticos entrevistados por Proceso Jalisco equiparan este triunfo con el de Alberto Cárdenas Jiménez, el candidato del PAN a la gubernatura que en 1995 rompió la hegemonía priista en el estado. En esa ocasión, los panistas se hicieron también de las principales cabeceras municipales, incluida Guadalajara, así como diputaciones locales y federales.

Aquel año la ciudadanía le pasó la factura al PRI por una serie de agravios acumulados tanto en la entidad como en el país: la explosión de los colectores el 22 de abril de 1992; el crimen del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo el 24 de mayo de 1993; el asesinato del candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de 1994, y luego, el 28 de septiembre de ese mismo año, el de José Francisco Ruiz Massieu.

Antes, el 1 de enero de 1994, irrumpió el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el año cerró con la entrega de la Presidencia por parte de Carlos Salinas de Gortari a su sucesor y correligionario Ernesto Zedillo, quien durante las primeras semanas de su gestión cometió el llamado “error de diciembre”, que puso en evidencia la precaria situación económica por la que atravesaba el país.

Hoy, los antecedentes son la corrupción e impunidad generalizada en todos los niveles de gobierno estatal y federal, la violencia exacerbada de organizaciones criminales como el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), que en mayo pasado exhibió su poderío cuando organizó el mayor narcobloqueo de que se tenga memoria en la entidad e incluso derribó un helicóptero Cougar de la Fuerza Aérea Mexicana.

A eso se suma la ejecución de civiles en Tlatlaya, Estado de México, por parte de tropas de la Secretaría de la Defensa Nacional, el 30 de junio de 2014, y la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, la noche del 26 de septiembre último. En ese marco nacional se realizaron los comicios intermedios del domingo 7.

Harold Dutton Treviño, académico del Departamento de Políticas Públicas de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y Eduardo González Velázquez, investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) campus Guadalajara, coinciden: los ciudadanos ejercieron su voto de castigo para expulsar al PRI de los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG).

Según González Velázquez, los días de Aristóteles Sandoval como gobernador “están contados”, pues él es el principal responsable de la debacle priista en la entidad: “Seguramente, antes de que tomen posesión los nuevos presidentes municipales en la zona metropolitana, podríamos recibir algunas noticias desde la Ciudad de México”.

Por donde quiera verse, agrega el académico del Tec de Monterrey, Sandoval Díaz no ha cumplido sus promesas de campaña; la delincuencia aumentó, y el palomeo de los candidatos que hizo no fue del agrado de la dirigencia nacional. E insiste: “Yo sí considero que el principal culpable de esta debacle es él; estoy seguro que le van a cobrar la factura”.

“El garrotazo”

El académico Eduardo González Velázquez también habla de las “paradojas” en el PRI estatal. La derrota del partido fortalece al grupo que encabeza el senador Arturo Zamora Jiménez, quien dejó la secretaría general de Gobierno por presuntas presiones del equipo de Sandoval Díaz. Incluso, dice, no sería descabellado que el exfuncionario ocupe eventualmente la gubernatura en un interinato o busque ser el candidato natural del Partido en 2018.

Su colega Dutton Treviño considera que el mandatario permanecerá en el puesto, aunque la derrota electoral lo obliga a recortar cabezas en su gabinete. El lunes 8 por la noche trascendió incluso que Enrique Dau Flores, jefe de gabinete de Sandoval Díaz, presentó su renuncia y solicitó a sus compañeros que hicieran lo mismo. La noticia se publicó en el diario El Universal y luego en Mural.

El martes 9 por la tarde, el vocero del gobierno, Gonzalo Sánchez, trató de corregir esa versión. Declaró que Dau Flores únicamente renunció a la jefatura de gabinete, cargo que asumió de manera interina mientras el titular, Alberto Lamas Flores, ejercía la coordinación de campañas del PRI en la ZMG.

González Velázquez y Dutton Treviño consideran que la grabación difundida por el Grupo Reforma el 13 de mayo pasado, en la cual se exhibe al magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Leonel Sandoval Figueroa, padre del gobernador, como principal promotor de la candidatura de Villanueva Lomelí, fue un “garrotazo” que los priistas aún no asimilan.

La designación de Villanueva Lomelí, comentan los entrevistados, provocó inconformidad dentro de PRI, donde sintieron que era una imposición del magistrado Sandoval Figueroa. Eso generó precisamente las mencionadas filtraciones periodísticas; es factible, también, que muchos priistas hayan votado por Alfaro, el candidato anaranjado

De ahí también se infiere, dicen, que el mandatario pidiera públicamente a su padre solicitar una licencia temporal como magistrado; y así lo hizo Sandoval Figueroa, pero apenas pasaron las elecciones, reasumió su cargo.

“Creo que ni toda la guerra sucia que montó el PRI fue tan eficiente en esos términos como cuando la sociedad conoció lo que pretendía el papá del gobernador”, comenta González Velázquez.

Y en el ámbito nacional, el PRI tampoco las tiene todas consigo. Los escándalos del presidente Enrique Peña Nieto a raíz del descubrimiento de sus propiedades, como la Casa Blanca, y su insensibilidad en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa también influyeron en el voto de castigo, a decir de los analistas del ITESM y de la UdeG.

El espejo del panismo

Para Harold Dutton y Eduardo González, el reto de MC es conservar la calma y reconocer que los votantes no le entregaron un cheque en blanco para que le pongan números. Si no les cumplen, dicen los académicos, su partido puede convertirse en el nuevo PAN.

“Yo creo que es muy importante que Movimiento Ciudadano se vea en el espejo del panismo, que se vea en el espejo del PRD del Distrito Federal, que perdió muchas de sus posiciones. Creo que el MC debe pensar primero en cumplir las promesas ciudadanas”, expresa González.

Para Dutton, es importante observar quiénes ocuparán los cabildos del MC; deben gozar de buena reputación y ser ajenos al panismo y el priismo, pues éstos arrastran una dinámica de corrupción. Además, el contrapeso que pueda lograr el MC frente al gobierno de Sandoval Díaz se demostrará en el Congreso local, donde el partido amarró nueve diputaciones.

Y menciona las críticas del PRI a Alfaro Ramírez por su relación con el exgobernador panista Emilio González Márquez y por la inclusión de expanistas en su cabildo, como José Manuel Romo Parra, exdirigente del Comité Municipal del PAN Guadalajara, y Alejandro Hermosillo, extitular del Instituto Jalisciense de la Juventud.

“Si el MC –sobre todo Alfaro– no cuida la formación de sus cuadros, eso podría ser su perdición en los próximos años. No veo muy difícil que eso suceda. Debe cuidar ese crecimiento tan estrepitoso que está teniendo”, advierte Dutton.

Con relación a los problemas más acuciantes, según él, el de la inseguridad es el más complejo, sobre todo porque problemas como el narcotráfico “dependen más del gobierno federal que de los municipios”.

Lo más factible es que el MC cumpla con la entrega de mochilas y apoyos a estudiantes, aunque no deja de advertir sobre los riesgos del populismo que tanto daño le ha hecho a México. Si ese programa se consolida en el imaginario de la gente –de que tiene segura su beca–, puede ser riesgoso a largo plazo; “eso me preocupa”, comenta el investigador de la UdeG.

El triunfo del MC en cuatro de los cinco municipios de la ZMG le da una ventaja para conformar desde ahora una agenda metropolitana, por lo menos en la recolección de basura, asegura.

Los otros descalabrados

El otro gran perdedor es el PAN, que cayó al tercer sitio. Es previsible que incluso deje de recibir muchas prerrogativas, sostiene Dutton Treviño.

Su colega resalta que el declive panista comenzó cuando la dirigencia estatal echó mano de figuras simbólicas como el exmandatario Alberto Cárdenas Jiménez, quien hoy es regidor en el ayuntamiento tapatío que preside el priista Ramiro Hernández García.

El signo más visible de la derrota del PAN en Zapopan es la victoria del candidato independiente Pedro Kumamoto, quien sin contar con el presupuesto por carecer de partido les arrebató la diputación del Distrito 10, considerado un bastión panista, sostiene el investigador del ITESM.

El Grupo Universidad de Guadalajara, que encabeza el exrector Raúl Padilla López, también sufrió un descalabro el domingo 7. En la encuesta que publicó el Centro de Estudios Estratégicos (CEED) de la UdeG el miércoles 3, vaticinaban un triunfo del priista Villanueva en Guadalajara por cinco puntos porcentuales.

Gente cercana a Padilla, como Celia Fausto Lizaola, quien buscó la Presidencia Municipal de Guadalajara arropada por el PRD, apenas obtuvo 1% de los votos. Y aunque ese partido, en el que El Licenciado tiene injerencia, ganó cinco alcaldías, en otros municipios sus candidatos alcanzaron entre 0.4 y 0.5% de los votos.

Algo similar pasó con Jesús Burgos, afín a Padilla y postulado por Morena, quien obtuvo sólo 1.2% de los votos. Pero su mayor fracaso fue la derrota de su hermano José Trinidad Padilla, del PRI, en el Distrito 13 con sede en Guadalajara, y sus primos hermanos Leobardo Alcalá Padilla, postulado también por el PRI en el Distrito local 8, y Abril Alcalá Padilla, en el 6.

Otro de los perdedores cercanos al líder del Grupo UdeG es Enrique Aubry de Castro Palomino, presidente estatal del PVEM, postulado por el Distrito 14 por su partido en alianza con el PRI. Todos ellos sucumbieron ante el MC.

Alfonso García Sevilla, un politólogo de la UdeG que ha asesorado a los regidores del PAN en el ayuntamiento tapatío durante los últimos 10 años, considera que el partido arrastra la derrota desde 2009, cuando el candidato a la Presidencia Municipal de Guadalajara, Jorge Alberto Salinas Osornio, perdió frente a Sandoval Díaz.

No descarta que algunos panistas busquen acomodo en el MC. Si en 2009 Acción Nacional experimentó un gran fracaso electoral, en 2012 perdió la gubernatura, pero hoy perdió todo. Su caída ha sido gradual. Hoy, dice García Sevilla, no cuenta con una figura moral –como Gabriel Jiménez Remus, Gildardo Gómez Verónica, ya fallecido, o Francisco Ramírez Acuña– que aglutine a todos los sectores panistas y recomponga el partido.

Él identifica a por lo menos cuatro corrientes: la de Eduardo Rosales Castellanos, coordinador de campañas del PAN en la ZMG y adscrito al Comité Directivo Estatal; la del diputado Hernán Cortés Berumen; la del senador José María Martínez Martínez, y al exgobernador Emilio González Márquez y su equipo, que prácticamente se está diluyendo.

Esos grupos, sostiene, se han convertido en “administradores de la derrota” para conservar sus privilegios. El más favorecido es el senador Martínez, pues logró imponer a cuatro de sus seguidores en diputaciones locales: Mirelle Montes en el Distrito 14, Gilberto Sánchez en el 13, Carlos Arias en el 12 y Óscar Ahedo en el 8.

Los problemas, advierte, se va a recrudecer en agosto, durante la renovación de los comités estatal y municipales: “Va a ser (una lucha) encarnizada. No creo que haya unidad en los procesos internos de Acción Nacional. Está muy marcado que los grupos de Martínez y Cortés Berumen buscan el control estatal del partido”.

El PAN está rebasado, comenta. La doctrina plasmada en sus documentos básicos es muy buena, pero los procesos internos de selección están rebasados, sobre todo porque se realizan en convenciones en las cuales vemos “más negociaciones mercantilistas que otra cosa para obtener candidaturas”.

El lunes 8, el regidor Cárdenas Jiménez felicitó desde su cuenta de Facebook a Alfaro Ramírez por su triunfo en Guadalajara y exigió la renuncia de los integrantes del Comité Directivo Estatal panista. Muchos cibernautas lo criticaron por su tibio trabajo en el cabildo tapatío y por su riqueza acumulada en los últimos años.

García Sevilla considera que los gobiernos del PAN fueron mejores que los del PRI, a pesar de la mentada de madre del exgobernador Emilio González Márquez a sus críticos. “La gente no ha disociado al PAN de la mentada; sigue pensando que, a través de González Márquez, el partido le mentó la madre a los ciudadanos. Ahí están los resultados electorales del domingo 7”, expone el entrevistado.

También señala que la alianza con el PRD pervirtió al PAN porque no existe compatibilidad ideológica. Lo que el partido necesita hoy es volver a sus orígenes, al contacto con la gente que quiera participar, sin intentar condicionarlos en la formación de sus nuevos cuadros. (Con información de Felipe Cobián R.)