Corrupción de antaño

Agustín Ramos (Tulancingo, 1952) es un narrador destacado que inició su carrera con la novela Al cielo por asalto (1979), sobre la insurrección estudiantil y la guerrilla, a la que han seguido narraciones como La vida no vale nada (1983), Ahora que me acuerdo (1985), Tú eres Pedro (1996), Como la vida misma (2005) y Olvidar el futuro (2010), entre otras. Además ha escrito ensayos, crónicas y cuentos como Manifiesto de Asombros y Costumbres (2003), Resonancias (2011) y La sal de la tierra (2011). La inventiva de Ramos ha girado en torno a las rebeliones y el poder en situaciones históricas específicas.

En este tenor se encuentra la novela Justicia mayor (Literatura Random House; México, 2015. 340 p.), que trata sobre el desempeño administrativo del capitán Pedro José Leoz, que en su actuar busca obtener beneficios a través de torcer la ley y la política a su favor, primero como secretario de la Cámara Secreta de la Santa Inquisición, y luego al obtener el cargo de alcalde mayor de Tulancingo. Nada más que en su avidez se enfrenta a otros personajes poderosos ante los que cede o doblega. Así como combate a los otomíes que se sublevaron por las injusticias sufridas. Sin embargo Leoz, al no contar con suficientes apoyos, deja de ser alcalde o justicia mayor y soporta un enjuiciamiento por parte de los hombres del poder y la religión que le harán sentir la dureza de la prepotencia.

En Justicia mayor Agustín Ramos muestra los mecanismos corruptos del virreinato, que entendió la política como aquel acto a través del cual los mandos se benefician, de acuerdo con sus posiciones, a costa de esquilmar a los subordinados y además abusar de los indígenas. Frente a la ignominia los otomíes respondieron de acuerdo con la potencia de los déspotas. Así, en algunos casos replicaron con violencia física y destrucción, en otros con resignación para poder subsistir.

Justicia mayor es una novela basada en una seria investigación histórica realizada por Agustín Ramos, que no sólo se detiene en los aspectos políticos, sino que comprende muchos sucesos, maneras, formas, costumbres, gestos… de la vida cotidiana. La anécdota es narrada por varias voces que le dan agilidad a la trama y con un lenguaje lúdico que aligera el duro contenido.