En Colima, torneo de mediocres

En Colima, los aspirantes a gobernadores del PRI y del PAN arrastran respectivamente antecedentes de favoritismo centralista y escándalos al por mayor. El candidato priista Ignacio Peralta Sánchez, amigo del secretario federal de Hacienda, ha hecho entre otras cosas el ridículo al anunciar la “captura” del Mencho durante la fallida Operación Jalisco, mientras que el panista Jorge Luis Preciado Ramírez ha sido protagonista de decenas de escándalos, entre éstos denuncias por corrupción y pleitos que han llegado incluso a los golpes.

Las elección de gobernador en Colima enfrenta a dos contendientes –el panista Jorge Luis Preciado Ramírez y el priista Ignacio Peralta Sánchez– que se han caracterizado por fomentar la división, el conflicto y la incertidumbre en la entidad

La biografía política del candidato del PAN tiene dos constantes: el conflicto y el escándalo. Demandas y contrademandas, resoluciones judiciales y electorales en su contra, y capítulos de violencia y discordia incluso entre correligionarios han marcado sus dos décadas de trayectoria.

Próximo a cumplir 43 años de edad, ingresó al PAN a los 24 y desde entonces ha ascendido en espacios de gobierno, partidistas y legislativos, dejando en el camino una imagen tormentosa.

De familia campesina, como la mayoría de los habitantes de Coquimatlán, el municipio donde nació, antes de hacer de la política su exitoso modo de vivir, fue dos veces inmigrante ilegal en Estados Unidos. La primera, a los nueve años, junto a su familia, y luego a los 20. Esto explica que durante su campaña para gobernador lanzara dos videojuegos que consisten en ayudarlo a cruzar de manera ilegal la frontera.

Estar fuera de la legalidad es un argumento que sus opositores de otros partidos y del propio PAN usan en su contra. La irregularidad más evidente en su carrera –y la única por la que ha sido sancionado– fue postularse a un cargo de representación popular cuando estaba bajo proceso penal, razón por la que fue destituido por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Otras acusaciones, que van desde incidentes callejeros hasta sobornos y manejo ilícito de recursos, se quedaron en el escándalo público, porque lo protegió su fuero como legislador, función que ha desempeñado cuatro veces sin necesidad de ganar en las urnas.

Los orígenes

Cuando sólo era un militante panista, fue asesor de la presidencia municipal de Colima, así como secretario de Promoción Ciudadana y de Formación y Capacitación del Comité Estatal del PAN en el estado, hasta llegar a ser consejero estatal y nacional de este partido.

Apenas un año después de ingresar al PAN se convirtió en legislador por designación. Entre 1997 y 2000 fue diputado de representación proporcional para la LII Legislatura estatal.

Desde su primer periodo como diputado se dio a conocer por su carácter pendenciero. El 18 de noviembre de 1997, en plena sesión del Congreso local, se lió a golpes con el diputado priista Jorge Vázquez Chávez.

Según un seguimiento judicial hecho por sus opositores, en ese lapso de tres años hubo 17 denuncias penales en su contra. Las acusaciones fueron, entre otras, incitación a la violencia, asociación delictuosa, difamación, robo calificado y privación ilegal de la libertad. Frenadas por el fuero de legislador, las demandas se quedaron en el archivo.

Entre 2001 y 2003 fue presidente del Comité Estatal del PAN. Según una denuncia que panistas colimenses presentaron ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), durante ese cargo Preciado creó dos empresas para beneficiarse con recursos de su partido a través de la facturación de distintos servicios y adquisiciones.

En las compañías, constituidas en septiembre de 2001 con los nombres Buró de Servicios Estratégicos S.A. de C.V. y Alternativa Estratégica Consultores S.A. de C.V., aparecen como accionistas colaboradores y familiares. En la primera empresa los socios eran su entonces secretario particular, Luis Alfonso Ramírez Yepiz, y su mamá, María de Jesús Rodríguez Martínez. En la segunda, una de las accionistas era Candy Yudith Robles Gil Quiroz, concubina de su secretario particular, y José Manuel Obledo Rodríguez, primo de Preciado.

Otra empresa señalada fue Impresos Modelo, con sede en Guadalajara, y en la que uno de los socios es Elizabeth Mosqueda López, cuyo hermano Guillermo era chofer y asistente de Preciado.

El mismo año en que dejó la presidencia del PAN estatal, en 2003, se licenció en derecho por la Universidad Autónoma de Colima. En las elecciones intermedias de ese año, con Vicente Fox en el poder, fue designado diputado federal plurinominal. Pero antes de asumir el cargo, en agosto de aquel año, el entonces secretario de Salud y Bienestar Social del estado, Christian Torres Molina, lo denunció penalmente por difamación. Preciado lo había acusado de uso indebido de los recursos públicos.

El ahora candidato a gobernador del PAN fue detenido por la policía ministerial y enviado al Centro de Readaptación Social de Colima, donde se le hizo su ficha. Se le dictó auto de formal prisión y fue sometido a proceso penal, aunque después fue absuelto.

El gobernador de entonces era Fernando Moreno Peña (PRI), con quien Preciado tiene un largo historial de conflictos y mutuas acusaciones. El exgobernador lo demandó también por difamación. Preciado lo había acusado de haber recibido un soborno de un millón de dólares por parte del Grupo Modelo para facilitar la entrega de agua a la cervecera.

La demanda no prosperó, como tampoco las que Preciado presentó contra Moreno Peña, ni las 11 solicitudes de juicio político que promovió contra el gobernador ante el Congreso colimense y una más en el Congreso de la Unión.

Días antes de asumir como diputado federal, el 17 de agosto de 2003, fue acusado por la prensa local de haber chocado, borracho, contra un poste de la Comisión Federal de Electricidad cuando conducía rumbo al aeropuerto. Preciado siempre negó el hecho.

Las acusaciones ante la Fepade por su gestión en la presidencia del PAN se toparon con su fuero de diputado, pues ya era integrante de la LIX Legislatura federal. En ese ejercicio parlamentario, de 2003 a 2006, fincó la relación con Gustavo Madero, el actual presidente panista y quien lo respaldó para ser el candidato al gobierno de Colima. En ese entonces Madero era el presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público y Preciado fue instruido en el trabajo legislativo federal.

Fue secretario de la Comisión de Reglamento y Prácticas Parlamentarias e integrante de las comisiones de Puntos Constitucionales y de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación. Participó además en el Comité del Centro de Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias.

Durante la campaña presidencial de 2006, el presidente de la Federación Nacional de Productores Agropecuarios, Forestales y Pesqueros lo acusó ante la Fepade de participar en el desvío, en 2004, de 55 millones de pesos de la Secretaría de Desarrollo Social. Según la acusación, parte de los recursos fueron a una cuenta de Preciado y luego usados para campañas del PAN.

Con la llegada de Calderón a la Presidencia de la República, Preciado regresó a Colima para ser de nueva cuenta diputado local, de 2006 a 2009, y otra vez por representación proporcional; es decir, por designación. Pero no duró ni un año en el cargo.

Su paso por esa LV Legislatura de Colima quedó marcado por otro incidente de violencia durante la elección del presidente de la mesa directiva, el 30 de marzo de 2007. Ante los desacuerdos, Preciado subió al estrado, tomó la urna de cristal donde se estaban depositando los votos y la arrojó al suelo. Uno de los vidrios rebotó en el ojo del diputado priista Francisco Ánzar Herrera, quien desistió de denunciarlo.

Esos años como diputado también estuvieron marcados por la ilegalidad. En junio siguiente, el Congreso local lo destituyó en acatamiento de una resolución del TEPJF, pues había sido postulado cuando estaba bajo proceso penal por la denuncia de difamación de 2003.

Después de un breve paréntesis en la política, en 2009 tuvo una nueva derrota, aunque esta vez en su propio partido. Fue coordinador de la precampaña para gobernador del entonces senador Eugenio Govea al gobierno de San Luis Potosí. La candidatura del PAN se la quedó Alejandro Zapata Perogordo.

Gracias al reparto proporcional llegó al Senado en 2012 para la actual LXII Legislatura. Asumió por el principio de primera minoría; es decir, que aun perdiendo la elección ante los candidatos del PRI aseguró su ingreso a la llamada Cámara alta.

En su confrontación con el calderonismo por el control del partido, y cuando no había pasado ni un año de iniciada la legislatura, Madero destituyó a Ernesto Cordero, secretario de Hacienda del gobierno de Calderón, como coordinador de la bancada panista en el Senado. En su lugar, en mayo de 2013, impuso a Preciado, a pesar de tener el respaldo de sólo 13 de los 38 legisladores de esa fracción. En cuanto ocupó el cargo, repartió 16 millones de pesos entre su bancada, según hizo público el entonces vicecoordinador panista en el Senado José Luis Lavalle.

Por el mecanismo de rotación, en septiembre de ese año asumió la presidencia de la Junta de Coordinación Política senatorial para el segundo año de la LXII Legislatura, que concluyó en agosto de 2014. Medio año después, en febrero pasado, pidió licencia para ser candidato a gobernador.

Además de haber utilizado las instalaciones del Senado para hacerle una fiesta a su esposa y descubrirse que estaba construyendo un castillo en Colima, su propio compañero de bancada, el jalisciense José María Martínez, lo acusó de haberlo intentado sobornar con medio millón de pesos para apoyar las reformas del gobierno de Enrique Peña Nieto y de haberlo invitado a una fiesta con prostitutas. Preciado, como siempre, negó las acusaciones.

Y en el PRI, las pugnas

Miembro de la llamada “Mafia itamita”, encabezada por el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, Ignacio Peralta Sánchez obtuvo en enero pasado la postulación priista a gobernador de Colima en contra de la voluntad del grupo del gobernador Mario Anguiano Moreno y de las bases locales.

Durante el acto en que rindió protesta como “abanderado de unidad”, el 22 de febrero pasado, Peralta reconoció tácitamente que su candidatura fue resultado de un “dedazo”.

En esa ocasión, al iniciar su discurso, el aspirante pidió al representante del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, José Encarnación Alfaro, transmitir al dirigente de ese partido, César Camacho Quiroz, el “agradecimiento” por haberle dado la “oportunidad” por haber confiado en él “para abanderar la causa a la gubernatura del estado”.

Lo que Peralta no mencionó fueron sus vínculos con Videgaray desde principios de los noventa, cuando ambos estudiaban economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), relación que, según observadores, fue fundamental para que el colimense fuera incorporado en 2012 como subsecretario de Comunicaciones del gobierno peñanietista y posteriormente nominado a la gubernatura colimense.

Como integrante del gabinete presidencial, a Peralta le correspondió, entre otras cosas, cabildear la reforma en materia de telecomunicaciones (Proceso 1958). Así, desde la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) fue construida su candidatura a gobernador, en un proceso en el que dejó en el camino a nueve aspirantes, entre ellos al alcalde de Colima, Federico Rangel Lozano, quien era el favorito del gobernador Anguiano.

En 2012, apenas unos meses antes de su nombramiento en la SCT, Peralta había sido desbancado, junto con Nabor Ochoa López, de una candidatura del PRI al Senado para poner en su lugar a Mely Romero Celis e Itzel Ríos de la Mora, con el fin de cumplir las cuotas de género.

Peralta se inconformó con la decisión y trató de recuperar la candidatura mediante un recurso ante el TEPJF, pero desistió cuando Videgaray –entonces coordinador de la campaña de Peña Nieto– lo rescató y lo nombró coordinador de la campaña del PRI en el primer distrito, con cabecera en Colima capital.

Tras la elección, el 4 de septiembre de 2012, Peña Nieto lo hizo coordinador de Proyectos Especiales de su equipo de transición y el 5 de diciembre de ese año llegó a la SCT.

Nacido en Colima en 1970, concluyó su carrera de economía en el ITAM en 1994, mismo año en que lo hizo Videgaray. Hasta antes de 2004, Peralta Sánchez ocupó diversos puestos en el Banco de México y regresó después a Colima para incorporarse como secretario de Fomento Económico del gobierno de Gustavo Vázquez Montes, cargo que obtuvo por recomendación de su tío Héctor Sánchez de la Madrid, dueño del Diario de Colima y primo del expresidente Miguel de la Madrid.

El primer y único cargo de elección popular ocupado hasta ahora por Peralta fue la alcaldía de Colima en el trienio 2009-2012.

Tras su postulación a la gubernatura enfrentó el rechazo de sectores vinculados al mandatario Anguiano. Durante el acto de su registro como candidato, grupos de militantes coreaban el nombre de Federico Rangel, el delfín del gobernador, al que instaban a registrarse también.

En medio de versiones de que la candidatura de Peralta había generado una fractura al interior del PRI, Rangel fue colocado en el primer lugar de la lista de candidatos a diputados locales de representación proporcional y fue nombrado presidente estatal del PRI, en tanto que Rogelio Rueda Sánchez, quien tenía el respaldo de Manlio Fabio Beltrones, fue nombrado vocero de la campaña a la gubernatura.

Uno de los mayores tropiezos de Peralta durante su campaña ocurrió el 1 de mayo, cuando frente a los narcobloqueos e incendios de vehículos por parte del Cártel de Jalisco Nueva Generación, que también afectaron a Colima, el candidato prácticamente se asumió como vocero de seguridad pública y a través de un video atribuyó los hechos a la supuesta detención del líder de ese grupo, Nemesio Oseguera El Mencho.

Cuando se corroboró que la versión de la captura de ese personaje era infundada, le llovieron críticas a José Ignacio Peralta en las redes sociales y su equipo de campaña se vio obligado a retirar, sin mayores explicaciones, el video de su canal de YouTube.