Anuncian la organización de una nueva asamblea de enfermeros

Señor director:

El pasado 4 de enero se publicó una nota titulada Enfermeras en pie de lucha  (Proceso 1992), la cual abordó el conflicto del sector contra la Secretaría de Salud (Ssa).

Por nuestra parte, queremos agregar las siguientes consideraciones.

La contrarreforma neoliberal en el sistema de salud –la llamada reforma número 12 del gobierno de Enrique Peña Nieto– se ha venido implementando desde hace mucho tiempo, pues las administraciones federales han realizado una cada vez más marcada reducción del gasto público en el rubro, lo que se traduce en un deterioro del sistema con menor contratación de personal, infraestructura deficiente, ausencia de material y medicamentos, mala atención médica y detrimento de las condiciones laborales de los trabajadores, entre otras situaciones. Todo ello propiciado por un gobierno que no promueve, respeta, protege y garantiza el derecho a la salud, como lo establecen los artículos 1º y 4º de la Constitución.

Los males que conlleva esta perversa política económica han recaído en la población que diariamente acude a los centros, hospitales y demás instalaciones sanitarias del sector público, recibiendo una mala o de plano nula atención médica, y en los mismos trabajadores de la salud, quienes laboran en condiciones precarias y en quienes recae cualquier tipo de responsabilidad administrativa, civil o penal.

La Asamblea Intergremial de Enfermería, Trabajo Social, Terapistas y Rehabilitadores Físicos (Aigett) es la organización que trascendió de una lucha económica (expresada en la defensa de un programa de profesionalización que diera cabida a un mayor número de trabajadores) a una lucha en el plano social por la defensa del derecho a la salud de la población, denunciando la pretensión del gobierno de liquidar instituciones sociales como el IMSS y el ISSSTE, con planes como la supuesta “universalidad de la salud”, en la cual se habla de buscar la atención médica para un mayor número de personas, pero con la misma infraestructura y personal médico existente.

La Aigett demostró al gobierno federal, tanto en sus asambleas como en sus manifestaciones (3 de diciembre de 2014 y 6 de enero de 2015), su capacidad de convocatoria a nivel nacional, y lo sentó a la mesa de negociaciones aunque, fiel a su autoritarismo, la administración federal, en voz de la Ssa, optó por romper el diálogo. No obstante, hoy nos planteamos otro nivel de lucha con la conformación de una Asamblea Nacional de Enfermeras y Enfermeros de México.

La integración de esta asamblea, convocada desde la Aigett, inquieta al gobierno de Peña Nieto, el cual ha optado por intervenir desde diversos frentes para detener sus alcances. Si bien es cierto que a partir de la formación de la Aigett sus miembros comenzaron a ser intimidados por autoridades o por el gremio charro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (SNTSA), también lo es que luego de que el gobierno analizó las acciones que emprendió o emprenderá dicha organización se ha recrudecido la represión hacia sus integrantes al iniciar procedimientos administrativos, echar a andar la maquinaria de golpeadores del sindicato, desempolvar viejos procesos penales o utilizar directamente a los cuerpos policiacos, como sucedió en la marcha de enfermeras y enfermeros del 12 de febrero de 2015.

Aunado a ello, el gobierno federal ha emprendido la cooptación de supuestos dirigentes, como Antonio Vital, quien sin la representación del gremio ha aceptado públicamente que la Ssa lo llamó para continuar con la mesa de negociación que se llevaba con la Aigett, y él acudió a ella, prestándose al juego sucio gubernamental.

Además, desde la Secretaría de Gobernación se ha echado a andar una campaña de desprestigio que las grandes televisoras han implementado contra integrantes de la Aigett, señalando que la Asamblea Nacional de Enfermeras y Enfermeros de México buscaría paralizar el sector salud.

En esta campaña ha tocado a “académicos” de la Universidad Iberoamericana afines a los planes neoliberales ser los agentes del Estado que dicen estar preocupados por lo que supuestamente haría la nueva organización de enfermeras y enfermeros, sin mencionar que es el mismo gobierno el que ha originado la deplorable situación que vive el sector público de la salud en nuestro país.

Ante ello, es necesaria la organización de los trabajadores del gremio de la salud y del pueblo en general con la conformación de la Asamblea Nacional de Enfermeras y Enfermeros de México, convocada para sesionar el 16 de mayo de 2015 en Toluca, así como la denuncia de las prácticas represivas del gobierno y sus agentes para minarla. (Carta resumida.)

Atentamente

Alberto Juan Castillo, Citlalli Flores García, Yaim Waldo Moreno, José Alfredo Fuentes
Castro, Karina Masiel Hernández Barrero, Josué Palacios Cid, Jorge Ortiz Sánchez, Blanca Margarita González Martínez, Érika Moreno y Felipe Valerio Marín (responsable de la publicación)