Ofrece apoyar el constituyente convocado por Raúl Vera

Señor director:

Me gustaría expresar mi total apoyo en relación con la propuesta de convocar un constituyente popular hecha por el obispo Raúl Vera, el poeta Javier Sicilia y los sacerdotes Alejandro Solalinde y Miguel Concha, detallada en la nota El pueblo dirá qué país quiere, publicada en Proceso 1997. La finalidad sería reconstruir al país, el cual está al borde o de una guerra civil o de un desastre económico que traería por consecuencia lo primero.

Ya han pasado 98 largos años desde que México se dio una nueva Constitución (aún vigente, con cientos de modificaciones respecto de la original), que en su momento se presentó como una de las más avanzadas. Pero México y el mundo han cambiado y los ideales que dieron origen a la Constitución de 1917 ya no son vigentes.

En estos casi 100 años la nación se fortaleció internamente a través de las instituciones creadas después del movimiento armado. Ha vivido y pasado de un nacionalismo abierto a un intento de socialismo y a una tentativa de centro-izquierda. En los últimos 30 años el país transitó de una política económica social de liberalismo a un nuevo liberalismo que arrasó con todo, llamado pomposamente “neoliberalismo”. En este esquema, los gobernantes acatan los lineamientos de los organismos internacionales y de los poderes fácticos del país.

La corrupción y la impunidad en los tres niveles de gobierno se convirtieron en un cáncer que ha ido carcomiendo y devorando cada parte de México, ahora con un elemento llamado narcotráfico, que hace un siglo no existía.

Una de las cuestiones del nuevo constituyente es: O sacamos a flote el país o lo dejamos hundirse por no llevar a cabo acciones contra ello. Mi deseo es que este constituyente no esté contaminado por ningún partido político. Que sea totalmente ciudadano.

Don Raúl: yo me pongo a sus órdenes para aportar mi granito de arena, porque a México lo tenemos que rescatar de todos los vicios que padece. Si por momentos a usted lo critican diciendo que se quiere convertir en el “nuevo Hidalgo”, pues bienvenido sea, porque ahora más que nunca necesitamos un digno dirigente como usted.

Atentamente

Juan Roberto Juárez Infante

Ecatepec de Morelos, Estado de México