Susana Harp y “Misterios gozosos”, al Lunario

Voz popular del arte oaxaqueño independiente, la intérprete Susana Harp llegará al Lunario del Auditorio Nacional la noche del viernes 24 de abril para compartir con el público sus Misterios gozosos (Xquenda Producciones).

“Mi nueva grabación significa una rica travesura para mí porque me di muchos permisos. Contiene piezas que en apariencia son muy conocidas y ello supondría el gozo de compartirlas; pero no es así, pues el placer estriba en que hay historias muy interesantes detrás de estas canciones, o de temas sinfónicos como el Huapango de Moncayo, que equivale a algo así como la melodía principal de Misterios gozosos”, comienza Susana.

–Pero si Huapango no tiene letra…

–Efectivamente, ¡pero yo sí que lo canto! ¿Ves por qué se llama Misterios gozosos?

Lanza graciosa carcajada.

“Todas las canciones poseen detrás alguna jiribilla, cierta anécdota qué contar. Incluso hay una como Cielito lindo que no me atrevería a decir si es un plagio o no, porque yo encontré decenas DE versiones de ella por el mundo.”

Torna a su ejemplo del Huapango:

“Carlos Chávez envió a su alumno Juan Pablo Moncayo para realizar una recopilación de folclor musical por los campos de México, lo mismo hizo con otros de sus discípulos compositores como Blas Galindo o Silvestre Revueltas, aunque a Moncayo le tocó el Sotavento, entre Oaxaca y gran parte de la región jarocha de Veracruz, donde recogió tres sones que el mismo Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) aceptara en 2011 como origen a su Huapango: ‘El gavilancito’, ‘El siquisir’ y ‘El balajú’.”

(De las primeras interpretaciones no orquestales del Huapango con tal trilogía de sones, destaca la de Maru Enríquez con el conjunto La Nopalera, al lado de Marcial Alejandro y Arturo Cipriano, a mediados de los años setenta.)

Continúa entonces la Harp:

“Sólo que haciendo investigación más a fondo y entrevistando a toda la gente ya muy mayor que conoció a Moncayo cuando fue a la zona, nosotros encontramos siete sones del Huapango. Pedimos autorización a los herederos para hacer una intervención, en mi CD no hicimos un arreglo convencional.”

Su bien afinada voz entona ternura:

Dicen que el gavilancito volando viene y volando va…

“Se trata que la gente sepa de dónde provienen las piezas, o como me pasó con el Cielito lindo, les canto la que todos se saben y luego las versiones que encontré; la conocida de mariachi, la huasteca, y al final una preciosa jarocha que allá le llaman ‘El butaquito’.”

Por segundos, ofrece la de “El mudo” Carlos Gardel (“que en Argentina se llamó “Cielito mío”) y una curiosidad más:

“Hallé una versión polaca, pues en Polonia piensan que es de ellos, la cantan como una canción de protesta, es muy fuerte y muy significativa su ‘Cielito lindo’. Se cantó entre las dos guerras mundiales en Polonia y estuvo prohibida por todo el rollo nazi.”

Sincrodestinos sonoros

Nacida bajo el signo Aries, en 1968, Susana Harp revela sobre Misterios gozosos tres tendencias:

“Son cantos de ida y vuelta, otros que nos llegaron relativamente hace poco como ‘Que nadie sepa mi sufrir’, que es de 1936 pero la gente ubica con Margarita y la Sonora Dinamita. O ‘Bilongo’, que todo mundo cree se llama ‘La negra Tomasa’, y ‘Caballo viejo’, para finalmente concluir con los que México ha regalado al mundo. El título completo del disco es Misterios gozosos. Cantos de ida y vuelta.”

Los cánticos de ida y vuelta incluyen aquellos que llegaron para quedarse en nuestro país:

“Como las folías barrocas que trajeron los españoles, o los cantes jondes que en Oaxaca se vuelven sones istmeños: ‘La llorona’, ‘La sandunga’, las peteneras y las malagueñas que son un género en España; los danzones y boleros que son ritmos cubanos revestidos luego por compositores mexicanos de la talla de una Consuelito Velázquez o don Álvaro Carrillo, y bolerazos.”

–¿Ha compartido su nuevo plato láser con el cantautor David Haro, nacido en el Sotavento, a quien usted asimismo ha interpretado?

–No se me ha ocurrido con él, y mira que lo conozco, admiro su trabajo; pero con otro de sus paisanos sí, el muy importante investigador Antonio García de León, también de Jáltipan. Es investigador, musicólogo y lingüista, un tipo cultísimo, con él me estuve basando mucho en todo lo que tiene que ver el Sotavento para Misterios gozosos. Siempre recurro en mis discos a gente experta para que me diga si voy bien o me regreso.

Nombra a los arreglistas del álbum Ernesto Anaya, Carlos García y Marco Morel (quien participó en el citado conjunto La Nopalera de Maru Enríquez, Marcial Alejandro, Arturo Cipriano, los Toussaint y otros).

“Lo que pasa con el Cielito lindo es que tiene letras distintas y la encontré también por Brasil y en Rusia, siendo la melodía idéntica por doquier. Luego del Ay, ay, ay, ay –canta–, sigue igual pero en el idioma que sea, ¡es muy loco escuchar la archiconocida pieza en tantos lenguajes!”

Retoma (una vez más) La llorona con el primer verso en árabe, el segundo en castellano y uno más en zapoteco “para hacer el recorrido completo que hicieron con la pieza hasta convertirla en son istmeño”.

Acompañan su cantar la guitarra de Marco Morel, el piano de Héctor Infanzón, Carlos García en percusiones, Rodrigo Duarte en chelo, el veracruzano Jacinto Gatica en el arpa, la jarana y la voz; Jaco González en flautas y sax, mas bajistas varios en el álbum.

“Es mi onceavo disco, Misterios gozosos lo hice para mi Xquenda Producciones, ya llevo un ratito dándole a la cantada, desde 1997 cuando hice el primero… Por lo pronto, iremos al Lunario la noche del viernes 24 de abril con bailarines, videos y para presentar lo del disco y hasta, de pronto, cantar yo con Edith Piaf virtual, ¿por qué no? ¡Lo que nos permita la tecnología!

“Es muy probable que para mayo presentemos el CD en Oaxaca. El semestre pasado fui a Brasil y a Estados Unidos con Misterios gozosos; pero como hago investigación, te cuento que ya tengo un par de proyectitos enfrente y lo que sigue para mí me llevará a las raíces profundas de Oaxaca, nuevamente.”

(ver en internet (https://www.susanaharp.com/).

Antes de su actuación en el Lunario, Susana Harp participará este domingo 19, a las 19 horas, en la jornada final del Festival Internacional de Poesía en Voz Alta de la Casa del Lago, también en Chapultepec. Cantará piezas del CD El rescate del mundo. Homenaje en lenguas mayas de Chiapas a Rosario Castellanos, presentación por Fernando Híjar, con las poetas María Roselia Jiménez (tojolabal), Adriana López (tzeltal), Enriqueta Lunez (tzotzil) y Mikea Sánchez (zoque). Música del rupestre Eblén Macari y Olga Martínez.