La música electrónica mexicana atraviesa por un buen momento, el auge de festivales y exponentes así como la cantidad de seguidores han ido a la alza en los últimos años dentro de un circulo muy especifico de espacios y medios de comunicación.
Si bien la mayoría de los grupos actuales de éste y otros géneros por ahora están más preocupados en tener un concepto y una imagen que compita con las de aquellos provenientes del extranjero, llegará el tiempo en que se asentarán y lograrán una identidad propia.
El joven mexicano Leonardo Kin Ponce, quien ha estado involucrado en varios proyectos como Timmy & the Monsters y Ghostcatcher, lanzó recientemente su primer álbum como solista luego de que el año pasado presentó un pequeño EP con 4 cortes.
Titulado Viejo, el disco está integrado por 8 composiciones, todas de Ponce, en las que el pop electrónico es el hilo conductor y en las que sobresalen el piano y las percusiones electrónicas base para las variaciones rítmicas y de texturas a lo largo del disco.
El primer corte, “Valle”, es quizás el más propositivo de todo el disco: Un piano sintético entrecortado acompañado por una base rítmica casi aleatoria que va y viene jugando con la repetitiva frase del piano.
Los temas instrumentales “Be my queen” y “Fire” recuerdan a Orchestral Manouvers in the Dark y Ultravox, y son de los puntos más rescatables, junto a “El muerto”, tema incluido en aquel primer EP.
Mención aparte merece “Into the mist”, cuyo coro es lo mejor que ofrece Ponce en este disco, una frase melódica muy bien armada con una base rítmica y armónica sombría que forman una canción pop trascendente.
“Miedo” es el tema que pese a no ser su mejor composición podría poner al autor en las radios que dictan las tendencias actuales con la inclusión de la cantante y video artista Paulina Lasa, cuyo proyecto Haciendo el Mal está teniendo mucha notoriedad últimamente en este círculo.
El resto del disco es una selección de piezas con sonidos oscuros y densos con momentos brillantes que no terminan por despegar y que, al igual que gran parte del disco, tienen algunos problemas de producción y sobre todo de mezcla.
Como primer acercamiento a la idea musical de Leonardo Ponce Viejo es un muy buen punto de partida, pues como cualquier otro proyecto su sonido tiene que desarrollarse con el tiempo refinando también la calidad en la composición.
Y aunque en México la producción discográfica es un punto muy difícil al que se deben enfrentar los músicos independientes, no hay duda de que el compositor estará ofreciendo más música en el futuro.








