Señor director:
De antemano agradezco la lectura y publicación de esta carta, con motivo del injustificado y autoritario despido de la periodista Carmen Aristegui.
La empresa aduce “abuso y pérdida de confianza”, pero eso es sólo la pantalla de algo más profundo y negro: la detentación burda del poder y el acallamiento de quien tiene una visión crítica ante él.
Carmen no es la única que se ha visto envuelta en una situación de censura. Algunos periodistas incluso han muerto en el ejercicio de su labor, y hasta el momento nadie en el Estado se ha ocupado de esclarecer las causas de acontecimientos tan deleznables. Esto a pesar de los múltiples llamamientos de organismos nacionales e internaciones.
Debo decir que sigo cumpliendo mi palabra de censurar a la primera emisora que despidió a Carmen. Después, vino un segundo intento con MVS, y también manifesté mi rechazo por este medio.
Hubiera deseado no tener que escribir en una tercera ocasión, pero esta vez va con más indignación porque, además, el país se encuentra inmerso en un hoyo tan profundo del que pareciera nunca saldremos debido a los gobiernos en turno, que cada vez son más ladrones, asesinos e inmorales que los anteriores, mientras la ciudadanía no parece interesada en buscar el bienestar general. Predomina el individualismo.
La lucha la debemos dar todos junto con Carmen Aristegui por la libre expresión, porque ella así lo ha hecho desde su trinchera por nosotros todos los días junto con su equipo. Así también lo hicieron en su momento Miguel Ángel Granados Chapa, Julio Scherer García, Vicente Leñero Otero, etcétera. Ellos nos han dado la posibilidad de pensar, y por ello les debemos tanto.
De los demás seudoperiodistas sólo puedo decir que su cartera está llena pero su credibilidad y conciencia vacías, y así serán recordados, o más bien olvidados.
Sirva este escrito como un llamado a los ciudadanos conscientes y deseosos de ver a corto plazo un país saludable y democrático. Hay muchos temas que resolver, y sólo unidos podremos hacernos oír y vencer con inteligencia a los que dicen gobernar.
Atentamente
Rosa María Romero Cervantes
Roma_cervantes@yahoo.com.mx








